Demuestra que tu e-learning merece el precio que vale

¿Cómo ser un buen profesional del elearning?

En los tiempos que corren en España, el e-learning debería ser magnífico: eficiente, impactando en la cuenta de resultados de forma directa, ahorrando muchos costes en tiempo y dinero, y siendo la opción número uno cuando se imparte alguna información.

Esto significa que debería haber igualado, si no superado, al e-learning de países como EE.UU., el Reino Unido o Canadá, por citar algunos de los principales.

Sin embargo, mucho me temo que el recorte en formación ha afectado directamente no solo al desarrollo de esta industria en España, sino a su calidad, que parece ir en disminución. Solo hay que ver la cara que pone la gente cuando le preguntas cómo fue su última experiencia con un curso “online”. Es una cara como de asco o disgusto, mezclada con aburrimiento y desinterés.

El e-learning en España necesita beber de las fuentes norteamericanas

Guía para llegar a ser un profesional del rapid learning

Solo con entrar en el blog del experto en e-learning Tom Kuhlmann, podemos descargarnos su guía “The Insider’s Guide To Becoming a Rapid E-Learning Pro”. De no saber inglés, aún podemos beneficiarnos de sus artículos en The rapid learning blog (http://www.articulate.com/rapid-elearning/), que se pueden traducir automáticamente si navegamos con Google Chrome (basta con hacer clic con el botón derecho del ratón y seleccionar Traducir a español).

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A continuación, veremos los puntos más importantes de esta guía sobre aportar valor con nuestra actividad. 

¿Cuál es el objetivo de tu trabajo?

Como profesional del e-learning, tu trabajo es producir resultados que tengan significado para el negocio. ¿Sorprendido? Quizá esperabas leer que tu trabajo es producir bonitos cursos con un montón de multimedia. Pues no, mientras estos cursos no produzcan un resultado cuantificable.

Produce resultados

Se trata de medir el éxito por cómo tu curso contribuye al éxito de la organización. Muchos departamentos de formación lo que miden es el número de participantes que completaron el curso (muchas veces obligados a visualizar unas 100 pantallas). O simplemente valoran cuántos cursos se han realizado.

La formación es un medio, no un fin

Nos parece que nuestro objetivo es crear más cursos. Pero no, nuestro objetivo es contribuir al resultado del ejercicio. Esto no suena nada idílico ni romántico; sin embargo, es lo que puede asegurar que nuestra actividad tiene sentido.

Así, no debemos hacer tanto hincapié en si estamos entregando un vídeo tratado y con interactividad o si estamos enviando por email un PDF: mientras logremos nuestro objetivo, todo vale. Si nuestro objetivo es entregar información (por ejemplo, los nuevos datos sobre prevención de riesgos laborales), hagámoslo de la forma que resulte más rápida y menos aburrida. Un gran curso multimedia con mucha interactividad y juegos muy desarrollados (y apostemos a que si están desarrollados van a tener una larga duración) tiene que justificar muy bien que produce resultados cuantificables.

Menos es más

Puede que estemos contentos de que 20 participantes hayan asistido a nuestro curso de 1 hora realizado en forma de reunión síncrona, utilizando por ejemplo WebEx o Adobe Connect y presentando un curso publicado con Articulate. Puede que esos participantes fuesen directivos que cuestan unos 50 euros a la empresa, por decir un precio bajo. Pues bien, hemos gastado en una hora 1.000 euros, a los que debemos sumar el coste de haber producido el curso. Estos costes deben confrontarse con los ingresos que esperamos recibir cuando los participantes del curso apliquen en su puesto lo que han aprendido.

Menos es más: si podemos evitar interrumpir el trabajo de estos ejecutivos durante una hora, o si podemos hacer que esa interrupción genere más ingresos que los costes que conlleva, entonces habremos hecho un buen trabajo.

Mejor la práctica que la teoría

Muchos clientes que me han contratado han pedido la inclusión de excesiva teoría en los cursos e-learning. El esquema habitual es: 75% de teoría obligatoria (o más), y un 25% o menos de interacciones previsibles más una evaluación. En un curso sobre excelencia en la atención al cliente, ¿contribuye esta teoría a que la atención al cliente sea mejor? ¿No sería más recomendable un 75% de prácticas primero, y después un refuerzo de teoría adaptado a los resultados de cada alumno?

¿Qué quiere mi cliente?

Nuestro cliente no es el alumno que realiza el curso, es quien lo paga. Si es interno, será el departamento que nos ha solicitado el curso, y si es externo está bien claro quién nos paga.

Entregar al cliente lo que quiere es vital. Entregarle algo superior a lo que quiere, le dará sensación de calidad: percibirá que es mejor. Por ello, es muy importante definir bien el proyecto en las primeras fases. Después, todo aquello que no se haya hablado con claridad, se convertirá en un coste añadido (para nosotros) y en un creciente disgusto (para ambos).

No debemos olvidar: el cliente siempre tiene la razón.

Alinearse con los objetivos del negocio

Ya lo hemos mencionado pero es en lo que queremos incidir hoy: nuestros cursos deben estar alineados con el negocio para el que los creamos. Queremos contribuir al éxito de la organización, y queremos que se pueda medir el resultado en número. Por ejemplo: “desde que el departamento de atención al cliente recibió el curso sobre Excelencia, la satisfacción que los clientes reportan ha aumentado en un 20%. Ese 20%, ese número, es lo que buscamos.

Como la vida misma

Si ya es difícil encontrar un curso presencial que sea como la vida misma, lo es más si el curso es online. Esto se debe a que la mayoría de los que producen cursos e-learning está haciendo e-books. En otras palabras, copiamos el libro de texto. O copiamos al profesor que da una clase magistral. Y nada de esto (ni un libro de texto ni una clase magistral) es como la vida misma; más bien lo contrario.

Si el alumno se encuentra con una situación real, exactamente igual a la que experimenta cada día en su trabajo, es más probable que se interese por el curso y saque provecho de él. Si queremos que el alto porcentaje de abandonos de los cursos de e-learning disminuya, tendremos que crear cursos que sean relevantes para los alumnos. Pongamos al alumno ante una o varias situaciones reales.

Ojo, aquí podría escribir otro post entero sobre lo que he tenido que ver por ahí llamado “situación real”. No, que salgan unos personajes un tanto siniestros haciendo un diálogo acartonado parecido al que se daría entre digamos un agente y su cliente, no significa que estemos poniendo al alumno frente a una situación real. Más bien, ponemos a los muñecos estos frente a la situación. Como mucho, hacemos al alumno una pregunta absurda cuya respuesta es evidente (si ha estado escuchando la retórica).

Apoyo en la tecnología

La tecnología nos permite entregar cursos e-learning cada vez más rápido (rapid-learning) para todo tipo de entornos (mobile-learning) y con la opción de combinar esto con sesiones presenciales (blended-learning).

Esto no significa que la tecnología sea el curso. Muchas empresas de e-learning presumen de crear vídeos magníficos para sus cursos e-learning. Me pregunto cuántas de ellas realmente utilizan una metodología basada en el constructivismo pedagógico, como lo está Moodle. Me pregunto cuántos no están replicando lo mismo de siempre: un experto que te da una charla, y luego unas preguntas sobre esta charla. Me pregunto cuántos realmente consiguen un cambio en el desempeño apoyándose en tecnologías maravillosas.

Los profesionales del e-learning simplemente nos apoyamos en la tecnología y sabemos lo suficiente sobre temas de audio, vídeo y diseño gráfico como para entregar un buen curso, o bien contratar buenos profesionales que cubran nuestras carencias en estos aspectos.

Conclusión

Como diseñador instruccional, estarás bien encaminado si diseñas objetivos de aprendizaje que estén alineados con las necesidades de la organización.

Y esto teniendo en cuenta tanto las necesidades del cliente como las del alumno para crear el mejor curso posible.

También puedes leer

http://ojulearning.es/2013/11/necesidad-o-inversion-el-roi-del-elearning/#!

http://www.uoc.edu/web/esp/art/uoc/duart0902/duart0902.html

https://www.opensesame.com/blog/learning-resolutions-successfully-measuring-roi

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3 thoughts on “Demuestra que tu e-learning merece el precio que vale

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