¿Es necesaria la repetición en la enseñanza?

¿Se te pegan las canciones con un estribillo machacón?

Escucho en 40 principales el último éxito de Rihanna, “Work“, y a los diez segundos cambio de sintonía. La siguiente vez, me reto a mí misma a escuchar más, por ver si la canción tiene más que una sucesión de repeticiones de la palabra work.

Me he dado cuenta de que no me agrada la repetición, no solo de una sola palabra como en este caso, sino de estas canciones que repiten varias veces un mismo estribillo, que luego se pega y se queda en la mente para presentarse justo antes de dormir, justo después de despertarse, justo cuando se queda la casa en silencio.

¿Qué es lo que tiene esa musicalidad de la repetición?

Aunque no me guste, hay algo en la repetición, como un eco, un sonsonete, una musiquilla. Quizá hay dos tipos de repeticiones, las que no aportan nada, son como un copia pega de la primera iteración, la original, y las que aportan todo, porque la repetición es una evolución, un avance.

Recuerdo que en la carrera de Teoría de la Literatura nos pusieron un ejemplo de verso:

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

rosa-rosa-rosa-rosa

En este verso, todas las imágenes mentales de la rosa, y del nombre propio Rosa, se despliegan y multiplican en cada repetición. En lugar de iteración hablamos de recursividad. Con esta última palabra se me viene a la mente un brócoli…

La creación de hábitos y la repetición

La creación de hábitos es otro caso en que la repetición hace evolucionar lo repetido. Eso lo ha transmitido muy bien la cultura milenaria china, por ejemplo en la práctica del Tai Chi o el Chi Kung. Una y otra vez, a lo largo de días, meses, años, se repite la misma tabla, los mismos movimientos, y la tabla y la persona evolucionan, poco a poco, con la cadencia de un goteo lento pero continuo que desfigura una roca a sus pies.

¿Es necesaria la repetición en la enseñanza?

La repetición también es muy frecuente en la enseñanza, sobre todo para memorizar. Recuerdo las cancioncitas, la tabla de multiplicar con un tonito como de canción, más bien de letanía.

Esta repetición no se limita a aprender de memoria “como un loro”, también se practica al  aplicar una fórmula para resolver un tipo de problema de matemáticas, o al identificar qué me están pidiendo en un problema de física. Es una repetición de práctica.

Ahora la repetición se saca de la enseñanza: en los cursos e-learning se intenta dar cada mensaje una vez. Puede que algunos conceptos clave aparezcan de nuevo en cajas de Recuerda o en el Resumen al final de cada unidad. Todo pasa muy deprisa ante tus ojos. Y al mismo tiempo, pasa muy despacio. En la formación presencial, he observado que se necesita repetir el mismo mensaje varias veces, con palabras parecidas, para que vaya calando. Puede haber alumnos alerta y que a la primera han cogido el mensaje, y después se sienten molestos y posteriormente aburridos con la repetición, pero en mi experiencia, la mayoría no se han enterado del mensaje, no del todo, necesitan rumiarlo, preguntar sobre él, repetirlo ellos por escrito para hacerlo suyo.

Muchas veces el trabajo más interesante que se hace en la formación e-learning lo realiza quien la está creando: trabaja el contenido, lo mastica, lo digiere, repite lo que necesita, lo practica, lo resume en diferentes cuadros, mapas conceptuales, listados (interminables) de bullets… Al alumno le llega ya lo que es la raspa. Puede repetir la lectura o visualización de vídeos a los que se les ha quitado ya toda la paja en la que uno se reconforta cuando está aprendiendo un tema nuevo. Pierde la posibilidad de hacer una lectura crítica. Se pretende que todo lo que le llegue sea lo esencial y que todo sea imprescindible. En la práctica, como cualquier otro cerebro, el suyo descartará información, filtrará y reinterpretará. Por ello, se quedará con una mínima parte de la información.

¿Repetir o no repetir? Esa es la cuestión

Entonces, ¿debemos repetir, al modo de los maestros de kung fu, una y otra vez un ejercicio para dominarlo? BarbaraOakley, en el MOOC Aprendiendo a aprender, nos explica que la mejor forma de fijar un nuevo conocimiento es tratar de recordarlo, evocarlo. Es decir, una vez he hecho un tipo de ejercicio, como más aprendo es tratando de recordar cómo se resuelve. En esa evocación hay una repetición mental, una comprobación de que no me acuerdo de todo y, al acudir de nuevo a la fuente de información, una repetición de la lectura o tarea, para poderdecir: “Es verdad, era así”. El recuerdo nos permite hacernos con un conocimiento. La repetición una y otra vez, de un único ejercicio, nos llevará a la maestría.

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

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