Nuevos libros en el mercado

Durante buena parte del año pasado y parte de este, me he estado encargando de la escritura de los manuales para el Certificado Profesional Gestión de residuos urbanos e industriales (SEAG0108). Cuando la editorial Paraninfo me encargó escribirlos, me pareció un reto. Es un sector cada vez más importante por varias razones, no solo por normativa, sino porque se produce una cantidad muy grande de residuos y sigue siendo necesario concienciarse de que se requieren acciones sencillas para que se puedan reutilizar, remanufacturar, reciclar o revalorizar. Conforme fui conociendo los detalles según me preparaba para cada unidad y libro, me di cuenta de varias cosas:

  • Es un sector apasionante, con normativa cambiante y que tiene como objetivo la gestión correcta de los residuos y su reducción.
  • Es interesante saber qué camión recoge la basura de tu barrio y a dónde la lleva, cómo y por qué.
  • También es interesante conocer qué es un punto limpio y qué llevar allí.
  • Los procesos para reutilizar, reciclar y recuperar materiales por medio de la valorización son interesantes.
  • El destino del vertedero es siempre la última opción: hay muchos procesos distintos para recuperar materiales y dejar de rellenar con basura enormes extensiones.
  • La conciencia sobre lo que estamos malgastando y el pensamiento innovador centrado en modelos de negocio que resuelvan esta problemática es importante. Por ejemplo, ya desde el diseño de un proceso productivo, ¿por qué no se rechazan materiales que se reciclan con dificultad o están catalogados como peligrosos? ¿Por qué no se diseña un producto para que sea muy fácil reacondicionarlo?

Estimado lector@, me complace anunciar que tengo cuatro nuevos libros en el mercado que desarrollan las unidades formativas del módulo Gestión de residuos urbanos (MF0076_2), asociado a la Unidad de Competencia Recoger y tratar los residuos urbanos o municipales (UC0076_2).

Puedes encontrar todos mis libros de Paraninfo en este enlace.

Son libros prácticos y accesibles que mantienen un tono formal y sencillo, con numerosas imágenes, tablas e ilustraciones que ayudan a comprender la materia. Incluyen actividades, lectura crítica de noticias del sector y referencias y enlaces a páginas web y vídeos para saber más.

Descubre la respuesta a estas curiosidades

  • ¿Por qué el cristal y el vidrio no se reciclan juntos? (De hecho, el cristal no se recicla).
  • ¿Qué camiones recogen qué residuos? ¿Adónde los llevan?
  • ¿Por qué no van al contenedor amarillo algunos objetos de plástico que no son envases?
  • ¿Cuál es el residuo que no se deteriora por reutilizarlo o remanufacturarlo una y otra vez?
  • ¿Cómo funciona una planta de biogás?
  • ¿Qué hace una planta de incineración? No se me ocurre mejor respuesta que la visita virtual a esta planta: Glen Klaipeda.
  • ¿Cómo se diseña y organiza un vertedero? ¿Cómo se recupera el terreno una vez se clausura?

Estos nuevos libros son parte de mi especialización en los últimos años en dos temáticas muy importantes en la Industria 4.0: la tecnología y la sostenibilidad.

La tecnología está en el corazón de la Industria 4.0, en la que lo más conocido es la inteligencia artificial, pero que también comprende la robótica, el internet de las cosas, la realidad virtual, la realidad aumentada, la impresión 3D… Sobre todos estos temas, incluso comenzando por la necesaria alfabetización digital, vengo trabajando los últimos 2 años.

La sostenibilidad es el objetivo subyacente a la Industria 4.0. No solo se trata de incorporar tecnología, sino que debe hacerse de forma que los procesos productivos se optimicen, se minimice el gasto de energía y materias primas, se reduzca la generación de residuos e incluso se reincorporen al proceso materiales remanufacturados o reutilizados, de manera que se utilicen menos materiales vírgenes. Sobre esto también estoy trabajando y de ello forman parte los 6 libros que conforman el Certificado Profesional Gestión de residuos urbanos e industriales, de los cuales ya puedes disfrutar de los 4 primeros.

Gracias por leer.

Los momentos de la verdad

De un tiempo a esta parte, tengo ideas sobre qué es la vida, siguiendo mi metáfora del Juego de los Sims, y lo que ocurre es que se me escapan, como si fueran sueños que tratase de recordar una vez despierta. Por fin hoy las pongo juntas para ti, amig@ lector.

Viendo la temporada 4 de The Wire, una de las mejores series de todos los tiempos, observo cómo los policías saben que esos chicos de secundaria no tienen otra salida que vender droga en las esquinas, porque es lo que han aprendido en su casa, lo que incluso sus madres les obligan a hacer. Pero que esos chicos no son malas personas en sí, sino que reaccionan a unas vivencias muy duras. Policías y delincuentes se hablan, se saludan, conversan sobre lo que está ocurriendo, pero no son todos, algunos continúan en la beligerancia.

Algunos protagonistas de la temporada 1 de The Wire. Tomado de: https://poptv.orange.es/series-y-peliculas/reparto-the-wire/

Leo un post de Robocop Benemérito sobre la cruda realidad: si estás en la calle en servicios de emergencias, acabas radicalizándote. Las respuestas de personas de distintos sectores (ambulancias, sanitarios, policías, otros guardias civiles) están de acuerdo. Comentan que, incluso yendo en el asiento de atrás una sola noche, cambia la forma de ver lo que se mueve en las calles.

Veo un reportaje en Cuarto Milenio sobre «La mataviejas«, una mujer psicópata que engañaba a mujeres mayores, las mataba y les robaba el poco dinero que tenían. El doctor Cabrera explica que esta mujer puede tener una aversión especial a mujeres mayores por un trauma de su infancia o similar.

Y me pregunto: ¿quién es «el jugador» (el player) que está detrás de cada historia? Cuando una persona pierde las capas de aprendizaje de traumas, de supervivencia, de sufrimiento, cuando deja de identificarse con lo que hace para quedarse en la esencia de lo que es, ¿es buena por naturaleza? ¿Se arrepiente de sus actuaciones anteriores? ¿O sigue convencida de que era la mejor forma de actuar?

Se estrellan los trenes. Las personas rápidamente actúan desde el corazón, tratando de salvar a los demás, buscando a los del otro tren, un chico le presta las zapatillas a una mujer herida, un par de pasajeros acompañan al maquinista de un tercer tren hasta el accidente para entender qué está pasando, el pueblo de Adamuz se vuelca en darlo todo para las personas que han sufrido esta tragedia.

Un conocido mío con el que he coincidido en distintos cursos de formación durante varios años publica en Instagram y Facebook un vídeo en el que descubro que ahora es «un tetrapléjico en rehabilitación» (según sus palabras) debido a un accidente de deporte. Comparte un crowdfunding que los amigos de su pareja han creado para apoyar a esta pareja en su nueva vida. Me quedo en shock, trato de comprender y no tengo la capacidad, me he quedado sin aliento. Pero «el observador» en mí tira completamente para apoyar a este conocido y su novia en la nueva aventura de una vida que nunca nadie programa, que viene.

Decir sí aunque no entienda.

¿Quién es quién? Salgo a la calle y veo a un hombre que tira la pelota a su perro, que la devuelve una y otra vez. Más allá, va una mujer con un carrito de la compra, hay unas chicas que van andando rápido y hablando, pasa uno en bici. Y estoy viendo el videojuego: estamos «haciendo el tiempo», lo estamos «rellenando», creando, pero desde esta interfaz limitada que es el cuerpo, jugando también con el cuerpo y llevándolo a extremos.

Ese cuerpo que es como el hardware con esa mente que es como el software.

  • El software es limitadísimo, de pronto llego a la conclusión que es como tener instalado el MS-DOS o el Windows 3.11, una cosa obsoleta, que pensar a través de ella es limitante y muy lento, no llega lejos. Porque «lo otro», el observador, el jugador del juego de los Sims, realmente no necesita articular pensamientos en palabras o hacer razonamientos complicados, sino que «le llegan» intuiciones, momentos «ajá» o «eureka» que surgen con una claridad pasmosa.
  • Y el cuerpo, el hardware, nos reclama con sensaciones como el dolor. El dolor es una experiencia intensa del aquí y ahora que cada vez me llama más la atención, porque la mente tiene mucho que ver con qué codifica cada persona como dolor, y se puede reprogramar.

Algunas de las personas que han tenido una experiencia cercana a la muerte cuentan que el famoso «juicio final» lo hace en realidad la propia persona: ve al mismo tiempo un montón de escenas de su vida en las que le salió «el ego» haciendo daño a otra persona, en vez de salirle el ser sabio que reacciona y actúa desde el corazón (el que ayuda en el tren o el que se va sin pensarlo a donar sangre aquel 11M). Y sienten arrepentimiento porque dicen sentir las emociones de dolor de la otra persona. Quieren reparar el daño.

Entonces, he empezado a pensar que el ego, ese resultado del software incorporado en el cuerpo, tiene su propia personalidad, casi como si fuera otra persona. Es decir, como si en cada cuerpo hubiera dos habitantes, el jugador u observador, que está en un nivel dimensional más alto, y el ego, que es el resultado de miles de años de supervivencia y reproducción de un material biológico. Esto podría explicar la enorme diferencia que hay entre los estados Padre y Niño y el estado Adulto (del análisis transaccional). También podría explicar por qué muchos gurús de diferentes creencias insisten en que hay que deshacerse del deseo para evitar el sufrimiento. Claro que con esto último no estoy de acuerdo. Pienso más como Anita Moorjani: el ego es parte de la persona, sirve para algo, tiene su función: no te puedes deshacer del ego, es como tratar de deshacerse del cuerpo, la única forma de hacerlo es muriendo.

Entonces, los ermitaños, los que se retiran a una vida de clausura y contemplación, no tienen por qué lograr algo distinto de lo que puede lograr un paisano de la calle. Me viene a la cabeza la gran obra El condenado por desconfiado. Pero también, el camino que traza el sabio San Juan de la Cruz: el camino es nada. No hay camino. No hay que hacer nada. O, podríamos decir: «hay que hacer nada». Y lo completo con lo que dice Anita Moorjani: «Solo ser tú, amarte como eres». Y el ermitaño trata de no ser sí mismo, porque repudia una parte.

Solo ser tú, amarte como eres.

Agradecimientos

Esta entrada era la que, con tiempo y ganas, habría ido antes de la que ya publiqué antes de finalizar 2025: la de los agradecimientos. Porque llegas aquí, al momento presente, habiendo pasado por una serie de fases, de momentos y de dificultades, y a todos ellos les debes ser quien eres ahora (especialmente a los momentos y las personas difíciles).

Regalos inesperados

Muy al final de 2025 me llegó un regalo estupendo y que os recomiendo. Se trata del libro Algoritmos imperfectos, del bloguero Sergio Rozalén. Deambulando por una casa atestada de gente y de comida, buscando un rincón tranquilo, recordé que había traído conmigo este libro de ficción, compuesto de historias cortas al estilo de Black Mirror y que me ayudó a desconectar un rato y a digerir el cochinillo. Tengo que agradecer a este bloguero el estupendo regalo (la edición es realmente bonita y cómoda de leer) y tengo que recomendaros autorregalároslo, o regalárselo a alguien a quien le guste la «ciencia ficción» y los «futuros imperfectos».

Otro regalo navideño que me llegó en diciembre fue una caja de bombones de parte de uno de mis clientes. Esto fue para mí un ir más allá del reconocimiento por el trabajo bien hecho, hasta llegar al reconocimiento de mi propia persona, digamos. El ser humano tiende a valorar a las personas (y a sí mismo) por sus logros y no por su existencia. Así, tiene más valor un deportista de élite que un paisano cualquiera. Pero no es así. Simplemente, les ha tocado un rol distinto en el gran Juego de los Sims que es la vida. Porque

Nada humano me es ajeno.

Tenemos entre los humanos un potencial similar para la mayoría de las actividades, por tanto, un humano no vale más que otro, sino que es más capaz que otro para determinado tema. Pues bien, ser valorada por ser yo, por estar ahí, me llenó de agradecimiento hacia este cliente. Esto no resta el que siento hacia el resto de clientes por haber confiando en mí para sus proyectos este año, proyectos como:

  • Mejorar un curso de formación para formadores de programación para Fundae que elaboré con un equipo de trabajo en 2024: Competencias Digitales para Formadores en Programación. Está basado en el Marco Europeo de Competencias Digitales para la Ciudadanía (DigComp 2.2), niveles 3 a 6.
  • Llevar la jefatura de proyectos de formación online de FP Sanitario (ciclos de Imagen para el diagnóstico y Laboratorio) con McGraw-Hill.
  • Elaborar el contenido, storyboards y videotutoriales (grabación de pantalla) para varios cursos basados también en DigComp 2.2, de los niveles 1 a 6 y dirigidos a los funcionarios de la región ICA en Perú.
  • Escribir el contenido para varios cursos introductorios a la inteligencia artificial (sigo en ello). Me fascina este tema y la IA ya es mi colegui de trabajo de cada día.
  • Y, por supuesto, escribir muchos libros: este 2025 he escrito 5 libros sobre gestión de residuos que saldrán publicados en breve y me queda un sexto libro. Es muy interesante el tema, por cierto.
  • Además de esto, estoy escribiendo con otras dos autoras excelentes (como autoras, destreza, y como personas, calidad humana) varios libros sobre atención a personas en situación de dependencia, un tema que me llega mucho, porque mis padres van siendo mayores y lo voy viendo muy de cerca. Lo principal: «no mangonees», deja a la persona hacer todo lo que pueda, aunque vaya despacio. Esto va en pro de su autonomía.

Las personas

Varias personas han sido clave para mí este año, pero quiero agradecer especialmente a dos, de la que ya he hablado alguna que otra vez:

  • Mike Taylor: mi referencia en el mundo del e-elearning, junto con «pesos pesados» como Tom Kuhlmann o Cathy Moore. Y de gran calidad humana. Nunca he tratado personalmente con Mike, más que por email, pero, en cada newsletter que envía, destila cercanía, buen rollo y motivación. Si sois profesionales del elearning, os recomiendo altamente su libro Think Like a Marketer, Train Like an L&D Pro: Strategies to Ignite Learning. Mike y Bianca Baumann apuestan por aplicar las técnicas de marketing al diseño de la formación, algo que me parece muy acertado. No os frustréis al pensar que en España estamos a años luz de lo que se hace en EE. UU. en elearning, simplemente, tomad lo que podáis para aplicarlo aquí.
  • Araceli Sánchez: esta empresaria lleva más de dos décadas en el mundo del e-learning, esto es como decir que lleva toda la vida del propio e-learning. Trabaja de forma admirable, hemos colaborado juntas en muchísimos proyectos y es la única persona en la que confío al cien por cien si yo no puedo hacerme cargo de un trabajo. No solo es diseñadora instruccional sénior, sino que lleva un sello discográfico. Para mí es un ejemplo de trabajo duro, capacidad de gestión y tesón.

Las ventas

Os he dado la brasa a lo largo del año sobre los libros que he publicado en Editorial Paraninfo. Y ahora os la doy sobre sus ventas: han ido bastante bien. Siento un gran agradecimiento a la editorial y a las editoras con la que trabajo, a sus comerciales y a la facilidad con la que ha fluido todo.

Las ventas de los manuales Herramientas de coaching y Habilidades de comunicación en el aula han sido discretas, pero las de Itinerario personal para la empleabilidad, simplemente, se salen, pues, a fecha de hoy, he vendido más de 3.600 ejemplares. Ver tu libro en la Casa del Libro, es, simplemente, una especie de fantasía.

Las constelaciones y Brigitte Champetier

Algunas personas en esta vida logran caminar en ella en su estado adulto, superados los «debería», los perfeccionismos. Es un lujo conocer personalmente a una de ellas, Brigitte Champetier de Ribes, que ha avanzado en el camino de las constelaciones familiares aportando nuevas tomas de conciencia a partir de lo heredado de Bert Hellinger.

Tengo que agradecer el evento online «Acoger el nuevo año» que ofreció de forma gratuita y que nos permitió a muchas personas cerrar dinámicas del año anterior y abrirnos a lo que nos toque en este.

Los seres queridos

Y luego están las personas «anónimas» que no voy a mencionar por su nombre, pero que son más cercanas y que han estado ahí este año, animando, apoyando, siempre a la distancia de una llamada, de un whatsapp, gente con la que sabes que puedes contar. Definitivamente, no puedo estar más que agradecida por las personas de mi entorno más cercano, pareja, familia y amistades únicas, muchas de ellas lector@s de este blog. Gracias y feliz año 2026.

No se repetirá

Tenía en la mente una estupenda entrada de blog para cerrar 2025, pero las entregas y la necesidad de desconexión no han permitido que la entrada sea estupenda: solo es.

Revisando el famoso libro de Wayne Dyer Tus zonas erróneas, me encuentro tantos tesoros que creo que cada capítulo podría ser un libro completo. En relación con esta entrada: me deshago de la creencia «hay que hacer todo lo mejor posible / perfecto» y opto por, simplemente, hacer.

La entrada no tendrá enlaces ni imágenes, tampoco etiquetas ni una categoría especial, está escrita con un dedo a través del móvil. Pero espero que te libere a ti también: solo haz, no busques estándares de perfección.

El año 2025 ha podido ser «horrible», pero lo que has vivido no se va a repetir. Agradece todas esas vivencias con las que has crecido, especialmente si fueron difíciles para ti.

El año 2026 no es, como no fueron los anteriores, en el que «por fin ocurre lo bueno, lo que yo estaba esperando». No, es normal, te ocurrirá lo que te toque y todo tendrá sentido en una perspectiva superior que quizá nunca entendamos.

Al lado del «hazlo, simplemente», está el:

¿Y por qué no…?

Se trata de salirse del plan, de la esclavitud de los horarios, y hacer otra cosa, algo espontáneo o que suponga un desafío, algo desconocido.

La Perico

Lo que yo me he puesto como meta este año es un poco… está muy alejado de lo conocido para mí. Me he apuntado a una marcha cicloturista que, en su versión corta, tiene 129 km y 2 puertos de primera.

No tengo bici. Llevaba sin montar en bici desde hacía unos 25 años. Veía y veo religiosamente el Tour de Francia y la Vuelta a España, siempre desde la posición: ellos son otro tipo de humano, un grupo al que no pertenezco.

Pero resulta que en clase de zumba me encuentro a otra fan de Perico Delgado, otra que tenía 8 o 10 años en la época dorada del corredor segoviano, y que, desde entonces, sigue siendo fan. Y las dos, animadas por la experiencia de personas cercanas, decimos: «¿Y si nos apuntamos?».

Desde entonces, yendo a spinning, saliendo en bici, adquiriendo poco a poco una equipación cara…

¿Voy yo a finalizar una marcha tan dura? Esta no es la pregunta. La pregunta es: ¿Haberme apuntado a La Perico me motiva a entrenarme, mejorar mucho mi forma física y recuperar un deporte que me gustaba? Es así. Y me motiva estar al otro lado de la carrera, no haciendo fotos desde la distancia sino viviéndola en primera persona.

Este es un ejemplo de «hazlo simplemente, no tiene que ser perfecto» y de salirse de la rutina habitual.

Querid@s lectores, que el año os permita hacer, simplemente, explorar lo desconocido y ganar nuevos aprendizajes.

De inscripciones

Os traigo tres textos muy distintos, tres «inscripciones» que nos pueden ayudar a explicar el mundo… o al menos, a tener visos de él.

Cuando la traducción automática es traidora

Se dice que «traductor, traidor» y en el caso que os traigo es exactamente así. El traductor ya no está en soledad ante el texto. Ahora (lo sé porque he traducido contenidos técnicos durante 10 años) el traductor debe trabajar con herramientas de traducción automática y ajustar el resultado. Esto significa que encuentra líneas de texto traducidas por inteligencia artificial y debe revisarlas y comprobar que son adecuadas. En ocasiones, se considera que el coste de esta revisión experta no interesa porque no añade demasiado valor, y nos topamos con páginas como la siguiente:

Encontrado en una página web explicativa de Windows, donde pone: Cómo restaurar una copia de seguridad? ¡Nosotros te damos la espalda!

Con optimismo y motivación, esta página web celebra que «te da la espalda». Todo viene de que en inglés copia de seguridad es backup (respaldo), por lo que se intuye que se alegran de darte respaldo.

No te rindas

En ocasiones, los azucarillos o las servilletas de bar compiten con Mr. Wonderful y quieren desearte cosas muy buenas. A veces, me llevo el sobre de azúcar, porque, cortando un poco el texto, sí me resulta motivador y simpático. Estos textos están escritos en papel, algo en principio más duradero que una página web del ciberespacio, pero es un papel de usar y tirar, está destinado a identificar el producto (azúcar) o el lugar (Bar Pepe).

El sobre reza: «Aunque te sientas perdido y sin fuerzas, recuerda que cada día puede ser el comienzo de algo maravilloso. No te rindas».

Por mi parte, extracto el texto y leo la primera línea y la última:

Aunque te sientas perdido y sin fuerzas, no te rindas.

Me parece un mensaje con más energía, que tampoco llega muy lejos, pero quita la parte menos creíble del mensaje original.

La última palabra

La última palabra puede que sea la que escriben sobre tu lápida. Lo escrito en piedra se torna sagrado: jeroglíficos egipcios, piedra Rosetta, estelas romanas… Aquí no hay lugar para la rectificación, ya no podemos traducir alegremente ni emitir un texto al que le sobran partes, o que tiene erratas. Lo escrito en piedra queda.

Tras unos 30 años queriendo rendir mis respetos, por fin encuentro la tumba de don Benito Pérez Galdós, cuyo Episodio Nacional El abrazo de Vergara, inspiró uno de los post más leídos de este blog. La tumba de Galdós pasa totalmente desapercibida en el cementerio de la Almudena, en Madrid. Es una tumba más, sin nada destacado y, además, es una tumba de muchas personas, donde él es «uno más».

Tumba de Galdós en el cementerio de la Almudena, donde hay otras siete personas enterradas.

Pensaba que, al ver la tumba del escritor que más admiro y desde hace más años (desde que a los quince años leí Doña perfecta), me vendría abajo de la tristeza por su pérdida, por tener delante la prueba de que el admirado se fue hace mucho, no está presente y no se le puede conocer. Pero no sentí absolutamente nada. La lápida era fría y expedita. Ni siquiera había una breve mención, tipo «escritor», o «autor de los Episodios Nacionales» o «gran autor español», etc.

Me pregunto, como este escritor, si es esta la tumba que merece Galdós. Si entráis en el enlace, veréis que en la foto que he tomado yo la tumba está limpia, lo que muestra un mantenimiento, y además trae un QR acompañando un clavel fresco. El QR da acceso a este otro enlace sobre el autor. Por cierto, ¿qué pensaría don Benito sobre esto del QR?

La impermanencia

Quizá en el futuro, cuando otras civilizaciones excaven en busca de evidencias de los avances de nuestra civilización, no encuentren demasiado. Quizá saquen conclusiones equivocadas, porque no tendrán evidencia del alcance de aquello que se inscribió en el espacio digital. Tal vez, los servidores ya no funcionen, internet no exista y la IA quede en el olvido. Entonces, aquella gente ¿repetirá lo que ya se ha hecho?

Lo que no se ve

Alguno de mis seguidores más constantes ha advertido que le llegan menos envíos de este blog. En efecto, de recibir uno a la semana pasó a recibir uno cada quince días y luego a no recibir nada.

Igual has notado algo parecido en cuentas que sigues en redes sociales o en canales de vídeo, que, de repente, desaparecen.

Pues bien, puede haber razones buenas y malas por las que esto ocurre y, en mi caso, puedo decir que son excepcionales: tengo muchas cosas cociéndose en estos momentos, lo que hace que la mayoría de mi tiempo sea productivo y pueda reflexionar poco sobre los temas que se tratan en este blog.

¿En qué estoy?

Cuando un potencial cliente me pide que le muestre trabajos anteriores, me remito a mi escaso y tal vez algo desactualizado portafolio. Esto se debe a que la mayoría del trabajo que hago es confidencial, a veces por siempre, otras veces hasta que se publica. Por ello, os puedo contar poco de lo que estoy haciendo, pero sí puedo compartir mi felicidad y absoluto agradecimiento por todo el trabajo que estoy pudiendo realizar como autora de formación. Así, por encima, estoy:

  • Escribiendo varios libros para el certificado de profesionalidad de Gestión de residuos urbanos e industriales.
  • Coordinando y escribiendo contenidos relacionados con Dependencia.
  • Escribiendo cursos online muy completos y exhaustivos basados en las Competencias digitales DigComp 2.2.
  • Escribiendo un curso online para la especialidad formativa de Inteligencia artificial aplicada a RR. HH.
  • Retomando una novela que escribí y dándole un ángulo completamente distinto, lo que hará que tenga que descartar muchas páginas y añadir otras nuevas. Confío en que el nuevo enfoque haga la novela más dinámica y publicable.

Sigo a la zaga de las distintas herramientas de IA (no es posible estar al día, como reconoce el propio Ethan Mollick, profesor de la Universidad de Wharton, que se ha erigido como un experto en el tema por el tiempo que le dedica y la profundidad con la que trabaja).

¿Sabías que Darwin guardó su teoría de la evolución en un cajón durante diez años? Eso, al menos, según el libro The Moral Animal. Ahora no se lleva esto, se lleva comunicar a cada minuto en qué se está y qué se ha logrado. Pero él vio que aquello era gordo, porque iba en contra de las creencias católicas extendidas y que él mismo compartía.

Otro caso que me viene a la mente es el de Orison Swett Marden, que estaba finalizando el manuscrito de Pushing to the front cuando se le quemó por completo… y lo reescribió de nuevo, de pe a pa. Personas en sus despachos, haciendo un trabajo profundo y detallista. La exhibición constante, al menos para algun@s de nosotros, especialmente personas introvertidas, es un desgaste que impide la calma y el silencio necesarios para crear un trabajo de estas características.

Una mujer en algún lugar, elaborando una teoría muy interesante e innovadora. Generado con IA.

Las fotos que no se hacen, los momentos que no se comparten

Desde hace algún tiempo, cada día salgo para ver la luz del amanecer. Camino unos veinte minutos y vuelvo. Doy gracias a que puedo hacer esto: soy una privilegiada. Si el día está bonito o veo algo que me llama la atención, hago una foto y la comparto en mi estado de WhatsApp, reservado para personas cercanas. Celebro así el nuevo día. Pero las fotos que comparto palidecen ante los momentos que no comparto, simplemente, porque son privados, no son fotogénicos o un poco de todo.

Nos hacemos una idea de cómo es el mundo a través de lo que encontramos en redes sociales. Pero se nos olvida todo aquello que no está ahí, todos los momentos de intimidad, de privacidad, que aún algunas personas se guardan, los momentos de trabajo duro, de elaborar un proyecto, de concebir una teoría y dejarla reposar, o, simplemente, de disfrutar de la vida. Se nos olvida también que lo que se nos muestra es, cada vez más, una especie de espejo reducido de nuestros intereses: una red social te muestra solo unas diez cuentas de todas las que sigues, siempre las mismas, y tienes que buscar manualmente otras si quieres saber qué publican. Inadvertidamente, los algoritmos ocultan a las personas aquello a lo que no reaccionan, mostrando solo lo que les gusta mucho y lo que no les gusta nada.

Los algoritmos empequeñecen el mundo de las personas.

Como el ser humano es ombliguista, es decir, centra su interés en su ombligo, suele creer que, cuando no sabe de una cuenta, o de una persona, es porque esa persona se ha alejado o enfadado con el ombliguista, si le conoce, o porque ya «no está haciendo nada». No se plantea que la persona puede tener mucho trabajo, estar en un momento de cambio vital, no desear o no poder compartir, sin que esto signifique que odie a la gente. Si pasa mucho tiempo, lo que no está desaparece de la conciencia.

Así, ten en cuenta que el blog sigue vivo y te seguirán llegando reflexiones que espero que te interesen. Hablando de esto: se admiten sugerencias de temas que tratar o extender más. Comenta o escribe, ¡y gracias por leer!

En la antesala (de la muerte)

Era una sala grande y decorada con un lujo un tanto plasticoso, como la planta baja de un hotel, a la altura de la recepción. Igualmente, tenía esos sillones que imitan piel, la tele encendida, mesas de centro, floreros, cortinajes, iluminación cálida. Por la ventana, se veía una especie de terraza cubierta con un suelo de madera y palmeras grandes, con mesas y sillas de mimbre. Quizá, cuanto más quería imitar una situación normal y cotidiana de cierto lujo y cierto relajo, más siniestra era la sala. ¿Qué era siniestro, la decoración? ¿Era siniestra la gente que la ocupaba, mirados uno a uno? ¿Era siniestro el programa de televisión que corría? No, eran los ecos de Alguien voló sobre el nido del cuco, los ecos de Despertares, los ecos de El show de Truman, los ecos de 1984, los ecos de… los Simpson: los hombres y mujeres muy mayores que la poblaban parecían zombis, estaban «aparcados», estaban «dejados», estaban esperando algo (la muerte) con la mirada perdida, sin hablar entre ellos.

La imagen era tan siniestra como esta, pero en un lugar más grande y con la gente sin mirarse entre sí.

Puede que visites a tus mayores en su casa y les veas en una actitud parecida: están sentados, tirados quizá, viendo la tele con total desinterés, sonriendo alguna vez, otras veces con la mirada perdida, mirando al suelo o directamente dormidos. Pero son a lo sumo dos, quizá alguno más si se juntan con sus amistades y otros familiares de la misma quinta y hablan entre ellos. En aquella sala grande y de lujo fingido, muchos de ellos formaban una legión de zombis que desgarraba el corazón al reparar en ella. Porque esa gente vivió la posguerra, esa gente trabajó duramente, sea en un trabajo, sea en casa, con hijos. Porque salieron adelante de las cartillas de racionamiento, del hambre, de la escasez y vieron el país subir y convertirse en democracia.

Y ahora están ahí: esperando (la muerte). ¿Eso tiene sentido?

Ellos quieren salir corriendo

Si el salón era tan «cuqui», ¿cómo es que yo vi a Jack Nicholson tratando de romper una ventana? No había rejas, sí una tele a la que nadie atendía, no era todo blanco, sí era todo aséptico. Pero, cuando quise salir un momento, resulta que las puertas no se abrían y la persona de recepción no estaba. Eso me dio un agobio importante, aumentado al comprobar que la persona a la que había ido a ver confirmaba que

No me dejan salir a andar sola, y salgo con vosotros porque tenéis autorización de mis hijos.

Ostia. Esa persona había revivido desde que estaba en ese lugar fingidamente agradable, dentro de su estado de dependencia, había empezado a encontrarse mejor, mucho mejor, como ocurre cuando te ingresan en el hospital y de pronto te entran unas ganas muy fuertes de salir corriendo de allí y vivir, esta vez sí, plenamente.

El propio escenario es repelente. Incluso, cuanto más quiere agradar y parecer de nivel, más repele, es como si al entrar oliera muy mal, por más que quieres fijarte en los detalles, no puedes soportar el olor. Y ahí viven todas esas personas en estado zombi y que esperan (la muerte).

En Momo, Michael Ende critica la agrupación de personas por edades, ya que nadie se enriquece de los que son iguales. Resulta más «natural» una mezcla de niños, jóvenes, adultos y mayores, cada cual aprendiendo algo de los otros. Si nadie quiere estar ahí, si ellos quieren salir corriendo y los visitantes también, ¿no hay una manera mejor de organizar esto? ¿Hay solución? ¿Alguna idea de cómo podrían ser las cosas?

Aplicando las 3R en mi blog para ti

Hay algunas entradas de este blog que han tenido un éxito inesperado para mí. Normalmente, cuando los blogueros estamos en proceso de transformación o en barbecho, reutilizamos y reciclamos entradas de blog anteriores. Un mecanismo muy socorrido es enlazar las entradas con más éxito. Pero me propongo lo contrario: rescatar entradas del blog que no han tenido demasiadas lecturas y que a mí me parecen interesantes para ti, lector, lectora.

Foto de Anna Nekrashevich: https://www.pexels.com/es-es/foto/marketing-persona-mujer-relajacion-7552374/.

Los menos leídos

Aquí llega el rescate, la reutilización, el reciclaje y la recuperación de materiales. Los artículos que selecciono a continuación pienso que son interesantes, pero que, quizá por su título, momento de publicación, o «la vida misma» en su movimiento, quedaron relegados al desconocimiento.

El primero, trata, precisamente, de los residuos: durante años me he preguntado ¿Cuándo algo empieza a ser basura? y, de forma intuitiva, me lo respondí, porque ahora sé que residuo es cualquier sustancia u objeto que su poseedor deseche o tenga la intención o la obligación de desechar. Ojo al subrayado: al poner cualquier objeto sobre el plato de comida en el restaurante (una servilleta de papel o cruzar los cubiertos), al dejar de usar una prenda, al observar con resignación la obsolescencia programada de los aparatos eléctricos, empezamos a tener la intención de desecharlos.

El segundo es importante: El sonido más dulce que puedes escuchar es tu propio nombre. Así, en los negocios, ¡qué importante es llamar a la otra persona por su nombre! Los que tenemos dificultades para traer a la memoria nombres propios tenemos que esforzarnos en esto, porque marca la diferencia, no solo para mostrar cercanía con un cliente, sino por ejemplo para recordar antiguos contactos y sus conexiones. Si te pasa esto, mantén un fichero Farley con los contactos. En el artículo explico lo que es.

Ahora viene un 2 x 1: dos mujeres injustamente tratadas por la historia, por las circunstancias de su época, dos grandes mujeres con finales muy tristes. La primera por importancia y cronológicamente es Juana I de Castilla (la que conocemos como Juana la Loca). Esta mujer sufría graves depresiones y era muy apasionada, pero no estaba loca. Os animo a leer ese artículo y, si os parece interesante, el libro del historiador Manuel Fernández Álvarez. La otra mujer fue Florence Lawrence. ¿Quién? Claro, ahora ha quedado en el olvido, pero esta mujer fue una de las primeras actrices de Hollywood en aparecer en títulos de crédito. Además, inventó el intermitente. Me documenté bastante para escribir un relato sobre ella en primera persona. Los finales de la vida de estas mujeres: en los artículos te lo cuento.

Los más leídos

A fecha de hoy, El abrazo de Vergara es el post más leído en este blog. Sorprende porque es un tema histórico, el abrazo entre Espartero y Maroto que puso fin a la primera guerra carlista, el 31 de agosto de 1839. Me temo que este «exceso de interés» se debe a que el alumnado de algún periodo formativo tiene este tema en su currículo.

Tras este, le sigue Bandersnatch en la formación online. Con este curioso título, hablo de un capítulo de Black Mirror titulado Bandersnatch en el que se propone que el espectador elija la continuación de la historia, y lo enlazo con los árboles de decisiones de la formación en línea.

Y el tercer artículo leído es ¿Qué es lo que hace que un texto sea literario?. Es posible que se deba a que, de nuevo, alguien en sus estudios necesite conocer este dato de primera mano. Determinar la poeticidad de un texto no es fácil, porque todos los elementos del lenguaje que se dan cita en un texto literario tienen su correspondencia en el lenguaje común. Pero en este artículo se explica bien de qué manera detectamos que un texto es poético.

Ya tienes lectura para rato, fiel lector. Es curioso, pero se tarda unas tres veces más en seleccionar los artículos y resumir de qué tratan (sin usar IA) que en escribir un artículo de cero. ¿Qué artículo te ha interesado más? Me encantará leer tus comentarios. ¡Comparte libremente!

Tú única tarea en la vida: vivir plenamente

En los documentales, vemos civilizaciones complejas que han desaparecido del mapa. El arqueólogo de turno investiga y descubre que se ha debido a una sequía prolongada, pero esa civilización trataba de resolverlo haciendo sacrificios humanos. O bien, el arqueólogo descubre que se ha debido a las consecuencias de una erupción volcánica, pero esa civilización estaba tan hundida en su propio problema que no eran capaces de buscar alternativas.

Yo siempre he creído (en plan agorero) que a nuestra civilización le quedaba poco: veía venir la decadencia de muchas maneras. Por ejemplo, cuando me pregunto dónde están las personas introvertidas, las que históricamente han guiado nuestros pasos por sus profundas reflexiones, veo que quedan ocultas por personas muy extrovertidas que además son capaces de crear un circo, pero no de elaborar teorías como la crítica de la razón pura, de Kant. Puedes encontrar aquí algunas reflexiones sobre las capacidades de las personas introvertidas, por parte de Andrés Pérez Ortega.

También veo que los trabajos que requieren de un grado alto de introversión y gusto por tareas con sistemas inertes, como la programación, el diseño instruccional, la traducción, la escritura, o la ciencia de datos están cada vez peor pagados, por la irrupción de la inteligencia artificial en las herramientas que se utilizan. Es paradójico, pero muchos puestos especializados tienen un precio hora cercano al de trabajos que no requieren ninguna cualificación (a excepción de trabajos de muy alto nivel que, entre otras tareas, están configurando esas inteligencias artificiales para que sean cada vez mejores).

Así, junto con «la caída del imperio», mucho trabajo introvertido está también entrando en decadencia: debido, precisamente, a la facilidad de las tecnologías, un trabajo que podía ser creativo, entretenido y motivador, como crear un programa, buscar los términos más adecuados para una traducción en lenguaje informal, extraer conclusiones de una base de datos, o buscar información y crear un informe, manual, o curso, se convierte en un trabajo «penoso», de «minería fina» (picar piedra), porque esa misma facilidad lo convierte en una revisión tediosa de lo que han arrojado los nuevos sistemas. Además, se carece del tiempo necesario para profundizar en cualquier proyecto, por lo que se justifica el «ir rápido» y terminar tareas, sin importar si están hechas con gusto/amor/calidad.

La IA hablando con la IA

En el sector en el que estoy, formación online, veo textos escritos por chats de inteligencia artificial expuestos a alumnado que responderá preguntando también a un chat de IA, de forma que una IA está hablando con otra mientras los humanos alrededor nos hacemos la ilusión de que estamos produciendo tareas y cursos brillantes muy rápido, pero siendo en realidad los facilitadores de ese estúpido juego, casi los esclavos de este.

Un buen ejemplo de que el esfuerzo por comprender una materia va a quedar atrás es esta sugerencia que hace Adobe Acrobat cuando un documento es «demasiado largo»:

En la imagen pone: Parece que el documento es largo. Ahorra tiempo leyendo un resumen. Aparece un botón de «Ver resumen».

Pues en este entorno de civilización en decadencia, en el que «no hacer nada es perder el tiempo», como dice Antonio Fornés en Reiníciate, pero, al mismo tiempo, en el que todo resulta cada vez más sencillo y, por tanto, cada vez menos motivador, ¿qué significa vivir plenamente?

¿Qué significa vivir plenamente?

Cuando pienso en esta expresión, me viene a la cabeza el vídeo de la canción «The Nights», de Avicii, que explica que «su padre le dijo que disfrutara de la vida», más o menos. Entonces, se dedica a hacer puenting, surfing, buceo, juergas…

Lo que pasa es que esto es cansado y caro: hay que ser rico (algo a lo que aspiran muchos jóvenes que quieren ser youtubers o influencers en general), tener tiempo libre y estar en forma. Al margen de esto, no es una forma de vida. Pese a que cuesta creerlo, el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, autor de Flow: una psicología de la felicidad, comentaba que lo que más motiva es realizar tareas que requieran un cierto esfuerzo, como trabajar.

Creo que lo más interesante es vivir plenamente según propone Thích Nhất Hạnh, un maestro budista que falleció en 2022 y del que hemos hablado algunas veces en este blog. En Lograr el milagro de estar atento plantea que la forma de vivir plenamente es tener la atención y los sentidos puestos en la actividad que se está haciendo en el momento presente, que puede ser una muy aburrida, penosa… o divertidísima, motivadora y llena de energía.

Lo que plantea el maestro es que, si estás esperando a que se acaben las actividades rutinarias para empezar a «vivir plenamente», vas a tener muy poco tiempo para ello. En cambio, si tu tiempo (tu vida) es todo lo que haces, si lo vives plenamente, incluso si vives ese aburrimiento con intensidad, entonces estás logrando el milagro de la atención plena.

¿Es esto una especie de conformismo con tareas y proyectos que ya no aportan la motivación de antaño? Puede. Pero también es una herramienta para disfrutar del tiempo que nos es dado en la vida.

Publico un nuevo libro, que no es para todos

Ha salido ya a la venta mi tercer libro con Ediciones Paraninfo, Itinerario para la empleabilidad, II. Con este nombre rimbombante, el libro desarrolla los contenidos del módulo profesional del mismo nombre, módulo transversal de los Grados medio y superior de Formación Profesional.

Encontrar trabajo empieza por saber qué puedes ofrecer y cómo hacerlo realidad. Este libro es una guía práctica para lograrlo. Te prepara para definir tu marca personal, triunfar en el mercado laboral y crear proyectos con impacto social y tecnológico. Es moderno, atento a las nuevas herramientas que existen y a los mundos que se abren ante nosotr@s a la luz de los cambios constantes.

Así que se podría llamar: Logra el éxito profesional. Y podría llevar este subtítulo: haz que tu marca personal te dé trabajo o monta tu propio negocio sostenible.

Pero no es para todos.

Portada del libro.

Qué te llevas con este libro

Este libro sobre empleabilidad ofrece un recorrido práctico y accesible para iniciarse en el mundo laboral. A través de retos reales y motivadores, aprenderás a identificar tus habilidades, elaborar tu primer CV y presentarte con confianza a oportunidades de empleo.

Además, te acerca al emprendimiento social y tecnológico, mostrándote cómo transformar tus ideas en proyectos con impacto. Con herramientas digitales, metodologías actuales y una mirada puesta en la sostenibilidad, te prepara para construir un futuro profesional sólido, adaptado a los desafíos del entorno y a las exigencias del mercado laboral.

¿Qué incluye?

  • Retos profesionales realistas y motivadores. Por si no lo sabes, los retos están de moda, funcionan muy bien para aplicar los conocimientos.
  • Una vista siempre puesta en nuevas herramientas y nuevas formas de seleccionar personal y de crear empresas.
  • Muchas actividades para practicar todos los conceptos.
  • Mapas conceptuales para repasar.
  • Actividades tipo test, de aplicación y de ampliación, algunas bastante divertidas.
  • Enlaces web de interés y bibliografía específica.

¿Qué incluye si el profesorado adopta el libro para impartir este módulo?

  • Programación didáctica.
  • Solucionario.
  • Cuaderno para el alumnado con actividades extra.
  • Videotutoriales.
  • Hoja Excel de cálculo de notas.
  • Examina.
  • Libro digital proyectable.
  • Unidades extra disponibles en la web, con recursos interactivos.

Mención especial merecen estas unidades extra, pues están disponibles en formato PDF pero también como recurso interactivo SCORM, que puede subirse a una plataforma Moodle y rastrear la completitud.

Pero el libro no es para todos.

¿Por qué no es para todos?

Si ya tienes un trabajo, tienes un CV bien redactado, tienes una marca personal desarrollada, y/o tienes tu propia empresa que funciona muy bien, entonces el libro no es para ti.

Si bien el libro está destinado a alumnado de formación profesional de todos los ciclos, no necesariamente hay que identificar esto con que está dirigido a jóvenes, pero sí a personas sin experiencia o con poca experiencia en el mercado laboral… En principio.

Si necesitas reciclarte, si desconoces las formas en que la inteligencia artificial criba CV, o si tienes que desarrollar tu marca personal porque estás en búsqueda de empleo, tengas la edad que tengas, este libro sí es para ti.

Pero, ya sabes, no es para todos.

Te diré que yo misma he recurrido varias veces al libro para revisar un concepto que necesitaba aplicar, porque ayuda muy bien a impulsar nuevos emprendimientos, a definir el producto mínimo viable, a aplicar el design thinking para la sostenibilidad, o a tener una marca personal coherente y promocionarla.

Desde el principio, el libro ayuda a la persona a identificar sus competencias personales, emocionales y sociales, para luego desarrollar también las competencias emprendedoras. Vamos, que ayuda a conocerse bien. «¿Quién soy?» «¿Qué puedo ofrecer?» Este libro facilita la respuesta a estas preguntas.

Dado que soy economista, tampoco he olvidado remarcar la necesidad de que un negocio sea viable económicamente. En el libro, se explica muy bien cómo acceder a distintas fuentes de financiación. También, cómo hacer un balance y una cuenta de resultados sin tener demasiada idea del asunto (que no es poco).

Seguidores naturales de este blog: ¿qué os espera?

Así como mis anteriores libros de Herramientas de coaching y de Habilidades de comunicación en el aula están muy alineados con los temas que trato semana tras semana en este blog desde 2008, Itinerario personal para la empleabilidad, II es ligeramente distinto, puesto que es mucho más práctico, más funcional, menos filosófico.

Entonces, si no estáis en los casos anteriores que he descrito, el libro no es para vosotr@s… pero siempre podéis regalarlo a vuestros familiares cercanos que se encuentren en esta situación, especialmente si no tienen experiencia laboral o aún no han terminado sus estudios. Creo que les puede servir de mucha ayuda.

Solo os digo que:

Está hecho con mucho cariño y mucho esfuerzo, al servicio del alumnado y del profesorado.

Si quieres comprar el libro, haz clic aquí.