Formación online vs. marketing digital

La formación online puede optimizar sus contenidos

Tengo la suerte de trabajar en dos sectores aparentemente similares: la creación de cursos online y la redacción y traducción de textos de marketing. Ambos consisten en buscar la mejor forma de comunicar algo a alguien. Es una comunicación por escrito y el destinatario está identificado con el nombre de “alumno” o de “potencial cliente”.

Hasta ahí las características en común.

La forma en la que se redactan los contenidos para cursos online es totalmente diferente, yo diría contraria, a la forma en que se redactan para marketing online.

Cómo es la redacción de cursos

La formación online puede optimizar sus contenidos

Aun hoy día, y después de haber conocido la gamificación, el aprendizaje informal y la necesidad de distinguir los cursos de desempeño de los cursos de información con el fin de producir resultados, lo cierto es que la redacción de los cursos online es generalmente ineficiente.

Ineficiente quiere decir desconocer al destinatario del mensaje, creando cursos “talla única” para todos los posibles alumnos, incurrir en verborrea escrita, dirigirse al alumno como si no fuese adulto adoptando un molesto tono paternalista, arengar y añadir un exceso de información innecesaria.

Yo en ocasiones también hago esto. Que me perdonen los alumnos presentes y futuros, siempre desconocidos. Trato de aliviar al máximo su pesar, reduciendo el número de pantallas en el típico curso pasapáginas, en que además se tortura al alumno mostrando cuántas pantallas le quedan por ver y bloqueando su avance. Sin embargo, muchos clientes piden esto, porque están todavía centrados en medir los resultados de una formación por el número de horas que dura y por el número de alumnos que la realizan (sufren).

Cómo es la redacción de marketing online

La redacción de marketing digital va al grano, se dirige a un posible cliente muy segmentado, por ejemplo, es una mujer de entre 25 y 34 años, con gusto por lo saludable y hábitos de compra en páginas de comercio electrónico, se descarga apps para estar en forma, etc.

Si sabemos a quién nos dirigimos, podemos adaptar el mensaje a ese destinatario al máximo, ofreciéndole algo que le puede interesar en base a sus hábitos y aficiones.

Quitamos toda la posible verborrea, minimizamos el mensaje, tiene que ser suficiente pero no largo ni pesado, y ha de entenderse con claridad. La economía de palabras es clave. El cliente es soberano, se le habla como a un adulto.

¿Cuál es la buena?

Evidentemente, por su sensibilidad a las necesidades del receptor, la buena es la comunicación de marketing online, optimización SEO, campañas de email…

Compartimentos estanco

A pesar de que sería extremadamente fácil aplicar toda la sabiduría del marketing digital a la formación online, lo cierto es que son compartimentos estanco.

Ahora existen registros del aprendizaje que permiten analíticas mucho más precisas sobre los alumnos. El seguimiento puede realizarse incluso offline y de actividades de aprendizaje informal.

Sería muy interesante que la formación online fuese bebiendo poco a poco de los avances del marketing digital y de la analítica.

Vasos comunicantes

Si en lugar de ser compartimentos estanco fuesen vasos comunicantes, la formación online se caracterizaría por afectar positivamente a la cuenta de resultados de la empresa donde se imparte.

Además, si se analizara lo que los alumnos necesitan saber hacer, se ahorraría mucho dinero en iniciativas de formación que solo se realizan para cubrir el expediente.

En palabras de Nassim N. Taleb:

Esta incapacidad para transferir de forma automática el conocimiento o la complejidad de una situación a otra, o de la teoría a la práctica, es un atributo muy inquietante de la naturaleza humana.


A mí me encanta la formación, yo hago varios MOOCs al año y he finalizado este año un máster, tengo dos carreras… Vamos, yo no puedo decir que no me guste la formación. Y sin embargo sí puedo decir que la he “sufrido” repetidas veces cuando departamentos de formación y compañeros, todos ellos bienintencionados, me han hecho llegar algunos cursos que son un compendio de lo que significa “comunicación ineficaz”.

Y como decía, a veces yo misma lo hago…

¿Qué piensas? ¿Has hecho recientemente alguno de estos cursos? ¿Eres tú mismo/a un artífice de cursos de estas características? Los comentarios, ya sabes, son siempre bienvenidos, ¡gracias!

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¿Es necesaria la repetición en la enseñanza?

¿Se te pegan las canciones con un estribillo machacón?

Escucho en 40 principales el último éxito de Rihanna, “Work“, y a los diez segundos cambio de sintonía. La siguiente vez, me reto a mí misma a escuchar más, por ver si la canción tiene más que una sucesión de repeticiones de la palabra work.

Me he dado cuenta de que no me agrada la repetición, no solo de una sola palabra como en este caso, sino de estas canciones que repiten varias veces un mismo estribillo, que luego se pega y se queda en la mente para presentarse justo antes de dormir, justo después de despertarse, justo cuando se queda la casa en silencio.

¿Qué es lo que tiene esa musicalidad de la repetición?

Aunque no me guste, hay algo en la repetición, como un eco, un sonsonete, una musiquilla. Quizá hay dos tipos de repeticiones, las que no aportan nada, son como un copia pega de la primera iteración, la original, y las que aportan todo, porque la repetición es una evolución, un avance.

Recuerdo que en la carrera de Teoría de la Literatura nos pusieron un ejemplo de verso:

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

rosa-rosa-rosa-rosa

En este verso, todas las imágenes mentales de la rosa, y del nombre propio Rosa, se despliegan y multiplican en cada repetición. En lugar de iteración hablamos de recursividad. Con esta última palabra se me viene a la mente un brócoli…

La creación de hábitos y la repetición

La creación de hábitos es otro caso en que la repetición hace evolucionar lo repetido. Eso lo ha transmitido muy bien la cultura milenaria china, por ejemplo en la práctica del Tai Chi o el Chi Kung. Una y otra vez, a lo largo de días, meses, años, se repite la misma tabla, los mismos movimientos, y la tabla y la persona evolucionan, poco a poco, con la cadencia de un goteo lento pero continuo que desfigura una roca a sus pies.

¿Es necesaria la repetición en la enseñanza?

La repetición también es muy frecuente en la enseñanza, sobre todo para memorizar. Recuerdo las cancioncitas, la tabla de multiplicar con un tonito como de canción, más bien de letanía.

Esta repetición no se limita a aprender de memoria “como un loro”, también se practica al  aplicar una fórmula para resolver un tipo de problema de matemáticas, o al identificar qué me están pidiendo en un problema de física. Es una repetición de práctica.

Ahora la repetición se saca de la enseñanza: en los cursos e-learning se intenta dar cada mensaje una vez. Puede que algunos conceptos clave aparezcan de nuevo en cajas de Recuerda o en el Resumen al final de cada unidad. Todo pasa muy deprisa ante tus ojos. Y al mismo tiempo, pasa muy despacio. En la formación presencial, he observado que se necesita repetir el mismo mensaje varias veces, con palabras parecidas, para que vaya calando. Puede haber alumnos alerta y que a la primera han cogido el mensaje, y después se sienten molestos y posteriormente aburridos con la repetición, pero en mi experiencia, la mayoría no se han enterado del mensaje, no del todo, necesitan rumiarlo, preguntar sobre él, repetirlo ellos por escrito para hacerlo suyo.

Muchas veces el trabajo más interesante que se hace en la formación e-learning lo realiza quien la está creando: trabaja el contenido, lo mastica, lo digiere, repite lo que necesita, lo practica, lo resume en diferentes cuadros, mapas conceptuales, listados (interminables) de bullets… Al alumno le llega ya lo que es la raspa. Puede repetir la lectura o visualización de vídeos a los que se les ha quitado ya toda la paja en la que uno se reconforta cuando está aprendiendo un tema nuevo. Pierde la posibilidad de hacer una lectura crítica. Se pretende que todo lo que le llegue sea lo esencial y que todo sea imprescindible. En la práctica, como cualquier otro cerebro, el suyo descartará información, filtrará y reinterpretará. Por ello, se quedará con una mínima parte de la información.

¿Repetir o no repetir? Esa es la cuestión

Entonces, ¿debemos repetir, al modo de los maestros de kung fu, una y otra vez un ejercicio para dominarlo? BarbaraOakley, en el MOOC Aprendiendo a aprender, nos explica que la mejor forma de fijar un nuevo conocimiento es tratar de recordarlo, evocarlo. Es decir, una vez he hecho un tipo de ejercicio, como más aprendo es tratando de recordar cómo se resuelve. En esa evocación hay una repetición mental, una comprobación de que no me acuerdo de todo y, al acudir de nuevo a la fuente de información, una repetición de la lectura o tarea, para poderdecir: “Es verdad, era así”. El recuerdo nos permite hacernos con un conocimiento. La repetición una y otra vez, de un único ejercicio, nos llevará a la maestría.

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

e-Learning: una opción para los que están en casa

El e-learning permite seguir cursos desde casa

El desarrollo de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha traído consigo una serie de ventajas que pueden ser especialmente aprovechadas por personas que tienen problemas para desplazarse. Estos problemas abarcan desde una baja puntual por enfermedad común, hasta discapacidades que confinan a la persona a espacios con total accesibilidad.

Una de las ventajas de las TIC es que, cualquiera que tenga un ordenador personal y conexión a Internet, puede formarse en diversas materias desde casa. Las TIC convierten la formación a distancia en formación virtual o e-learning. Hasta este momento, la formación a distancia se basaba en diferentes soportes, desde la correspondencia de su primera etapa a la televisión o la radio que emiten programas de formación.

La web social

Pero si hay un elemento clave en el desarrollo de Internet es lo que se ha denominado Web 2.0 y que puede llamarse web social. En la Web 2.0 no solo aprendes, sino que intercambias conocimiento (información) con otros como tú. La figura jerárquica del centro de formación y del profesor, de los que partía toda el conocimiento de manera unidireccional, son sustituidas por una verdadera red, en la que la institución de formación da una base o plataforma en la que los tutores interactúan con los alumnos, y los alumnos entre sí.

La riqueza que todo este aprendizaje puede suponer para alguien con dificultades en desplazarse hasta un centro de formación se ve aumentada por la posibilidad de que las personas podamos relacionarnos con otros, virtualmente con todo el mundo, y que podamos incluso encontrar a quienes tienen problemas parecidos a nosotros, y la forma en la que los han enfrentado.

e-Leaning, e-Coaching, e-Mentoring son palabras que quizá suenen un poco raras al principio, cuando todavía no se han admitido del todo las palabras correspondientes sin la “e” de electrónico. Ya estamos acostumbrados al email, o correo electrónico, y estoy segura de que poco a poco nos iremos adaptando a estas nuevas realidades.

¿Cómo son estos nuevos cursos que se pueden seguir?

Pues suelen tener unos elementos en común, como es poder intervenir en foros, chats y apuntes en un calendario común, y otros diferenciadores, como es la forma de entregar los elementos teóricos al alumno: desde el envío de manuales en papel hasta vídeos o televisión de internet, en la que se puede interactuar con el directo que estamos siguiendo.

Si estás en una situación que te obliga a pasar tiempo en casa, más del que te gustaría, te animo a buscar un curso por Internet que pueda servir para tus intereses personales o profesionales. Verás que se hace muy ameno porque no quedas en soledad frente a una pantalla o con una serie de libros, sino que estableces una red de contactos que enriquecerá tu día a día.