Aplicando las 3R en mi blog para ti

Hay algunas entradas de este blog que han tenido un éxito inesperado para mí. Normalmente, cuando los blogueros estamos en proceso de transformación o en barbecho, reutilizamos y reciclamos entradas de blog anteriores. Un mecanismo muy socorrido es enlazar las entradas con más éxito. Pero me propongo lo contrario: rescatar entradas del blog que no han tenido demasiadas lecturas y que a mí me parecen interesantes para ti, lector, lectora.

Foto de Anna Nekrashevich: https://www.pexels.com/es-es/foto/marketing-persona-mujer-relajacion-7552374/.

Los menos leídos

Aquí llega el rescate, la reutilización, el reciclaje y la recuperación de materiales. Los artículos que selecciono a continuación pienso que son interesantes, pero que, quizá por su título, momento de publicación, o «la vida misma» en su movimiento, quedaron relegados al desconocimiento.

El primero, trata, precisamente, de los residuos: durante años me he preguntado ¿Cuándo algo empieza a ser basura? y, de forma intuitiva, me lo respondí, porque ahora sé que residuo es cualquier sustancia u objeto que su poseedor deseche o tenga la intención o la obligación de desechar. Ojo al subrayado: al poner cualquier objeto sobre el plato de comida en el restaurante (una servilleta de papel o cruzar los cubiertos), al dejar de usar una prenda, al observar con resignación la obsolescencia programada de los aparatos eléctricos, empezamos a tener la intención de desecharlos.

El segundo es importante: El sonido más dulce que puedes escuchar es tu propio nombre. Así, en los negocios, ¡qué importante es llamar a la otra persona por su nombre! Los que tenemos dificultades para traer a la memoria nombres propios tenemos que esforzarnos en esto, porque marca la diferencia, no solo para mostrar cercanía con un cliente, sino por ejemplo para recordar antiguos contactos y sus conexiones. Si te pasa esto, mantén un fichero Farley con los contactos. En el artículo explico lo que es.

Ahora viene un 2 x 1: dos mujeres injustamente tratadas por la historia, por las circunstancias de su época, dos grandes mujeres con finales muy tristes. La primera por importancia y cronológicamente es Juana I de Castilla (la que conocemos como Juana la Loca). Esta mujer sufría graves depresiones y era muy apasionada, pero no estaba loca. Os animo a leer ese artículo y, si os parece interesante, el libro del historiador Manuel Fernández Álvarez. La otra mujer fue Florence Lawrence. ¿Quién? Claro, ahora ha quedado en el olvido, pero esta mujer fue una de las primeras actrices de Hollywood en aparecer en títulos de crédito. Además, inventó el intermitente. Me documenté bastante para escribir un relato sobre ella en primera persona. Los finales de la vida de estas mujeres: en los artículos te lo cuento.

Los más leídos

A fecha de hoy, El abrazo de Vergara es el post más leído en este blog. Sorprende porque es un tema histórico, el abrazo entre Espartero y Maroto que puso fin a la primera guerra carlista, el 31 de agosto de 1839. Me temo que este «exceso de interés» se debe a que el alumnado de algún periodo formativo tiene este tema en su currículo.

Tras este, le sigue Bandersnatch en la formación online. Con este curioso título, hablo de un capítulo de Black Mirror titulado Bandersnatch en el que se propone que el espectador elija la continuación de la historia, y lo enlazo con los árboles de decisiones de la formación en línea.

Y el tercer artículo leído es ¿Qué es lo que hace que un texto sea literario?. Es posible que se deba a que, de nuevo, alguien en sus estudios necesite conocer este dato de primera mano. Determinar la poeticidad de un texto no es fácil, porque todos los elementos del lenguaje que se dan cita en un texto literario tienen su correspondencia en el lenguaje común. Pero en este artículo se explica bien de qué manera detectamos que un texto es poético.

Ya tienes lectura para rato, fiel lector. Es curioso, pero se tarda unas tres veces más en seleccionar los artículos y resumir de qué tratan (sin usar IA) que en escribir un artículo de cero. ¿Qué artículo te ha interesado más? Me encantará leer tus comentarios. ¡Comparte libremente!

Juana la Desventurada

Acabo de finalizar la lectura de un libro magnífico, un libro sobre Juana la Loca escrito por el académico de la Real Academia de Historia Manuel Fernández Álvarez.

Juana la Loca

Manuel Fernández demuestra su excepcional conocimiento de la época, de los personajes, de los avatares que sufrió doña Juana y de los detalles del transcurso de su vida. Es para mí el mejor ejemplo en que puedo pensar cuando quiero ilustrar lo que es un experto. Este académico escribe de forma apasionante, porque siente pasión por la Historia. Antes de escribir el libro, no era experto en la vida de Juana la Loca. Para serlo, Manuel Fernández realizó un trabajo de investigación: fue a Tordesillas, a Simancas, en fin, a los lugares donde él sabía que podía encontrar documentación al respecto.

Su autor confiesa que desde el principio quiso titular el libro Juana la Desventurada, pues es lo que se deduce que fue a la luz de los acontecimientos penosos de su vida.

Y es que, la que fue de hecho la primera Reina de España como unidad, fruto de la unión que realizaron los Reyes Católicos, nunca pudo gobernar, y pasó más de 30 años en cautiverio, es decir, presa, recluida primero por su marido Felipe el Hermoso, luego por su padre Fernando, y después por su hijo Carlos V.

Pero, ¿qué le pasaba a esta mujer, cuál era su locura? Los estudiosos apuntan a graves depresiones a las que le predisponía su genética. Juana primero trataba de mostrar la máxima pasión amorosa con su marido, y después, cuando veía que aun así él perseguía a otras mujeres de la corte, caía en depresión, se negaba a comer, a cambiarse de ropa, a asearse.

El genetista Dean Hamer, que visitó hace tiempo el programa de Punset, lo explicó con claridad: el 50% de las personas nacen con su “prozac genético”, que interfiere con la libido, al igual que el famoso medicamento. Y ocurre lo mismo al contrario: los que nacen sin este “prozac”, están más predispuestos a las relaciones sexuales, más interesados, tienen más pasión en ellas. Creo que el caso de Juana lo ilustra a la perfección.

Su supuesta locura se mantuvo durante toda su larga vida, pues vivió más de 70 años. Tal como nos cuenta Manuel Fernández, incluso después de muerto su marido (y embalsamado y llevado de un lado a otro con la intención de enterrarle en Granada), su locura se mantuvo activa. Los que la rodeaban la martirizaban de una u otra forma. El comportamiento tan apasionado que había mostrado en vida de su marido, entre los 16 y 26 años, y tras tener 6 hijos, fue suficiente para justificar su encierro de por vida. De por vida.

Miento, para ser exactos y siguiendo al autor, Juana tuvo dos oportunidades de gobernar, una durante un año en el que Felipe el Hermoso había muerto y su padre Fernando se encontraba ausente (su madre había muerto tiempo atrás) y otra en la que los comuneros fueron hasta su cautiverio en Tordesillas y trataron de que apoyara su causa, puesto que se rebelaban ante el gobierno de su hijo Carlos, que al fin y al cabo era extranjero.

En ninguno de los casos quiso ella gobernar, tal vez afectada por la depresión grave, tal vez preocupada por las consecuencias que podía tener esta acción contra su hijo, en el caso de la rebelión de los comuneros.

Varias cosas se me ocurren a raíz de la lectura de este libro tan sumamente bueno, entretenido, erudito, documentado, intrigante y, al final, muy triste.

Una es esta de apartar a una mujer por el simple hecho de ser apasionada. Ya escribimos alguna entrada sobre el fundamento del dicho popular: “o virgen o puta”.

Otra es la de la relatividad de la riqueza y la abundancia. ¿Qué había hecho Juana para merecer esa vida? ¿Qué había hecho la mujer con más poder de la época para que se lo arrebataran de las manos los más cercanos a ella?

Pienso en la sistémica, las constelaciones familiares, y me digo que a Juana le tocó pagar por crímenes realizados por sus ancestros. Y muchos tuvieron que ser, y muy graves, para explicar esto.

De nuevo, recomiendo vivamente la lectura de este libro, y me anticipo recomendando leer a Manuel Fernández Álvarez en todo aquello que escriba, pues promete ser igualmente asombroso, entretenido y vívido.

Si lo quieres leer:

FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, MANUEL. Juana la Loca. La cautiva de Tordesillas. Espasa Calpe, 2000.