…y luego está la realidad

He citado varias veces el libro Cómo hacer grandes cosas, del experto en megaproyectos Bent Flyvbjerg. Y este hombre lo sabe bien: está la planificación de un proyecto en papel y está la ejecución, lo que ocurre realmente una vez arranca la realización de los trabajos.

Quizá hay que aceptar de una vez por todas que nos dirige nuestra parte impulsiva, que toma decisiones por corazonadas, lo que Julie Dirksen llama «el elefante». Esta diseñadora instruccional de renombre explica que nuestra parte racional es mucho más pequeña, como el jinete que va sobre el elefante. Por tanto, es aconsejable «hablar al elefante», es decir, dirigir nuestro discurso (en este caso, el contenido de un curso) a esa parte impulsiva.

O, como ya comentábamos, están los dos tipos de pensamiento que establecieron Danny Kahneman y Amos Tversky, al observar que, una vez se menciona una cifra al azar, tendemos a quedarnos alrededor de ella en nuestras estimaciones. Tenemos un «pensamiento tipo 1», impulsivo, intuitivo, irracional, y un «pensamiento tipo 2», racional, sosegado y que sabe planificar de forma activa a base de iteraciones. ¿Adivinas cuál se suele imponer?

Imagen de Sasin Tipchai en Pixabay.

Hace muchos años, compartí una carta a un cliente del blog personal de Trina Rimmer, diseñadora instruccional experimentada y ahora parte de Articulate Global. En ella, la experta explica cómo los proyectos urgentes dan lugar a resultados precipitados. Esto se aplica a cualquier proyecto.

Como Trina Rimmer indica en su carta, los clientes suelen transmitir un mensaje de este tipo:

Toma mi PowerPoint y conviértelo en elearning con la magia de las herramientas rápidas de autor.

Petición de un cliente.

Si bien el cliente desconocedor puede creer que obtendrá resultados en un par de semanas, un estudio de Chapman Alliance establece que generalmente toma 49 horas desarrollar 1 hora de curso online básico de hacer clic y leer. 

El cliente suele creer que el diseñador instruccional es una especie de informático raro que da a una tecla y mágicamente convierte una aburrida presentación en una actividad interactiva y motivadora para el alumnado.

«Curiosamente», la experta comenta que, para hacer un buen trabajo, necesita hacer un montón de preguntas y concretar qué es lo que se necesita, a qué público va dirigido, cuáles son los objetivos de aprendizaje, de qué tipo de curso se trata (obligatorio, voluntario, oficial…). Digo «curiosamente» porque es exactamente lo que ha hecho Frank Gehry durante toda su vida antes de emprender un proyecto arquitectónico: hacer muchas preguntas e indagar el «porqué» de ese proyecto.

La realidad es que, 15 años después de estar en el sector del e-learning, observo que el cliente (en España) desconoce cómo funciona la formación online tanto o más que antes. La pandemia contribuyó a la confusión: se pensó que el e-learning era grabarse vídeos y subirlos a las redes. Pero esos vídeos no tenían un diseño pedagógico ni una manera de comprobar el aprendizaje (o quizá sí, un aburrido test en alguna plataforma).

Ahora, el sector está integrando a toda velocidad la inteligencia artificial: no podía ser de otra forma. Las herramientas que utilizamos habitualmente, como Adobe Photoshop, Canva o Articulate, ya incluyen utilidades de IA que hacen que diseñar sea mucho más rápido. Pero sigue haciendo falta una persona especializada, que tenga la IA como socia en su trabajo.

Aceptando lo que es: la realidad

Otro experto que suelo traer al apartado Aprendizaje es Tom Kuhlmann. Este profesional es el que, una y otra vez, pone los pies en el suelo al resto, en sus artículos y en sus formaciones. Él dice, sencillamente:

El cliente tiene la razón.

Tom Kuhlmann.

Y frente a esta frase implacable, el otro punto de vista. Hace poco vi a alguien con una camiseta que daba un mensaje como:

El único fracaso es no haberlo intentado.

Mensaje en una camiseta.

Probablemente, sería de Nike: «Just do it». Pero el experto que citaba antes, Bent Flyvbjerg, explica cómo muchas veces el único fracaso es, justamente, haberlo intentado sin la planificación adecuada. Muchos proyectos podrían no haber tenido lugar y no habría habido despidos, divorcios, ruinas económicas o pérdidas de reputación. El dato es «escalofriante», el 95 % de los proyectos tienen pérdidas e insatisfacción del cliente. Pero también el dato es «la realidad»: los proyectos funcionan así.

Sea como sea, el ser humano sigue adelante. Y al siguiente proyecto de las mismas características, vuelve a planificar quedándose corto, para ajustarse a un presupuesto más bajo de lo necesario o a un plazo más corto de lo que se requiere. O sencillamente, porque se pasan por alto los tiempos que requiere cada fase del proyecto. Y la vida avanza, se producen progresos, a veces de la forma más peregrina. La imperfección va de nuestra mano y hemos llegado hasta aquí: algo habremos hecho bien.


¿Cuál es tu caso? ¿Te identificas con la parte más racional o con la impulsiva? ¿Cómo sueles tomar decisiones? No dudes en compartir tus ideas en comentarios. Gracias por leer.

A quién seguir en e-learning

Ahora que me encuentro reciclando mis conocimientos y renovando mis contactos, quiero hacer un compendio no exhaustivo sobre a qué diseñadores instruccionales(*) seguir, grandes profesionales del aprendizaje electrónico que llegan más allá. Es sólo un breve listado; hay muchos más profesionales que me dejo fuera.

(*) Un diseñador instruccional es una persona experta en pedagogía y en convertir información en formación (que no son lo mismo), en un formato interactivo y motivador para el alumnado, utilizando herramientas de autor.

Diseñadora instruccional. Imagen de F1 Digitals en Pixabay

Tom Kuhlmann

Tom Kuhlmann trabaja para Articulate, empresa creadora de las herramienta líderes del mercado en el sector e-learning. Hace más de diez años, comencé a participar en E-Learning Heroes, la comunidad de Articulate. Enseguida conocí a Tom y empecé a leer los artículos de este experto, así que le pedí permiso personalmente para traducir algunos de ellos. Tuve la suerte de poder hacerlo. Referencio algunos de los que traduje:

Este gran especialista, con más de 20 años de experiencia y una capacidad didáctica sorprendente, tiene muchísimos más artículos que son de ayuda a cualquier profesional del e-learning. Si trabajas en formación y desarrollo, te animo a seguirle.

Tuve la suerte de conocer a Tom en persona en el Articulate Day de 2019 organizado por Actua Solutions, algo por lo que estoy muy agradecida.

David Anderson

En el mismo evento, conocí a David Anderson, con quien también había estado en contacto en el mundo digital por varios años. David propone cada semana un «e-learning challenge«, un desafío de formación online, para que los diseñadores instruccionales podamos entrenar nuestros conocimientos en las potentes herramientas de Articulate, siempre aplicando los pilares del diseño instruccional, logrando interactividades mucho más motivadoras para el alumnado y que realmente produzcan un aprendizaje. Pero la actividad de David va más allá: mucha de la formación que ofrece Articulate de forma gratuita a sus usuarios la imparte este gran profesional con muchos años de experiencia.

Connie Malamed

Esta experta en diseño instruccional tiene una página web llena de recursos gratuitos, The eLearning Coach. Su boletín mensual con consejos para profesionales del sector es totalmente práctico y ameno de leer. Además, Connie ofrece al inicio a los nuevos suscriptores varios artículos para comenzar a situarse, divididos entre aquellos que son neófitos en el e-learning y aquellos que tienen una amplia experiencia. Según sus propias palabras:

Mi objetivo con el boletín informativo The eLearning Coach es ofrecerte la mejor información y recursos que pueda sobre diseño de aprendizaje. Pero hay más de 350 artículos en el sitio, por lo que algunas de las enseñanzas de interés quedan enterradas. Así que pensé en enviar algunos emails adicionales para ayudarte a encontrar artículos y recursos que puedan servirte, además del boletín.

Connie Malamed

¿Qué mejor que recibir esta newsletter cada mes y estar al tanto de lo que se mueve? Connie tiene varios podcast sobre el tema estrella, la inteligencia artificial, que puedes encontrar de interés.

Cathy Moore

Otro peso pesado por sus aportaciones novedosas al diseño instruccional es Cathy Moore. Desde que leí su Manifiesto de la formación y el desarrollo comencé a seguir su trabajo. Cathy Moore hace un trabajo previo con la clientela para comprender qué es lo que necesitan, porque, como muchos diseñadores instruccionales experimentados sabemos, la mayoría de las veces NO es un curso lo que hace falta.

Recuerdo una vez que me encargaron una formación presencial sobre comunicación eficaz. El aire se cortaba desde el primer momento en que entré en la sala. Los participantes me hacían preguntas como para probar mis conocimientos, pero al cabo me di cuenta de lo que ocurría: un grave problema de comunicación interna que no se podía resolver con un curso, sino cambiando los fundamentos de la forma de comunicar desde arriba. Algo que las empresas que tienen este tipo de problema no hacen, porque ni siquiera son conscientes de su carencia.

Por tanto, conviene revisar qué es y qué no es lo que hacemos en la formación online (y presencial). Aquí tienes una traducción del Manifiesto, que publiqué con permiso de Cathy. En él encontrarás otro buen listado de profesionales y libros a los que recurrir.

Mike Taylor

A primeros de año os presenté a Mike Taylor, pero ahora merece la pena hablar un poco más de este especialista en e-learning que no duda en probar todas las herramientas y aplicaciones que ofrece la tecnología. El boletín semanal de Mike, Friday Finds, es muy rico en recursos de todo tipo, pruebas de distintas aplicaciones, artículos sobre la formación y el desarrollo, relación entre el marketing y el e-learning, eventos en los que participa el propio Mike… Sentirás su cercanía si te suscribes a su newsletter. Mike también está muy concienciado del gran cambio que supone la IA en nuestro trabajo, por lo que seguirle te hará estar muy al día.

Bruce Graham

No puedo dejar de mencionar a Bruce Graham, un gran profesional en e-learning y locución del Reino Unido que me ayudó en mis primeros pasos como freelance, hace muchos años. Bruce era un participante activo de la comunidad de Articulate que mencionaba antes, E-learning Heroes, y siempre echaba una mano en lo que fuera necesario. Siento mucha gratitud hacia él, puesto que siempre estuvo ahí para darme una respuesta.

Aun actualmente mantenemos el contacto, de vez en cuando nos decimos «hola» digitalmente.

Instituciones reconocidas

Learning Guild es una comunidad de práctica para quienes tienen relación o trabajan en el diseño, desarrollo, estrategia y gestión del aprendizaje organizacional. Según reza su página web: «Nuestro objetivo es crear un lugar donde los profesionales del aprendizaje puedan compartir sus conocimientos, experiencia e ideas para construir una mejor industria y mejores experiencias de aprendizaje para todos». Puedo dar fe de que es así, llevo siendo miembro de esta comunidad desde hace años.

ATD (Association for Talent Development, antes llamada ASTD) organiza conferencias para educar e inspirar a profesionales en el campo del desarrollo del talento. Lo lleva haciendo desde 1945. Los más grandes en formación y desarrollo han impartido conferencias en estos eventos.

El diseño instruccional en España

Fuera de España, el diseño instruccional se estudia y es algo necesario para dedicarse a la formación, sea presencial o sea online. Por tanto, no se suele distinguir que hablemos de «learning» o de «e-learning»: siempre se está hablando de aprendizaje. En España, sin embargo, el diseño instruccional se asocia únicamente a la formación online. Esto tiene dos problemas: por un lado, se minimiza la figura del profesional, al que se llama también «guionista» (una pena, por cierto, que ser «guionista» sea algo de poco nivel, cuando es uno de los trabajos intelectuales más creativos y difíciles, y que mayor valor aporta). Por otro lado, se asocia el conocer el uso de herramientas informáticas con ser informático, por lo que no se comprende la dimensión pedagógica clave en cualquier profesional del diseño instruccional.

Marta Torán

Hecha esta aclaración, quería hablar de Marta Torán, una especialista con muchísima experiencia, que se caracteriza por compartir información y conocimientos. Lo hace a través de Scoop It, un agregador de información que utiliza para compartir temas de aprendizaje.

Marta es una fiel defensora de la filosofía del «working out loud«, decir en qué se está trabajando y compartirlo en un entorno colaborativo, en lugar de recurrir a la ocultación y falta de transparencia, un modo de trabajar que también es el mío y el de Mike Taylor, que compartió en su último boletín un artículo sobre la efectividad de esta filosofía.

Conozco a Marta Torán porque fue mi responsable de e-learning en una de mis experiencias laborales. Y estoy agradecida de haber coincidido con ella, porque he conocido a una gran profesional de nuestro sector en España, alguien que realmente se interesa por el aprendizaje y con experiencia sobrada.


Espero que todas estas referencias sirvan a los profesionales de la formación, especialmente a los diseñadores instruccionales. Si estás comenzando, es un buen punto de partida, y, si ya tienes experiencia, puede que descubras planteamientos novedosos.

Esta entrada está dedicada a Carmen García, Marta López, Mariana Aladejo, Rubén Guzmán, Mariela Cherini, Roberto Galar, Carlos Lafuente, Gaspar Argüello y Eduardo Tejedor, que han contribuido a formar un gran departamento de contenidos y e-learning. ¡Gracias, maj@s!

Agradecimientos

Estimado lector, lectora: hace algo más de seis meses que no me ves por aquí. Se debe a que hubo que aparcar este blog para emprender un proyecto personal de envergadura, proyecto del que hablaré, quizá, más adelante.

Por ahora, me encuentro aún recogiendo las semillas de la cosecha de 2023: todo aquello que me ha dado un año que ha sido muy duro, como vienen siendo los años desde 2020. Y siendo así, un año que ha dado muchos frutos de aprendizaje, muchos regalos y personas importantes que han permitido salir adelante.

Así que no veo otra forma de recomenzar este blog si no es agradeciendo a esas personas su apoyo, una gratitud que será pública, y que va acompañada de otra gratitud privada, que pertenece a mi intimidad, puesto que no caso con la moda de ventilar aquello que para mí está en la esfera de lo privado.

Imagen de 4653867 en Pixabay

Mike Taylor

Mike Taylor es un diseñador instruccional norteamericano que combina el uso de las últimas tecnologías con el diseño y el marketing para producir un e-learning (una formación de aprendizaje electrónico) de muy alto nivel. Cada semana, publica una newsletter, Friday Finds, en la que trae todo tipo de recursos para un diseñador instruccional que se precie: aplicaciones nuevas, artículos de profundización en teorías de aprendizaje, podcast, entrevistas…

Por todo lo dicho, el lector fiel descubrirá pronto que Mike Taylor tiene un guion de vida ganador. Como todo ganador, Mike es muy generoso. En momentos muy complicados, Mike me ha dado su punto de vista, algo que me ha servido para confirmar lo que yo misma había intuido. Muchas gracias, Mike, tu apoyo ha sido indispensable.

Sergio Rozalén

Ya os he hablado alguna vez de este bloguero que imagina Futuros imperfectos y juega con ellos. Pues bien, he seguido sus publicaciones que me han dado lecturas agradables de mundos alejados o muy cercanos al día a día y que dan cada día un bocado de distracción, como ver un episodio de Black mirror, pero en menos de 5 minutos. Sergio Rozalén colgó su blog de entradas diarias para enfocarse en un proyecto personal importante: escribir un libro que puede publicarse en este nuevo año. Es más, le ha dado tiempo a recopilar distintos futuros imperfectos en otro libro, que ya ha publicado. ¡Enhorabuena, Sergio!

Pues bien, además de escritor, es generoso: me ha enviado una copia física (física, eso que parece que va desapareciendo, pero no) de Futuros imperfectos, dedicada. Su libro y su forma de comprometerse con la escritura ha sido para mí un ejemplo a seguir, por tanto, Sergio, muchas gracias por tu regalo y por ser un ejemplo de constancia, me ha servido de mucho.

Araceli Tzigane Sánchez

Quien trabaje en el sector e-learning conoce a Araceli Sánchez. Es una profesional de más de 20 años de carrera en la formación, conocida por su cumplimiento de los plazos, su trabajo con calidad, su predisposición a escuchar cualquier idea del cliente, por loca que parezca, y su capacidad extraordinaria de trabajo. Araceli Tzigane también tiene un sello discográfico, Mapamundi Música, que fundó hace 16 años. Combina ambas actividades con una agilidad asombrosa.

Yo trabajo con Araceli Sánchez desde hace al menos 12 años. Unas veces he trabajado para ella, otras veces ha trabajado para mí, otras veces hemos acometido en conjunto un proyecto. Es la persona que, si no puedo realizar un trabajo, puedo garantizar que ella lo va a hacer con el mismo nivel de exigencia, puntualidad y organización que mantengo yo (y considero que es un nivel muy alto). Gracias, Araceli, por tu punto de vista y las ideas que me has aportado este año.

Bent Flyvbjerg

Agradezco a este geógrafo y planificador urbano que haya escrito Cómo hacer grandes cosas, porque me confirma en cómo organizo mis proyectos y me hace ver que, hasta en los proyectos más grandes (o precisamente, en estos más que en ningún otro), se puede fracasar estrepitosamente. Recomiendo altamente el libro a cualquier persona que gestione proyectos, porque proporciona fórmulas sencillas pero aplastantes para evitar lo que pasa en el 95 % de los casos: se va de plazo, se va de costes, o ambos.

Y es que la naturaleza humana es la que es: tiramos de «pensamiento tipo 1», impulsivo, intuitivo, irracional, en lugar de organizar con un «pensamiento tipo 2», racional, sosegado y basado en una planificación activa, que produzca iteraciones de un producto mínimo viable cada vez más completo y probado. Me quedo con que, por mucho que se sepa de gestión de proyectos, la mayoría de las veces la política queda por encima, de manera que hasta los mejores y más experimentados gestores pueden sufrir los distintos sesgos que tiene la mente humana… del político.

Imagen de Oberholster Venita en Pixabay

Como decía al principio, hay muchas personas a las que envío mi muy humilde agradecimiento «por privado». Muchas otras personas que me han dado puntos de vista muy valiosos, que han contribuido a que yo recoja las semillas de lo mucho que he aprendido este año, tanto en lo laboral como en lo personal. Y sigo adelante, porque eso es la vida: vivirla.

Querido lector, deseo que en 2024 obtengas lo que necesitas, que tengas la fortaleza de vivir lo que te toque. Yo aportaré mi granito de arena escribiendo cada semana sobre desarrollo personal.

Al día con la tecnología: IA

Llevamos años oyendo hablar de la inteligencia artificial, pero este año comienza con una explosión de su uso. En particular, chatGPT genera textos de manera autónoma, respondiendo a las preguntas del usuario, generando contenido y ayudando en la elaboración de textos de todo tipo.

Al principio se comentaba que esta herramienta era muy limitada y que su nivel de profundización en la escritura era el de un alumno de secundaria. Sin embargo, eso fue «ayer». Hoy, chatGPT está entrenado porque miles de usuarios le están dando constante información.

Para estar al día con la tecnología, he hecho mis pruebas y las he aplicado a la generación de contenidos para formación online. Sinceramente, su capacidad es muy sorprendente: el contenido se elabora con corrección (sin erratas), expresiones correctas y en el formato que se quiera: resumen por puntos, elaboración de un guion de vídeo, tablas, preguntas de test… Veamos un ejemplo:

Sí, esta información la podemos encontrar en distintos artículos y está escrita de forma muy generalista. Sin embargo es correcta y 100% original.

Vamos con otra prueba. Una de las dificultades principales en los cursos online es generar preguntas de test que sean relevantes. Como ya hemos visto en este blog, lo habitual es que se escriban enunciados incompletos y que se reconozca claramente la opción correcta por ser más larga y detallada que el resto. Suelen completarse las opciones con «Todas las anteriores», «Ninguna de las anteriores» cuando al autor no se le ocurre nada mejor. Pues bien, esto es lo que me da chatGPT sin darle ningún contexto previo:

En este caso, la respuesta correcta es clara, por ser la más completa. La opciones no son homogéneas. Aun así, puedo afirmar, tras muchos años en el sector del e-learning, que esta pregunta está bastante bien planteada.

Voy a poner un ejemplo más. En ocasiones, en la formación online se reciclan contenidos anteriores que no se pueden editar o, al copiarlos para editarlos, pierden el formato. Para el primer caso, ya desde hace tiempo existen las tecnologías OCR, que permiten transcribir el texto de una imagen. Esto también lo sabe hacer chatGPT si la imagen está en Google Drive o en Dropbox. En mi caso, tenía un contenido que, al pasarlo a otro documento, se le quedaban todas las palabras juntas. ChatGPT me ayudó a resolver esto rápidamente:

Otros tipos de IA

La generación de textos es en lo que me he centrado hasta ahora, sin embargo, la inteligencia artificial también produce imágenes y voces cada vez más realistas, incluso vídeos de personas contando algo, en los que la persona no existe y lo que cuenta es un texto que se ha podido generar con inteligencia artificial.

Imagen generada con DALL.E: «Una persona hablando con un robot en una escena realista en 3D».

¿Cómo reaccionamos ante esto?

La reacción de las personas ante el uso de la inteligencia artificial (IA) para crear contenido puede variar ampliamente. Algunas personas pueden verlo como una herramienta valiosa que puede ayudar a aumentar la eficiencia y la calidad del contenido, mientras que otras pueden tener preocupaciones sobre la posibilidad de que la IA reemplace a los trabajadores o genere contenido que carece de originalidad o sentido común.

En general, el uso de la IA para crear contenido ha sido muy útil en tareas específicas como:

  • La generación de texto.
  • La traducción automática.
  • La creación de imágenes.
  • La generación de música.

Sin embargo, como decía, muchas personas temen que el uso de la IA para crear contenido pueda conducir a la pérdida de empleos y a la homogeneización del contenido debido a la falta de creatividad y originalidad.

Algunos temen que el uso de la IA para crear contenido pueda conducir a la difusión de noticias falsas, contenido engañoso o contenido generado automáticamente que no tiene en cuenta la perspectiva humana, ética o moral.

En general, es importante considerar tanto los beneficios como los riesgos potenciales del uso de la IA para crear contenido y trabajar para garantizar que se utilice de manera responsable y ética.

Referencias

Para comprender la inteligencia artificial y cómo se puede utilizar, revisé varios artículos, aquí pongo una muestra de ellos:

Learning Design 3.0. En este artículo se habla del impacto de la IA en el diseño de experiencias de aprendizaje, y se apunta a distintos programas de IA que permiten realizar distintas tareas.

6 Ways AI Can Support Your Content Creation. Este artículo se centra más en las formas en las que se puede generar contenido (no específicamente formativo) con el apoyo de herramientas de IA.

Usos de chatGPT: una lista de comandos para mejorar tu vida. Este artículo muestra bastantes opciones a la hora de utilizar chatGPT. Digamos que sirve para todo.


La inteligencia artificial ha venido para quedarse, supone una revolución en el mundo digital y específicamente en la formación online y es un carro al que pienso que hay que subirse. Es un reto superar en creatividad y precisión a una herramienta tan potente. Quizá sea mejor idea hacer aquello que los robots no van a poder hacer nunca, algo de lo que ya hemos hablado hace poco.

Por cierto, hay partes de este artículo generadas con inteligencia artificial. ¿Podrías distinguirlas?

¿Qué te parece todo esto? ¿Has hecho pruebas con chatGPT u otra inteligencia artificial? Me encantaría leer tus comentarios y que compartas este artículo con quien quieras. Gracias por leer.

The ogre battle

En la película Brazil, el protagonista, Sam Lowry, sueña que lucha contra un monstruo metálico con aspecto de samurái (que simboliza el sistema). Frente a este monstruo, Sam, aunque alado y poderoso en sus sueños, es un ser débil y expuesto a perder el combate.

Imagen vista en https://cinematrain.wordpress.com/2013/05/16/15-reasons-for-brazil-1985/.

A pesar de los avances que suponen las nuevas tecnologías, pienso que hace falta relacionarse con las personas cara a cara para que la relación con grandes corporaciones, instituciones o empresas no se convierta en la batalla contra un ogro. Porque la atención al cliente ha evolucionado de tal manera que con quien te puedes relacionar es con robots, call centres, páginas de preguntas frecuentes, cuentas de email… Detrás de los cuales hay personas de las que no ves la cara, ni la verás (tris tras), ni podrás establecer una relación de contacto, de conocidos, con ninguna de ellas. Quizá estos sistemas existan para evitar que tus asuntos puedan importar a alguien de esa corporación.

Es curioso porque, al mismo tiempo, se dice que el cliente o usuario está en el centro de todas las acciones de una empresa. A la vista de la frustración que se deriva de estos tratos con robots, se ve que se dice, pero no se hace.

Yo llevo más de 12 años trabajando en la formación online y defendiendo que el teletrabajo es la solución óptima siempre que lo que se produzca se haga desde un ordenador. Es decir, vivo de las nuevas tecnologías y este avance me permite teletrabajar. Pero cuando me veo frente al gran ogro metálico y con aspecto de samurái, me digo: ¿qué es lo que falla? Esto ya no tiene que ver con el tipo de vida por el que yo opté hace muchos años: es un tema del mundo en el que vivimos. Y es un tema que va más allá de la pobre atención a la clientela. Las tecnologías se han interpuesto entre las personas y a veces son el medio principal de comunicación entre ellas.

Cuando estaba en una conocida empresa de estudios de mercado, nuestro jefe contaba que su jefe vivía retirado en alguna montaña de Escocia (o similar) y trabajaba desde allí. Y creo que esto caló en mí: pues si el jefe del jefe puede hacer esto (en el año 1998), entonces cualquiera puede. Y la pandemia demostró que, en principio, sí, cualquiera puede teletrabajar y comunicarse con el mundo a través de distintas interfaces y periféricos.

Ahora que el monstruo metálico ha crecido tanto que se alimenta de nosotros (al modo de Matrix, más literal de lo que parece), entonces echar atrás y establecer una relación presencial con otras personas es aún más difícil. Y aun así, es rentable. Porque cuando miras a los ojos a una persona, cuando la llamas por su nombre, cuando escucha lo que le estás contando, la información que recibe es muy superior en cantidad y calidad a lo que le pueda llegar por email, videollamada o nota de whatsapp.

Testosterona y oxitocina

No olvidemos que somos el mismo ser que habitaba las cavernas, el homo sapiens, el cazador-recolector. Cuando nos relacionamos con otras personas, entran en acción las hormonas, entre ellas, la testosterona y la oxitocina.

Me voy a centrar en la oxitocina. En las relaciones amistad o de conocidos presenciales, en cada encuentro, se pone en juego la oxitocina. Por lo que me contó una experta, es parecido a una cuenta que va engordando. Así, es muy difícil comparar relaciones nuevas con relaciones de toda la vida (de cualquier tipo: profesionales, de amistad o de pareja), porque las de toda la vida tienen una «reserva de oxitocina» muy alta, se viven como confortables, agradables, como estar en casa. A la hora de necesitar explicar una circunstancia a la otra persona, esta acumulación de oxitocina juega a tu favor. Y no va a estar presente en una relación mediada por medios digitales.

Pongamos un ejemplo: una persona tiene su dinero en un banco con eficientes servicios digitales desde hace 20 años, tan eficientes, que en esos años ha ido a sus oficinas unas 4 o 5 veces. Se propone solicitar un préstamo y entonces por la aplicación del banco le escribe Fulanito de Tal, por teléfono le llama Menganita de Cual y, cuando es la persona la que llama, acaba hablando con Perico el de los Palotes. No hay establecida ninguna relación con estas personas, no sabe quién es quién y acaba por sospechar que Fulanito de Tal ni siquiera existe, quizá es el HAL 9000 de este banco.

Pongamos otro ejemplo: una persona vive en una urbanización durante muchos años. Luego se cambia a otra y decide vender su casa anterior. Entonces se pone en contacto con la vecina del 5º, que resulta que tiene una inmobiliaria. El conocerse desde hace años facilita que las condiciones para esta venta sean más favorables que si fuese una persona desconocida la que solicita los servicios inmobiliarios. Como mínimo, la vecina del 5º se esforzará más en buscar buenos compradores, en que la persona comprenda las condiciones del contrato, etc.

Claro que los datos objetivos, los datos fríos con los que ahora hay que tomar todas las decisiones, serían los mismos. Pero probablemente este conocimiento cualitativo, mucho más rico y mucho más difícil de reflejar en datos, influiría en cómo estas personas, que ahí sí serían reales, verían el caso.

Online: alergia, ¡huyamos!

Tras la huella indeleble que dejó el confinamiento y, en general, el modo de vida pandémico, veo a mucha gente huir de lo que es por internet, en favor de lo presencial, tangible, personal. Porque el online ahora se relaciona directamente con el aislamiento. No puede ser de otra manera. Para «consumir» productos online hay que estar solo, aislarse del resto, quizá con el fin paradójico de comunicarse con otras personas. Esta soledad es la principal causa de abandono de los cursos online: el alumnado frente a una pantalla que le muestra un curso enlatado en el que parece que todo está previsto, excepto sus dudas, sus problemas de ese momento.

Esto describe muy bien mi trabajo, por eso repito imagen. Viñeta de Arthur Radebaugh.

El caso es que hay una fatiga por tanta videollamada, tanto mensaje, tanta nota de audio, tanto parchear y tanto pito… Yo la siento también.

Presencial, en persona, con el cuerpo

La pereza que nos lleva a «consumir» cómodamente las series de Netflix desde el sillón es la misma que nos lleva a hacer scroll durante horas en una red social o a intercambiar whatsapps de forma indefinida con nuestros contactos. El monstruo metálico entonces pierde su apariencia amenazadora: por eso se ha metido hasta dentro. Ahora es la amable abuelita que te ofrece un sillón mullido y una taza de caldo. Pero recuerda: debajo está el lobo.

A finales de año recibí el típico meme (sí, por whatsapp, que sea un lobo disfrazado de cordero no significa que no sea útil) en el que te invitaban a registrar 3 regalos de la vida que recibes cada semana. Estamos ya casi a mitad de año, por tanto, tengo mucho registrado. Pues bien: los tres regalos de cada semana siempre tienen que ver con actividades presenciales, que hago con personas y en las que el cuerpo es necesario para algo más que para sostener la cabeza. La mayoría de estos regalos tienen que ver con seres queridos, compuestos de familia y amistades cercanas.


Pues claro que la tecnología es de mucha ayuda, claro que nos facilita la vida, claro que hay muchos trabajos, como el mío, que se alimentan de ella. Pero la tecnología no puede sustituir la vida, no puede reemplazar las relaciones personales, aunque ofrezca sucedáneos de caricias o presente realidades tan creíbles como las que se disfrutan con la realidad virtual. ¿O sí? ¿Qué piensas? Como siempre, muchas gracias por leer y compartir, me encantará conocer tu punto de vista.

(*) Ogre battle es una canción de Queen, pero también tiene un nombre así la batalla final que se da en un videojuego y que se basa en el camino del héroe.

(**) Si alguien sabe explicar mejor el funcionamiento de la oxitocina en las relaciones sociales, que me escriba.

Cuando puedes conocer a los que admiras

Articulate Day en Madrid

El próximo 10 de abril tendrá lugar un evento de un solo día, el Articulate Day, organizado por Actua Solutions.

Articulate es para mí sinónimo de e-learning

Son una importante empresa que ha desarrollado varias herramientas de autor específicas para los que nos dedicamos a hacer cursos online. Estas herramientas se caracterizan desde hace muchos años por ser fáciles de usar, rápidas, y por primar el resultado profesional y amigable para el alumno.

Lo último es Articulate 360, una herramienta online que permite combinar perfectamente cursos con más características hechos en Storyline con otros totalmente responsivos y fluidos hechos en Rise. Contiene una herramienta de revisiones que permite al cliente enviar comentarios de una forma muy cómoda, Review, y una biblioteca de medios con más de 2 millones de recursos, la Content Library.

Si solo fuera esto…

¡Ellos aquí!

Imagina que en tu sector admiras mucho a unas cuantas personas, son tus gurús, les sigues en redes sociales y te fijas en lo que dicen y en lo que hacen porque son muy buenos.

Pues bien, dos de estas personas, las dos que citaría primero, son quienes estarán en el evento: Tom Kuhlmann y David Anderson.

A lo largo de los años, he recurrido en muchas ocasiones a Tom Kuhlmann y su excelente blog para conocer su punto de vista, lleno de sentido común, miles de consejos prácticos y útiles, una visión clara de cómo el e-learning debe apoyar al negocio del cliente.

Además, he seguido con detalle los desafíos de e-learning que propone David Anderson en la comunidad de Articulate, un espacio lleno de descargables gratuitos, formas diferentes de solucionar una dificultad, tutoriales de las herramientas de Articulate…

Veníamos traduciendo a Tom Kuhlmann

Lo cierto es que nuestra sección de aprendizaje se ha enriquecido directamente de la amabilidad de Tom Kuhlmann al permitirnos traducir varios de sus artículos, gracias a lo cual conseguí escribir su apellido sin equivocarme (tengo que decir que, una vez más, he dudado en el orden entre la «h» y la «l»). Estos son algunos de los artículos de Tom:

El estilo desenfadado que es altamente profesional

Estoy estrechamente ligada a la marca Articulate y al estilo de comunicación que tiene. Su estilo es desenfadado: al traducirlo, Articulate habla de tú, con palabras llanas y un estilo directo. Esto no significa que sea un estilo informal o demasiado coloquial. Al contrario, la marca destila mucha profesionalidad, como puedes ver en cualquier mensaje que leas en su comunidad o cualquier plantilla o descargable que busques.

Puedes verlo también en la forma en la que hablan Tom y David:

 

Que el inglés no te frene

El gran obstáculo que he encontrado cuando trato de compartir mi entusiasmo por Articulate es el idioma: mucha gente no puede beneficiarse de la mayoría de contenidos en inglés. Más aún, Tom y David van a hablar en inglés durante este evento, y es una barrera que no todo el mundo puede sortear.

Aun así, Articulate está haciendo un gran esfuerzo por traducir contenidos de su página web, sus comunicaciones por email y las propias herramientas de autor, esfuerzo en el que colaboro humildemente.

Espero que la magia que pueden desplegar estos gurús llegue a la mayor parte de gente posible: su visita es un honor.

El humor en el e-learning: un tema serio

Hoy reflexionamos sobre el humor en la formación. Yo estuve 10 años en formación presencial y llevo más de 6 en e-learning. En este paso de lo presencial a la mediación de la tecnología, observo que el humor se ha quedado en el camino, al menos en lo que respecta a la educación para adultos, que es la que conozco. El problema es tener que desarrollar la formación para el mínimo común denominador de la audiencia objetivo.

¿Qué temas se prestan a ser tratados con humor?

Como mencionaba en este artículo, sugieres a cualquiera involucrado en un proyecto utilizar el humor y responderá: “no, para tratar el tema X no debemos usar humor”. Y lo malo es que X se puede sustituir por cualquier temática: prevención de riesgos, contabilidad, liderazgo, matemáticas… Todo debe ser serio para ser tomado en serio. En la práctica, la formación se convierte en algo tedioso y soporífero. Cuando estás en el aula puedes paliar la seriedad de la documentación con ejemplos y anécdotas. Cuando provees de formación a través de un sistema informático, se acabaron los ejemplos y las anécdotas.

Uno de mis ejemplos preferidos es el vídeo de Klaus y las carretillas:

Es un vídeo sobre PRL para operarios de carretilla difícil de olvidar, incluidos los riesgos que representa y su representación más que gráfica, gore, de lo que puede pasar si no se cumplen las normas. Y pensábamos que los alemanes eran más serios que nosotros…

En otro ejemplo se explican con humor las consecuencias de romper una normativa, algo mucho más entretenido y que se recuerda mejor que el habitual listado de Debes/Tienes que.

En cualquier caso, cada vez más colectivos se ofenden y se sienten agraviados cuando se tratan según qué temas con humor. Esto es algo que señaló hace poco John Cleese, de los Monty Python, en una entrevista: “no podemos hacer humor y ser políticamente correctos a la vez”. Algunas de las perlas que John Cleese dijo en esta entrevista: “la idea de que se te debe proteger de cualquier tipo de emoción incómoda es lo que de ninguna manera suscribo”, “toda la esencia del humor, de la comedia (…) es que toda comedia es crítica”. Sin embargo, distintos colectivos pueden tener sentido del humor y comunicarnos sus necesidades de una manera muy efectiva, como podemos ver en este vídeo genial:

Como mencionaba en el artículo sobre Miguel vigil, el propio John Cleese fundó la empresa VideoArts para crear formación basada en vídeos con humor. Es antológico su vídeo “Bloody meetings” (Malditas reuniones) para explicar, de una forma muy cómica, lo que no debe hacerse en una reunión:

 

¿Cuándo decantarnos por el humor?

La mayoría de los intervinientes en esta discusión de la comunidad de Articulate, comentaban que la audiencia a la que va dirigido el curso puede determinar el uso del humor, y que puede ser más necesario cuanto más nos acercamos a un público de millennials.

En este otro foro se plantea si existe una necesidad de «entretener» a los alumnos como técnica para ayudar a aprender.

Al final, es el proyecto el que determina si se puede utilizar el humor. Hay que tratarlo abierta y directamente con quien encarga el curso (el cliente) y estudiar si un barniz de humor, o un humor abierto, aplican para la audiencia objetivo y la temática a tratar.

Un apunte final del gran diseñador instruccional Bruce Graham. Tenía que preparar una formación de normas de actuación y la sugerencia de Bruce fue crear un curso de «antinormas»:

«Bienvenidos amigos, hoy vamos a mostraros cómo envenenar a tu personal, reducir la productividad un 32% al año Y conseguir para ti una multa de entre 4 y 6 millones de dólares… ¡TODO en solo 20 minutos!»

 

«Welcome folks, and today we’re going to show you how to poison your staff, reduce productivity by 32% per year, AND get yourself a fine of between $4m and $6m….ALL in 20 minutes!»

 

Por qué Storyline 2 es la herramienta a usar en e-learning

Desde hace años soy una firme defensora del uso de Articulate Storyline como la mejor herramienta de autor del mercado que conozco, en su relación calidad-precio.

¿Qué diferencia hay entre Storyline y «Articulate»?

De hecho, Storyline es un producto de Articulate, que es una empresa.

La mayoría de profesionales que responden con escepticismo a mi afirmación de que deberían probar Storyline, desconocen sus funcionalidades, que no tenía el anterior producto de Articulate. Lo que en España se suele conocer como «Articulate» es el Articulate Presenter, una herramienta destinada a mejorar las presentaciones en PowerPoint. Además, Presenter se podía adquirir junto con un set de programas más en la línea de las necesidades del sector, que eran Articulate Engage y Articulate Quizmaker. Todos estos programas se podían adquirir bajo el paraguas de Articulate Studio.

Articulate Studio sigue existiendo, y es un producto que ha incorporado muchas de las funcionalidades de Storyline. Sin embargo, está dirigido a un público diferente, a aquellos que quieran crear básicamente presentaciones, no cursos de e-learning.

Aquí puedo tener a algún lector preguntándose por la diferencia. De hecho, muchos creen que los cursos e-learning son presentaciones pero más bonitas. En ocasiones, incluso si se trata de vídeos, estas personas comentan que «en la diapositiva donde pone…».

¿Qué características destaco de Storyline?

  • La curva de aprendizaje es muy suave. Al principio, el diseñador creerá estar viendo el espacio de trabajo de PowerPoint. Esto facilita el uso de muchas funcionalidades que ya conocemos bien de este programa, como insertar objetos, darles color, sombra, agruparlos, ordenarlos, animar su entrada y salida…
  • Las interacciones, actividades, evaluaciones y feedback se pueden crear desde cero sin tener que ajustarse al incómodo corsé de la mayoría de herramientas, en que la evaluación es visualmente muy pobre, extremadamente aburrida para el alumno, y en ocasiones, totalmente diferente al aspecto del resto del curso.
  • La navegación no lineal, con árboles de decisiones, en la que se puede dirigir a cada alumno al contenido que necesita conocer.
  • La grabación de pantalla, creando por defecto las pantallas de cada uno de los pasos que se han seguido al interactuar con una aplicación. Esto permite realizar formación sobre aplicaciones de una forma muy rápida y económica.
  • La realización de vídeos interactivos, una funcionalidad muy potente y que hace que los vídeos dejen de ser piezas que colocan al alumno en actitud pasiva. Aquí tienes un ejemplo.
  • La galería de personajes con diferentes poses y encuadres hace que no sea necesario crear personajes de cero, lo cual ahorra costes y tiempo. Además, se puede adquirir por muy poco la galería completa de personajes fotográficos.
  • Agrega los resultados de diferentes evaluaciones en un resultado final, algo que no era posible con Storyline 1.
  • Permite la traducción cómoda del contenido y la incorporación de la traducción a un fichero de Storyline, sin perder los formatos.
  • Es multidispositivo y proporciona un output en HTLM5 que se adapta al tamaño del explorador.
  • Contiene plantillas para crear interacciones y no tener que partir de cero.
  • Tiene una de las mejores comunidades, donde se pueden resolver dudas, encontrar desafíos y compartir ideas de diseño instruccional. Además, esta comunidad proporciona varios tipos de descargables, como plantillas, objetos para añadir a tu curso o storyboards.

Puedes saber más aquí.

¿Qué aspecto tienen los cursos realizados en Storyline 2?

Mostramos a continuación algunos ejemplos de cursos realizados en Storyline 2.

Existe una iniciativa de la Universidad Charles Darwin que ha creado un MOOC en el que han incorporado Storyline para el desarrollo de contenidos. Puedes ver este ejemplo aquí.

Accounting MOOC

Comparto aquí algunos ejemplos de demos realizadas en Storyline por Inserver.

Curso gamificado de Liderazgo - Inserver

Curso gamificado de Liderazgo 

Curso sobre la importancia de los datos - Inserver

Curso sobre la importancia de los datos

Ejemplo de entornos de formación

Demo de diferentes pantallas en Storyline

¿Cuál ha sido tu experiencia con Storyline 2? Cuéntanos cómo te ha ido con esta herramienta y si consideras que podemos destacar algo más de ella.

¿Es necesaria la repetición en la enseñanza?

¿Se te pegan las canciones con un estribillo machacón?

Escucho en 40 principales el último éxito de Rihanna, «Work«, y a los diez segundos cambio de sintonía. La siguiente vez, me reto a mí misma a escuchar más, por ver si la canción tiene más que una sucesión de repeticiones de la palabra work.

Me he dado cuenta de que no me agrada la repetición, no solo de una sola palabra como en este caso, sino de estas canciones que repiten varias veces un mismo estribillo, que luego se pega y se queda en la mente para presentarse justo antes de dormir, justo después de despertarse, justo cuando se queda la casa en silencio.

¿Qué es lo que tiene esa musicalidad de la repetición?

Aunque no me guste, hay algo en la repetición, como un eco, un sonsonete, una musiquilla. Quizá hay dos tipos de repeticiones, las que no aportan nada, son como un copia pega de la primera iteración, la original, y las que aportan todo, porque la repetición es una evolución, un avance.

Recuerdo que en la carrera de Teoría de la Literatura nos pusieron un ejemplo de verso:

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

rosa-rosa-rosa-rosa

En este verso, todas las imágenes mentales de la rosa, y del nombre propio Rosa, se despliegan y multiplican en cada repetición. En lugar de iteración hablamos de recursividad. Con esta última palabra se me viene a la mente un brócoli…

La creación de hábitos y la repetición

La creación de hábitos es otro caso en que la repetición hace evolucionar lo repetido. Eso lo ha transmitido muy bien la cultura milenaria china, por ejemplo en la práctica del Tai Chi o el Chi Kung. Una y otra vez, a lo largo de días, meses, años, se repite la misma tabla, los mismos movimientos, y la tabla y la persona evolucionan, poco a poco, con la cadencia de un goteo lento pero continuo que desfigura una roca a sus pies.

¿Es necesaria la repetición en la enseñanza?

La repetición también es muy frecuente en la enseñanza, sobre todo para memorizar. Recuerdo las cancioncitas, la tabla de multiplicar con un tonito como de canción, más bien de letanía.

Esta repetición no se limita a aprender de memoria «como un loro», también se practica al  aplicar una fórmula para resolver un tipo de problema de matemáticas, o al identificar qué me están pidiendo en un problema de física. Es una repetición de práctica.

Ahora la repetición se saca de la enseñanza: en los cursos e-learning se intenta dar cada mensaje una vez. Puede que algunos conceptos clave aparezcan de nuevo en cajas de Recuerda o en el Resumen al final de cada unidad. Todo pasa muy deprisa ante tus ojos. Y al mismo tiempo, pasa muy despacio. En la formación presencial, he observado que se necesita repetir el mismo mensaje varias veces, con palabras parecidas, para que vaya calando. Puede haber alumnos alerta y que a la primera han cogido el mensaje, y después se sienten molestos y posteriormente aburridos con la repetición, pero en mi experiencia, la mayoría no se han enterado del mensaje, no del todo, necesitan rumiarlo, preguntar sobre él, repetirlo ellos por escrito para hacerlo suyo.

Muchas veces el trabajo más interesante que se hace en la formación e-learning lo realiza quien la está creando: trabaja el contenido, lo mastica, lo digiere, repite lo que necesita, lo practica, lo resume en diferentes cuadros, mapas conceptuales, listados (interminables) de bullets… Al alumno le llega ya lo que es la raspa. Puede repetir la lectura o visualización de vídeos a los que se les ha quitado ya toda la paja en la que uno se reconforta cuando está aprendiendo un tema nuevo. Pierde la posibilidad de hacer una lectura crítica. Se pretende que todo lo que le llegue sea lo esencial y que todo sea imprescindible. En la práctica, como cualquier otro cerebro, el suyo descartará información, filtrará y reinterpretará. Por ello, se quedará con una mínima parte de la información.

¿Repetir o no repetir? Esa es la cuestión

Entonces, ¿debemos repetir, al modo de los maestros de kung fu, una y otra vez un ejercicio para dominarlo? BarbaraOakley, en el MOOC Aprendiendo a aprender, nos explica que la mejor forma de fijar un nuevo conocimiento es tratar de recordarlo, evocarlo. Es decir, una vez he hecho un tipo de ejercicio, como más aprendo es tratando de recordar cómo se resuelve. En esa evocación hay una repetición mental, una comprobación de que no me acuerdo de todo y, al acudir de nuevo a la fuente de información, una repetición de la lectura o tarea, para poderdecir: «Es verdad, era así». El recuerdo nos permite hacernos con un conocimiento. La repetición una y otra vez, de un único ejercicio, nos llevará a la maestría.

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

Paper cuts

Muy interesante. Como siempre, Ryan Tracy con las últimas tendencias!

Avatar de Ryan TraceyE-Learning Provocateur

I’m late to the party, but finally I’ve gotten my hands onto Google Cardboard.

I’ve been tinkering with it and, in the spirit of Virtual Reality Working Out Loud Week, I’ve decided to share with you what I’ve learned so far.

I’ll also share my problems – and there are plenty of them – so if you can solve any for me I’d be grateful!

An assembled Google Cardboard VR mount

The device

The ROI for Google Cardboard is through the roof. For about $20, you gain access to a world of wonder.

While high-end virtual reality hardware is available – and more will become available this year – the folded paper option is the perfect gateway for exploring this emerging technology.

Apps

Some brilliant Cardboard apps are available at Google Play.

Vrse showcases the 360° nature of VR, while Inmind VR is a somewhat childish game that nonetheless demonstrates the order of magnitude that…

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