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Un futuro irresistible

Tony Robbins ha dado un seminario de 3 días (en realidad con uno más de regalo), de 3 horas cada día, totalmente gratis: «Time to Rise Summit» (Es hora de ascender a la cumbre).

Vi el anuncio en alguna red social y me apunté: ¿cómo no iba a echar un vistazo a un taller impartido nada menos que por Tony Robbins? Al mismo tiempo, tenía ciertas reticencias. En los anuncios, hablaba de lograr «a compelling future», es decir, un futuro irresistible, convincente, que te impele. Y yo pensé:

Si situamos lo irresistible en el futuro, el presente seguirá pareciéndonos mediocre. El futuro es ahora.

Imagen de Jill Wellington en Pixabay.

¿Que quién es Tony Robbins?

Tony Robbins es el coach por excelencia, el primer coach de éxito multimillonario, el autor del libro «Unleash the power within», traducido tristemente para mi gusto como «Poder sin límites«, cuando esto se parece más a desatar o soltar todo el poder que llevas dentro. Y si lo llevas dentro, es que lo tienes ya: de nuevo, en el presente.

Tony Robbins también es el del cameo en la película Amor ciego, con Jack Black y Gwyneth Paltrow, en la que el personaje de Jack Black cree haber sido hipnotizado por este coach y por eso de pronto ve a las mujeres tan atractivas.

Escena de la película en la que Tony Robbins aconseja a Jack Black sobre las mujeres.

Pero no quiero trivializar la figura de Tony Robbins, al contrario, quiero dejar claro para los que no habéis oído hablar de él o solo de lejos, que es un personaje muy conocido y valorado en EE. UU., que tiene contacto cercano con los más famosos, los más ricos, a los que asesora en sus sesiones de coaching.

A lo largo de los 4 días que realmente ha durado el seminario, me he dado cuenta de hasta qué punto ha sido un regalo. Podemos pensar que ha habido una contrapartida, por ejemplo, ha tomado nuestros datos personales, nos ha vendido con insistencia el evento virtual Descubre el poder que hay en ti (esto sí es una buena traducción) que tendrá lugar del 21 al 24 de marzo, y nos ha mostrado su último libro, El Santo Grial de la inversión. Pero Tony Robbins ha hecho mucho más: ha superado las expectativas de cualquiera de los cientos de miles de personas que hemos seguido el taller, que ha incluido casos de éxito, un equipo de trabajo que rodea al coach estrella, intervenciones de otros gurús y coaching en directo a algunas personas asistentes.

Planificar y medir

Quizá no recordaba cuánto puede parecerse el camino que se define en el coaching con el camino que se sigue en la buena gestión de proyectos. Pero son equivalentes: digamos que el coaching establece la ruta de un proyecto personal. Así, veo similitudes entre lo que Tony Robbins ha compartido y lo que he leído en el excelente Cómo hacer grandes cosas, de Bent Flyvbjerg, que ya mencioné cuando agradecí las ayudas fundamentales que tuve al final del año 2023. Los pasos de un proyecto, en realidad son sólo dos:

  1. Planifica despacio — Define bien tu objetivo y detállalo. Por ejemplo, en la gestión de un proyecto, planifica iterando pruebas del producto y detalla al máximo cuál va a ser el resultado. Y en la vida, establece claramente qué quieres alcanzar, por ejemplo, adelgazar 10 kilos, publicar un libro en un año, aprender a jugar al tenis yendo a clase dos veces por semana durante 6 meses, etc. El objetivo se concreta con datos y, cuanto más fácil sea de medir, mejor sabremos si lo hemos alcanzado.
  2. Actúa rápido — Entra en acción masiva. Una vez se ha detallado lo que se quiere lograr, es hora de ponerse en marcha. Para un proyecto, cuanto menor sea el plazo de ejecución, mayores serán las probabilidades de éxito, porque surgirán menos imprevistos. Para un plan de vida, la acción masiva, es decir, hacer algo ahora, ya, hoy, y luego cada día, permite fijar nuevos hábitos y mantenerlos.

¿Por qué? La causa última

Otro punto de similitud entre la buena gestión de un proyecto y el establecimiento de una meta vital es que el porqué hay que encontrarlo al principio. Tal como relata Bent Flyvbjerg en su libro, el experimentado arquitecto Frank Ghery preguntó por qué se quería construir el Guggenheim en Bilbao. Al indagar una y otra vez con: «Pero, ¿por qué?», llegó a la razón última, a esa necesidad de la ciudad de tener más visibilidad. Y ese objetivo no se cubría reacondicionando un viejo edificio: se necesitaba algo totalmente nuevo, impactante.

Pues en la trayectoria vital es parecido: ¿por qué quieres lograr tu objetivo? ¿Qué hay detrás? ¿Para qué? Indaga en las verdaderas razones que están detrás de tus objetivos. Solo así se trazará el plan necesario para lograrlos. Y solo así descubrirás la diferencia entre ilusiones infantiles y tu verdadera misión de vida (algo en lo que el coaching no suele reparar, pero que menciona con frecuencia Brigitte Champetier y me parece clave).

La productividad

Desde luego, el programa de Tony Robbins fue verdaderamente norteamericano, algo que puede repatear a algunas personas, pero a mí me gusta en un aspecto al que doy importancia: la productividad. Ayer mismo, en el «día extra», Tony Robbins mencionó que Warren Buffet le explicó cómo se hace frente a la inflación:

Si suben los precios un 10 %, entonces tendrás que ser al menos un 10 % más productivo.

Warren Buffet.

Tony Robbins NO habló de que el universo te trae lo que deseas con sólo pensarlo fuertemente. Habló de sacrificio, de hacer cosas que no te apetecen nada, de abandonar el camino fácil, de probar cursos de acción y no rendirse al primer fracaso, sino experimentar y evaluar distintos caminos hasta dar con el correcto. Y habló de gestión inteligente del dinero, reservando una parte para invertir, por poco que se gane, invirtiendo especialmente en uno mismo: formación, adquisición de habilidades, ejercicio físico…

Pues bien, todo esto me hizo recordar el vídeo de Marc Vidal sobre la baja productividad en España. Hay de fondo una herencia que se remonta al menos al siglo XVI, cuando gobernaba Felipe II:

Hay que ganar dinero para ser noble y que otras personas trabajen para ti. El trabajo es para seres inferiores.

Pues bien, esta creencia tan arraigada en nuestro país hizo que en su día no se dedicase el dinero a mejorar los procesos productivos, sino que se derrochó y se permitió que saliera del país tan rápido como entraba. Eso, en el S. XVI. Y hasta hoy… Echa un vistazo al vídeo de Marc Vidal para entender cómo es ahora la situación desde su punto de vista:


El ser humano es irracional. Se mueve por impulsos. Se deja llevar por intuiciones y muchas veces acierta. Pero si alberga las creencias erróneas, las que le limitan, estas le impedirán ver más allá: será como tener anteojeras de caballo. Por tanto, merece la pena pararse a analizar bien qué se quiere alcanzar y por qué, detallarlo lo máximo posible, hacerlo medible y luego actuar de forma rápida, masiva, repetitiva, iterando lo que funciona y dejando atrás lo que no.

Me gustaría conocer tu opinión. ¿Sabías de Tony Robbins? ¿Qué piensas sobre esta forma de establecer metas? ¿Qué piensas de ti y de tu presente? Gracias por leer.

Atrapado por su guion

La película «Atrapado en el tiempo» (sí, una de esas que tiene el spoiler en el título) podría titularse atrapado por su guion de vida.

Cartel de la película, ligeramente «tuneado».

Desde fuera, es fácil encontrar soluciones a las quejas y problemas de otras personas. Solemos decir:

Con lo fácil que es hacer X. Con lo evidente que es que está equivocado, etc.

Es eso de «consejos doy, que para mí no tengo». Y es que cada persona se involucra en una serie de complicaciones que le permiten poder seguir adelante con su guion de vida, porque este: 1) es inconsciente, 2) es lo malo conocido, 3) satisface a los padres del individuo (o eso cree).

He llegado a la conclusión de que cada cual será capaz o no de salir de su visión del mundo, pero lo mejor que podemos hacer desde fuera es respetar a la persona junto con sus decisiones. Porque la mayoría de las veces no va a saber salir de sus automatismos. Para respetar a la persona con su carga de creencias, ayuda mucho decir: «yo soy como tú». Es algo que menciona con frecuencia Brigitte Champetier: ser capaz de verse como igual que la otra persona, con creencias, comportamientos y afectos ciegos.

El día de la marmota

En el artículo que he referenciado antes, interpreté una de mis películas preferidas de esta manera: el protagonista debe aprender a permanecer en el momento presente para que no se repita una y otra vez el mismo día. Ahora veo que se puede añadir una dimensión adicional, totalmente relacionada: para que el protagonista viva el presente, para que responda de verdad a lo que ocurre aquí y ahora con una emoción genuina, debe deshacerse de su guion de vida, de esos mandatos e impulsores automatizados, internalizados de tal manera que no le es capaz de identificarlos (como el pez que no ve el agua porque está en ella).

Por ejemplo, digamos que Teresa está en su puesto de trabajo y de pronto le llama su jefa, iracunda. Le dice:

«¿Por qué no has entregado todavía el informe? ¿Te pasa algo?»

Teresa, ante ese mensaje emitido desde el estado Padre crítico de la jefa, tiene varias opciones para responder. Desde el adulto, el presente y la respuesta a lo que demanda la situación, puede decir:

«Paloma, lo estoy finalizando y hoy quedará listo, como hablamos. No me ocurre nada».

Pero quizá no es capaz de dominarse ante esa provocación, que le remite de forma automática a cuando era pequeña y su madre empezaba a chillar:

¿Por qué no has ordenado el cuarto? ¿Estás tonta?

Y puede entonces responder, balbuceando, desde su estado Niño, como si realmente estuviera en aquella situación de su infancia:

Es que… A ver, si estoy trabajando en él… pero… bueno, puede que últimamente esté un poco despistada.

Con su última afirmación, otorga lo que la jefa demandaba desde el estado Padre: «carnaza».

Pues bien, Teresa vive momentos como este cada vez que algo de una situación presente conecta con un acontecimiento del pasado que vivió como estresante o traumático. Y en ese sentido, vivirá el día de la marmota hasta que tome conciencia de cómo «reacciona» a la defensiva en lugar de «actuar» sin condicionamientos. ¡Qué fácil de decir, qué difícil de hacer! Puede llevar meses o años de trabajo personal desconectar una circunstancia del presente de un momento difícil del pasado.


Observa a las personas, sus conductas y creencias más peregrinas. Respétalas. Date cuenta de que a ti también te pasa, que los humanos somos más parecidos entre nosotros de lo que queremos pensar. Es muy liberador respetar a los demás como son. Deja de tratar de cambiarlos.

¿Cuál es tu caso? ¿Sueles identificar con facilidad lo que les ocurre a los demás pero no tanto lo que te ocurre a ti? Tus comentarios son bienvenidos. Y gracias por leer.

Plantar semillas

Hay épocas en las que toca plantar semillas y no obtener ningún tipo de fruto, bien porque las que se plantaron antes se arruinaron, bien porque ahora se han cultivado otras distintas o que llevan más tiempo. Y me da que el año 2024 va de esto: mucho plantar y poco cosechar.

Sea como sea, la herramienta que permite aceptar una situación en la que se invierte sin ver los beneficios, se trabaja sin disfrutar los rendimientos, se sacrifica el placer presente por un futuro dudoso, es el agradecimiento: sentir gratitud por lo que ya se tiene, por el apoyo que se recibe, por los regalos que inesperadamente ofrece la vida. Recordarás que comencé el año dando las gracias a personas clave. Y es que:

La espera es más apacible desde el agradecimiento.

Imagen de Nattanan Kanchanaprat en Pixabay.

¿Quién hizo esta mesa?

Recordaréis que estuvimos hablando del maestro Nhat Hanh. Uno de los temas de meditación es reflexionar sobre cómo han llegado las cosas a ti, tanto objetos como alimentos. Por ejemplo, la mesa proviene de la madera de un árbol, del trabajo de un carpintero, del mineral obtenido para fabricar los tornillos… O, si pensamos en la comida, esa bandeja de pollo del Mercadona viene de uno o más pollos que una o más personas han matado por ti, les han quitado las plumas, los han despiezado, a veces les han arrancado la piel, los han colocado en bandejas, los han pesado, etc. De otro sector proviene la fabricación de esas bandejas, que proceden del petróleo y en la que han participado otras personas. Realmente, cada elemento físico que está a tu disposición puede agradecerse profundamente a un montón de personas, animales, plantas y minerales.

Coherencia cardiaca

La primera vez que oí hablar de la coherencia cardiaca fue al fallecido médico francés David Servan-Schreiber. Lo leí en su libro Curación emocional. La coherencia cardiaca es ese estado de placidez en el que el corazón late de forma regular y está activo el sistema parasimpático. Se logra con facilidad cuando se tienen sentimientos de amor incondicional, por ejemplo, los que sentía un niño con su perro, en uno de los estudios. Pues bien, hace unos días escuché de nuevo esta expresión en el taller de respiración funcional de Elena Frías, que forma parte del monográfico de emociones que estamos impartiendo en el Centro Tai San. Y no fue en relación al amor incondicional, sino al agradecimiento. Este sentimiento produce el mismo tipo de serenidad, de coherencia entre el corazón y el cerebro. ¿No es fascinante?

Imagen de Gordon Johnson en Pixabay.

Hacer limonada

Hay unos cuantos refranes para los momentos de oscuridad, como este:

Si la vida te da limones, haz limonada.

Refrán popular.

O: «Si lloras porque se puso el Sol, las lágrimas no te permitirán ver las estrellas». También se habla de poner al mal tiempo buena cara. Pero, ¿puede forzarse esto cuando la situación, sea personal o sea colectiva, no tiene visos de mejorar? En momentos así, en momentos de seguir sembrando a pesar de una cosecha ruinosa anterior, de seguir plantando sabiendo que los frutos tardarán, el agradecimiento es el instrumento que permite aplicar los famosos refranes.

Se puede empezar por elaborar mentalmente qué puedes agradecer: es mucho más de lo que piensas. Puedes comenzar por la vida que te dieron tus padres, un gran regalo. Todo lo que te ha traído hasta el momento presente ha sido ayuda, han sido regalos: educación, alimentación, vestimenta, viajes, mascotas… Y lo que tienes ahora, lo que te rodea: amistades, familia, un lugar donde refugiarte, medios para comunicarte… Son tantas cosas, que quizá sea interesante tomar una cada vez que quieras sentir gratitud y, como hemos hecho antes con la mesa y con el pollo, considerar la participación de distintas personas y elementos de la naturaleza para que ese regalo haya llegado hasta ti.

Otra opción es mantener un diario en el que se anoten tres regalos que se han recibido cada semana, por mala que haya sido. A veces, el simple hecho de que un día amanezca soleado o encontrar un sitio para aparcar en la puerta son regalos que pueden agradecerse. Al final de un periodo largo, por ejemplo, todo el año 2024, puedes releer lo que anotaste. Quizá descubras que has recibido más apoyo de los demás, o que has tenido más momentos de gratitud por lo que te ofrece la vida de lo que creías. Lo importante es hacerte consciente de ellos.


¿Cómo ha empezado tu año? ¿Qué regalos inesperados te ha traído ya? Gracias por leer y por compartir.

¿Cómo me siento con relación a los demás?

¿Cuál es tu creencia esencial sobre ti y sobre el mundo? ¿Cómo te valoras? ¿Cómo valoras a los demás? Las posiciones existenciales tratan de responder a estas preguntas. Para Eric Berne, un niño muy pequeño ya es capaz de crear ciertas convicciones sobre sí mismo y sobre los demás, que se pueden simplificar al máximo de esta manera:

  • Estoy bien / No estoy bien.
  • Tú estás bien / Tú no estás bien.

A partir de estas 4 posiciones sobre uno mismo y los demás, podemos formar cuatro cuadrantes:

Elaboración propia a partir de STEWART, I., JOINES, V. AT Hoy. Una nueva introducción al Análisis Transaccional. Editorial CCS.

Pues bien, estos 4 cuadrantes son la base de los juegos, guiones y destinos que vivimos a lo largo de nuestra vida. A partir de estas creencias básicas, se justifican las decisiones y el comportamiento.

Importante: este estar/no estar bien no habla de opiniones sobre el comportamiento propio y ajeno, más bien, representan el valor esencial que la persona percibe en sí y en los demás.

Si bien el guion de vida se basará en una de estas 4 posiciones fundamentales, lo cierto es que nadie permanece constantemente en una de ellas: vamos cambiando de posición según nos relacionamos con los demás y según modificamos nuestro guion.

Yo estoy bien, tú estás bien (Yo +, Tú +)

Esta posición existencial se adopta cuando el bebé percibe que puede confiar en su madre, hay una interdependencia cómoda y todo va bien. Es la base de un guion ganador, la persona se percibe como digna de estima y amor y además considera que sus padres/cuidadores también lo son, por lo que luego ve también de esta manera al resto del mundo.

En esta posición, la persona se relaciona con otras con base en que lo que demandan de ella es justo, lo que les entrega es una contrapartida justa. Así, ayuda, trabaja en equipo, se entrega.

Yo no estoy bien, tú estás bien (Yo -, Tú +)

El niño percibe rechazo o siente que algo en sí no está bien, por lo que desarrolla un guion banal o perdedor. Siente que los demás sí están bien, sus padres son adecuados, quien falla es la persona misma, por lo que desarrolla creencias de ser una víctima.

En esta posición, la persona se aleja de otras cuando las demandas le sobrepasan. La postura es depresiva: “estoy por debajo de los demás”. El guion puede llevar a que la persona tenga comportamientos autodestructivos.

Yo estoy bien, tú no estás bien (Yo +, Tú -)

El comienzo “estoy bien” parece dar lugar a un guion ganador. Sin embargo, la persona se siente en una posición superior a los demás, pero esto le obliga a luchar constantemente por mantenerla. Su postura defensiva hará que los demás le rechacen.

En esta posición, cuando se da una interrelación en la que las demandas de los demás resultan inadecuadas o las de la persona no son entendidas, busca deshacerse de los demás. Los persigue, expulsa o rebaja. Puede derivar en tendencias paranoicas y en herir a los demás.

Yo no estoy bien, tú no estás bien (Yo -, Tú -)

El niño desarrolla la creencia de que ni es digno de amor ni sus padres lo son de confianza: todo está mal. Da lugar a un guion perdedor, nihilista, en el que la vida se ve como algo carente de sentido. Nadie puede ayudar a la persona porque nadie está bien para ello.

En esta posición, la persona no acepta las demandas de los demás ni las necesidades propias. Simplemente, no actúa ni hace nada, porque “total, da igual”. Así, en este patrón de vida, las cosas que se emprenden no llegan a ninguna parte, no hay destino.

La posición de vida puede cambiarse

La terapia, una experiencia reveladora o el trabajo sobre el guion de vida pueden cambiar la posición existencial. Para cambiarla, se ha observado que la persona se mueve por los cuatro cuadrantes en este orden:

Si se parte de Yo-, Tú- (nihilismo), el siguiente movimiento es Yo+, Tú-. Tras un tiempo en esta posición, se cambia a Yo-, Tú+. Hasta lograr estar la mayor parte del tiempo en Yo+, Tú +.

Elaboración propia, a partir de STEWART, I., JOINES, V. AT Hoy. Una nueva introducción al Análisis Transaccional. Editorial CCS.

Para Brigitte Champetier de Ribes, siguiendo a Roberto Kertész, la posición más sana es “yo estoy más o menos bien, tú estás más o menos bien”, dado que es habitual tener fluctuaciones en la propia vida. Así, habrá momentos en los que se reactiven los mandatos del guion o se experimenten emociones del pasado, pero el adulto sabrá tomar consciencia de ello y salir, volviendo al momento presente.


¿Y tú? ¿En qué posición de vida pasas más tiempo? ¿Qué puedes hacer para sentirte «más o menos bien» y ver a los demás de la misma manera? Me gustaría conocer tu opinión.

Como siempre, te agradezco mucho que te tomes el tiempo tanto para leer el artículo como para compartir tus pensamientos en comentarios.

Agradecimientos

Estimado lector, lectora: hace algo más de seis meses que no me ves por aquí. Se debe a que hubo que aparcar este blog para emprender un proyecto personal de envergadura, proyecto del que hablaré, quizá, más adelante.

Por ahora, me encuentro aún recogiendo las semillas de la cosecha de 2023: todo aquello que me ha dado un año que ha sido muy duro, como vienen siendo los años desde 2020. Y siendo así, un año que ha dado muchos frutos de aprendizaje, muchos regalos y personas importantes que han permitido salir adelante.

Así que no veo otra forma de recomenzar este blog si no es agradeciendo a esas personas su apoyo, una gratitud que será pública, y que va acompañada de otra gratitud privada, que pertenece a mi intimidad, puesto que no caso con la moda de ventilar aquello que para mí está en la esfera de lo privado.

Imagen de 4653867 en Pixabay

Mike Taylor

Mike Taylor es un diseñador instruccional norteamericano que combina el uso de las últimas tecnologías con el diseño y el marketing para producir un e-learning (una formación de aprendizaje electrónico) de muy alto nivel. Cada semana, publica una newsletter, Friday Finds, en la que trae todo tipo de recursos para un diseñador instruccional que se precie: aplicaciones nuevas, artículos de profundización en teorías de aprendizaje, podcast, entrevistas…

Por todo lo dicho, el lector fiel descubrirá pronto que Mike Taylor tiene un guion de vida ganador. Como todo ganador, Mike es muy generoso. En momentos muy complicados, Mike me ha dado su punto de vista, algo que me ha servido para confirmar lo que yo misma había intuido. Muchas gracias, Mike, tu apoyo ha sido indispensable.

Sergio Rozalén

Ya os he hablado alguna vez de este bloguero que imagina Futuros imperfectos y juega con ellos. Pues bien, he seguido sus publicaciones que me han dado lecturas agradables de mundos alejados o muy cercanos al día a día y que dan cada día un bocado de distracción, como ver un episodio de Black mirror, pero en menos de 5 minutos. Sergio Rozalén colgó su blog de entradas diarias para enfocarse en un proyecto personal importante: escribir un libro que puede publicarse en este nuevo año. Es más, le ha dado tiempo a recopilar distintos futuros imperfectos en otro libro, que ya ha publicado. ¡Enhorabuena, Sergio!

Pues bien, además de escritor, es generoso: me ha enviado una copia física (física, eso que parece que va desapareciendo, pero no) de Futuros imperfectos, dedicada. Su libro y su forma de comprometerse con la escritura ha sido para mí un ejemplo a seguir, por tanto, Sergio, muchas gracias por tu regalo y por ser un ejemplo de constancia, me ha servido de mucho.

Araceli Tzigane Sánchez

Quien trabaje en el sector e-learning conoce a Araceli Sánchez. Es una profesional de más de 20 años de carrera en la formación, conocida por su cumplimiento de los plazos, su trabajo con calidad, su predisposición a escuchar cualquier idea del cliente, por loca que parezca, y su capacidad extraordinaria de trabajo. Araceli Tzigane también tiene un sello discográfico, Mapamundi Música, que fundó hace 16 años. Combina ambas actividades con una agilidad asombrosa.

Yo trabajo con Araceli Sánchez desde hace al menos 12 años. Unas veces he trabajado para ella, otras veces ha trabajado para mí, otras veces hemos acometido en conjunto un proyecto. Es la persona que, si no puedo realizar un trabajo, puedo garantizar que ella lo va a hacer con el mismo nivel de exigencia, puntualidad y organización que mantengo yo (y considero que es un nivel muy alto). Gracias, Araceli, por tu punto de vista y las ideas que me has aportado este año.

Bent Flyvbjerg

Agradezco a este geógrafo y planificador urbano que haya escrito Cómo hacer grandes cosas, porque me confirma en cómo organizo mis proyectos y me hace ver que, hasta en los proyectos más grandes (o precisamente, en estos más que en ningún otro), se puede fracasar estrepitosamente. Recomiendo altamente el libro a cualquier persona que gestione proyectos, porque proporciona fórmulas sencillas pero aplastantes para evitar lo que pasa en el 95 % de los casos: se va de plazo, se va de costes, o ambos.

Y es que la naturaleza humana es la que es: tiramos de «pensamiento tipo 1», impulsivo, intuitivo, irracional, en lugar de organizar con un «pensamiento tipo 2», racional, sosegado y basado en una planificación activa, que produzca iteraciones de un producto mínimo viable cada vez más completo y probado. Me quedo con que, por mucho que se sepa de gestión de proyectos, la mayoría de las veces la política queda por encima, de manera que hasta los mejores y más experimentados gestores pueden sufrir los distintos sesgos que tiene la mente humana… del político.

Imagen de Oberholster Venita en Pixabay

Como decía al principio, hay muchas personas a las que envío mi muy humilde agradecimiento «por privado». Muchas otras personas que me han dado puntos de vista muy valiosos, que han contribuido a que yo recoja las semillas de lo mucho que he aprendido este año, tanto en lo laboral como en lo personal. Y sigo adelante, porque eso es la vida: vivirla.

Querido lector, deseo que en 2024 obtengas lo que necesitas, que tengas la fortaleza de vivir lo que te toque. Yo aportaré mi granito de arena escribiendo cada semana sobre desarrollo personal.

¿Qué puedes encontrar en este blog?

¿No tienes nada que leer? ¿Comienzas novelas, pero luego te quedas a la mitad? No te preocupes, aquí tienes una solución. Este blog lo puedes leer en cualquier sitio y a cualquier hora y dejar de leer en cualquier momento. Echa un vistazo a los artículos de las categorías que tienes al alcance. Suele girar en torno al desarrollo personal, pero hay otros temas que también trato de cuando en cuando.

Mujer leyendo en la playa. Imagen generada con LexicaAperture.

Desarrollo personal

En esta categoría puedes leer sobre los siguientes temas:

Aprendizaje

Como profesional del sector de la enseñanza desde 2001 y del elearning desde 2010, he podido reflexionar sobre el significado de aprender y cómo se aprende mejor. Aquí encontrarás artículos sobre aprendizaje que incluyen traducciones de un gran diseñador instruccional como es Tom Kuhlmann.

Economía

Como economista, también he desarrollado contenidos y he dado formación a lo largo de los años sobre temas financieros. En esta categoría encontrarás artículos sobre la economía en general, sobre los autónomos y sobre el mundo laboral.

Literatura

Otro gran bloque de este blog es la Literatura, algo que me apasiona y que me llevó a estudiar la carrera de Teoría de la literatura y literatura comparada. Aquí puedes leer todo lo que te apetezca sobre los siguientes temas:

Realidad digital

Por último, reflexiono bastante sobre la realidad digital, como el contexto en el que nos ha tocado vivir, con avances tan prometedores como la inteligencia artificial, junto con otros que nos llevan a desconectarnos de los demás cuanto más conectados estamos.

Entradas populares

Algunas de las entradas más populares de este blog (según esas estadísticas que pocas veces miro) son, por orden de popularidad:

Además, incluyo los que son mis artículos preferidos, o los que más suelo recordar:


Seguro que entre todas estas opciones encuentras algo que te entretiene, te divierte o te lleva a reflexionar. Si es así, siéntete libre de compartir y de comentar. ¡Gracias por leer!

El «observamiento»

Ayer, paseando distraídamente por una exposición de pintura, una amiga me dijo que su padre había tenido mucho talento para la pintura, talento que ella no había heredado, por lo que admiraba la capacidad de algunas personas de plasmar imágenes realistas en cuadros. Describió cómo pintaba su padre:

Como en esa época no tenían tele, escuchaba la radio de fondo y se dedicaba a pintar.

Mi amiga hablando de su padre.

Entonces me imaginé una escena plácida y calmada: el hombre dibujando sus bocetos, su mujer leyendo una revista, cosiendo o dormitando, la radio emitiendo una música de antaño. Se podían pasar horas así, la mesa camilla entre medias, acompañados y solos, disfrutando de esos ratos de paz. Y me pregunté si alguien de nuestros tiempos que no supere los 70 años vive escenas tranquilas y agradables como estas. Porque yo no.

Hombre pintando. Imagen generada por LexicaAperture, la mano derecha en el valle inquietante.

No hay un impedimento de apagar la tele, poner el móvil en modo avión, encender una radio (si aún se tiene tal objeto) y, relajadamente, comenzar a deslizar un lápiz por un papel. Es más, probablemente la mayoría puede permitirse unos cuantos rotuladores, témperas o carboncillos, papel específico para cada tipo de pintura, un caballete… Lo que la mayoría quizá no puede permitirse es dejar de mirar el reloj, de comprobar el móvil, de estar permanentemente atento a las novedades y cambios de los tiempos tumultuosos, reaccionando a todo sin tiempo para sopesar qué acciones tomar.

Otra imagen: la gente de los pueblos sentada a la puerta de su casa, fuera. Unos en un poyete, otros en unas sillas que han sacado. Salen, se sientan, miran al infinito. O bien, hablan entre ellos. La actividad no puede ser más barata. Pero ya no la vemos en pueblos más grandes o en ciudades, porque «estar» no es suficiente, tienes que estar por alguna razón, hacer algo. La mayoría justifican su «estar fuera» observando a sus hijos o nietos jugando en los columpios: «¡Ah, qué bien!, ya tengo una excusa para estar apaciblemente sentado fuera de casa». Si no, es posible que pensemos que la persona que está como una seta es «rara». O aún peor: un vago o un maleante.

El «observamiento»

Hace poco he oído hablar de Jorge Rey, un chaval de 16 años que predice el tiempo de forma «tradicional», acientífica, fijándose en la naturaleza, si bien también está al corriente de los modelos meteorológicos. Es el que en su día predijo la Filomena. Vi la entrevista que le hizo Iker Jiménez, en la que este chico cuenta que ha acuñado el término «observamiento», mezcla de observación y pensamiento. JR, como él se llama a sí mismo, combina varias técnicas para sus predicciones: por un lado, observa la naturaleza a su alrededor y saca conclusiones sobre ella. Por otro, escucha los refranes de los mayores, pregunta a unos y a otros sobre métodos tradicionales como las cabañuelas o las témporas, y saca conclusiones.

Por ejemplo, en el vídeo a continuación, comienza con un refrán:

De San Quilicio a Santa Lucía, lo más fresco, la sandía.

Refranero español.

La parte que más me interesa de lo que cuenta este chico es la observación de la naturaleza. Ese vivir un poco más contemplativo, sosegado, en el que se puede parar a analizar el comportamiento de las hormigas, o las aves. Es un modo de conducirse por la vida ajeno al ajetreo, a la distracción constante, a la búsqueda de notificaciones y «me gusta», si bien no es incompatible con vivir en el mundo actual: como veis, el propio JR es youtuber y es activo en redes sociales.

La niña que sobrevive a la jungla

La hermana mayor de los 4 niños perdidos 40 días en la jungla es otro ejemplo de cuidadoso «observamiento» de la naturaleza y de los peligros y amenazas que pueden presentarse, incluidos, o especialmente, otros humanos. Estos niños son indígenas y tenían un conocimiento previo de la jungla: sus condiciones, qué se puede comer, cómo ocultarse y cómo permanecer en absoluto silencio. La hermana mayor añade a esta sabiduría tomas de decisiones muy maduras, propias de un adulto, para actuar con calma, calculando, sopesando. Indudablemente, sabe observar la naturaleza a su alrededor y piensa sobre lo observado, saca conclusiones y actúa.

Podemos pensar dos cosas: quizá estos niños en la gran ciudad no habrían sobrevivido: sus conocimientos se circunscriben a la selva. O podemos pensar que cualquiera de los que vivimos en la gran ciudad sí saldríamos adelante 40 días en ella por nuestro gran conocimiento, nuestro «observamiento» de… ¿de qué? ¿Del tráfico? ¿De que todo tiene un precio? ¿De que da la sensación de que a nadie le importan las penurias de otro cuando lo tiene «demasiado cerca»?

Desde que los hombres grises nos robaron el tiempo, nos conducimos como zombis por la vida: muertos vivientes. Es claramente una generalización, pero seguramente mucha gente se sienta identificada con esta sensación: no le da tiempo a pararse, respirar, observar, conducirse con tranquilidad, «perder el tiempo». Paradójicamente, cuanto más lento nos conducimos, cuanto más nos aburrimos, cuanto más nos dedicamos a esbozar figuras en un papel mientras suena la radio, más lento parece ir el tiempo y más completa se siente la experiencia.


¿Cuál es tu caso? ¿Consigues la paz necesaria para simplemente «estar»? ¿»Pierdes el tiempo» felizmente charlando con alguien o mirando cómo una hormiga arrastra una miga de pan? Me encantará leer tu punto de vista en Comentarios. ¡Gracias por leer!

La consciencia

En este blog tenemos una categoría completa sobre la consciencia a tu disposición. Sin embargo, nunca hemos entrado a definir qué es. El propio diccionario de la RAE tiene 4 acepciones, mientras que el panhispánico de dudas nos aclara las diferencias entre conciencia y consciencia. Más allá de la discusión lingüística, un artículo de The Economist ha definido la consciencia desde un enfoque científico. Vamos a partir de este enfoque y tratar de desentrañar de qué hablamos realmente.

El artículo de The Economist comienza con la famosa frase de Descartes:

Pienso, luego existo.

René Descartes.

La afirmación de Descartes solo incluye la propia consciencia: ningún individuo puede asegurar de otro que sea consciente de sí mismo (que es de lo que habla el artículo mencionado). Tampoco sabemos a ciencia cierta si un animal es consciente de sí mismo. Se han hecho estudios, como poner un espejo frente a distintas especies, para comprobar si se reconocen. Algunas especies como delfines, chimpancés o elefantes parecen reconocerse, otras como gorilas, perros o monos, no.

El artículo también distingue dos estados: estar despierto como evidencia de consciencia y estar dormido como ausencia de la consciencia. También se indaga, a partir de distintos descubrimientos científicos, dónde podría alojarse la consciencia en el cerebro, y se propone el claustrum, una zona del córtex cerebral. Esta estructura, que existe en cada uno de los hemisferios, conecta varias partes de la corteza.

Aumentar la consciencia

Los artículos de este blog, sin embargo, tratan de la consciencia como algo que se puede aumentar, no como una variable binaria (o se está consciente o se está inconsciente). Así, artículos como el que mencionaba Lograr el milagro de estar atento, derivan el concepto de consciencia de estar atento o no («awareness»). Por tanto, habría un rango de matices desde vivir sin prestar atención a lo que nos rodea hasta vivir intensamente el presente, la acción, con una atención plena (mindfulness) a lo que nos rodea.

En diferentes místicas, se habla de un «despertar» desde el estado consciente que aún no está atento a la realidad presente. Es un segundo despertar, el que han buscado durante siglos (quizá miles de años) distintas filosofías. Es ese camino en el que no hay camino, en el que la meta es el camino, o en el que la forma de alcanzar «el monte Carmelo» es hacer nada.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.

Conocidos versos de Antonio Machado.
Mujer contemplando el mar, en aparente consciencia plena. Imagen de Alejandro Piñero Amerio en Pixabay.

Atención plena

Esta consciencia de atención plena tiene dos componentes: una parte de autoconocimiento, en la que la persona observa sus pensamientos, emociones y estado físico, y una parte de conocimiento hacia fuera, en la que la persona presta atención a lo que le rodea desde una posición calmada, como si se tratase de una cámara de vídeo que grabase la realidad, registrando todos los sonidos, colores, olores… Esta división hacia dentro y hacia fuera no la hacen los budistas: todo es lo mismo, son entidades indivisibles; el yo se observa a sí mismo.

Generalmente, la consciencia plena se describe como un estado contemplativo, en el que la persona es un receptor de informaciones, pero también incluye la vivencia completa del presente, en la acción, sin filtros de creencias, emociones o automatizaciones del pasado. En este estado, cada segundo es totalmente nuevo y original, no ha ocurrido nunca antes ni volverá a ocurrir. Sin tener la vista empañada por creencias, rituales o emociones secundarias con un origen en un momento anterior, se accede a la vivencia en el momento presente.


¿Sientes que eres consciente de tu día a día, de cómo discurre tu mente? ¿Sientes por el contrario que cada día es el día de la marmota y te vas dejando llevar sin prestar mucha atención? ¿Tienes momentos de mayor claridad, en los que pareces estar experimentando la realidad sin ningún «filtro»? Como siempre, muchas gracias por leer, comentar si te apetece y compartir también.

Hipnosis

Llevaba largo tiempo queriendo asistir a un espectáculo de hipnosis, pero el tema atrae a mucha gente y enseguida se completaba el aforo. Por fin, pude ir hace pocos días en A toda magia, donde Max Verdié fue el mentalista que llevó a cabo el show. Pues bien, tuve la suerte de ser una de las personas hipnotizadas, disfrutando del espectáculo desde un punto de vista completamente desconocido.

¿Qué es la hipnosis?

Se trata de un estado alterado de conciencia en el que la persona está sometida a una profunda relajación que le permite tanto mantener una atención muy enfocada como acceder a los rincones de su imaginación.

Definición de hipnosis.

En ese estado, yo era consciente de lo que decía el mago; de hecho, era fundamental escuchar sus palabras. Estaba y no estaba en aquel espacio con público, en el sentido de que sabía que había personas mirando o riéndose de las situaciones, pero lo vivía como algo ajeno a mí. El propio Max Verdié explica 5 hechos sobre la hipnosis:

  • 1) Todo el mundo puede ser hipnotizado.
  • 2) Algunas personas son más sensibles a la hipnosis.
  • 3) Nadie hace nada en contra de su voluntad.
  • 4) La hipnosis no consiste en imponer tu voluntad sobre otro, porque…
  • 5) … la hipnosis no existe: solo existe la autohipnosis.

Así, aunque las palabras del mentalista eran para mí en ese estado «lo más importante del mundo», cuando algo no encajaba con mi forma de ver las cosas, no lo hacía. Él solo invitó a subir al escenario a aquellas personas que mostraron más sensibilidad a la hipnosis, y luego parece ser que fue descartando personas. Esto realmente no lo vi; como decía, estaba y no estaba allí.

Una vez hipnotizada, la persona puede dormir con un simple apretón de manos. Imagen generada con Lexica Aperture.

Las posibilidades que abre la hipnosis

De los hechos sobre la hipnosis, el que más me llama la atención es que solo existe la autohipnosis. La persona es quien accede a entrar en ese estado alterado de conciencia, quien en todo momento mantiene encendido el piloto de dónde está, quién es y qué hace. Decide adentrarse en esa relajación profunda de atención focalizada que resulta placentera. Entiendo que con un buen entrenamiento, una persona puede autoinducirse un estado similar, quizá menos profundo, en el que accede a habilidades que conscientemente considera que no tiene.

Según leemos en la página web del Instituto Erickson de Madrid, la hipnosis se utiliza de forma terapéutica para muchas dolencias: ansiedad, estrés, depresión, dolores crónicos… Es conocida esta intervención para dejar de fumar.

Aún seguimos hipnotizados

Cuando ya estuve sentada entre el público, sabía que seguía hipnotizada. Me acordé de la película La maldición del escorpión de Jade, en la que el mentalista llama por teléfono a los hipnotizados y con decir «Constantinopla» les sume de nuevo en un sueño profundo. Pues bien, sabía que si Max Verdié lo quería, volvería a «dormir» profundamente. Y así fue, hizo la prueba de dormir de nuevo a todas las personas a las que había hipnotizado, para después «deshacer el hechizo» contando del 1 al 5. Después de esto, había diferencia: volvía a ser yo y a tener el estado de conciencia habitual.


En el espectáculo, Kiko del Show, propietario de A toda magia, compartió una triste noticia: cierra las puertas de este lugar lleno de magia en el que he podido ver a todo tipo de magos. Kiko ha visto que la vida es breve, que los suyos le necesitan, que hay gente que muere de forma fulminante, y quiere aprovechar bien el tiempo. Hay aún dos fines de semana (10 y 17 de junio) en los que puedes disfrutar de estos mágicos espectáculos si te pilla bien San Sebastián de los Reyes (Madrid). Anímate, la magia te da un poquito de vitalidad juguetona de la que solo tenemos cuando somos niñ@s. Aún puedes:

Solo me queda dar las gracias a Kiko del Show por facilitar el disfrute de tantos espectáculos de magia en su local.

Regalos de la vida

Según el budismo, no puedes separar una mesa del carpintero que la fabricó, de las personas que extrajeron el metal para los tornillos, de los madereros, transportistas, tenderos… De todas aquellas personas que han hecho posible su existencia. Esto cuenta Thich Nhat Hanh en El milagro de estar atento. Porque el gran cuerpo de la realidad es indivisible, no se puede seccionar en partes que tengan cada una su propia existencia independiente. La separación, categorización y distinción es la que nos lleva a no apreciar esta interdependencia de todo con todo, de todos con todos.

Pues bien: podemos apreciar mejor los regalos que nos da la vida si tenemos en cuenta todo lo que hizo falta para que podamos disfrutar de ellos. Cuando echas la vista atrás, tomas conciencia de que algo que aprendiste fue un gran regalo para ti. Solo falta observar qué lo hizo posible.

Uno de mis regalos: el taichí

En 1999, tenía 25 años y un trabajo que me resultaba estresante. Me apunté a unas clases de taichí porque escuché que ayudaba a bajar los niveles de estrés.

Mi primer profesor se llamaba Ricardo Ortega, era pedagogo y se notaba en sus explicaciones. Gracias a él, aprendí los primeros movimientos, era muy didáctico. El profesor hablaba frecuentemente de su profesora Elena, que le había enseñado a él. Ricardo dejó la enseñanza para seguir otros rumbos de la vida y a sus alumnos nos remitió a su profesora.

Elena Frías nos acogió en el Centro Tai San, su espacio de Tai Chi estilo Xin Yi (corazón-mente). Con ella, aprendí mucho más, perfeccionando la tabla corta y conociendo la tabla larga y la de espada.

Artículo sobre el centro Tai San de José Luis Iáñez Galán, en Norte Noticias.

Con los años, gracias a Elena, me hice ayudante de instructora en la Asociación Española de Taichí Xin Yi, lo que me permitió conocer a la profesora china que le daba clase a mi profesora: Shao Hui Fang. También aprendí, de la mano de Alicia Lorduy, los fundamentos básicos de la medicina china tradicional, de la que el taichí forma parte como «gimnasia curativa».

En un momento dado, por un cambio profundo en mi vida, dejé de impartir taichí. Sin embargo, no dejé de practicarlo ni de asistir a distintos cursos relacionados. Aun así, es ahora, muchos años después, cuando he llegado a interiorizar el valor de la práctica de taichí y chi kung. Estas disciplinas combinan respiración abdominal, movimientos que activan la circulación de la energía por los meridianos y atención plena a ambas cosas, por lo que resultan una meditación en movimiento. Ha sido necesario el paso del tiempo y la práctica continuada para que sus beneficios hayan ido calando, se hayan notado. También para que yo tuviera más edad y viera la práctica desde otro punto de vista.

Gracias por el regalo

Doy entonces las gracias a las personas e instituciones que he citado por este gran regalo, una herramienta única para lograr la relajación y la atención plena. Todos ellos, como mínimo, contribuyeron a mi disfrute de esta práctica. Pero va mucho más allá: a todas las personas que colaboran en la asociación, a los centros y espacios en los que nos han permitido practicar, a China por exportar esta práctica…

Cada regalo que recibes, del que no eres consciente, viene facilitado por muchas personas, te conecta a distintos lugares, organizaciones y personas. Darse cuenta de esto equivale a desenvolver por completo tu regalo. Ya solo queda dar las gracias a todos los que lo han hecho posible.


¿Cuál es tu regalo? ¿Qué has ido recibiendo de la vida que estaba conectado a muchas más personas y circunstancias de las que te habías planteado? Como siempre, gracias por leer y por compartir. Además: