En el centro Tai San, tres profesoras de tai chi, chi kung, técnicas de respiración, análisis transaccional y similares nos hemos puesto a aprender sobre un tema que asusta, preocupa, enfada o molesta a muchas mujeres: la menopausia. Y es porque queremos ofrecer una formación que ayude a sobrellevar mejor la parte negativa, desde una perspectiva de aceptación activa y de aprendizaje de técnicas.
Así, estamos asistiendo a varios cursos, seminarios y charlas para comprender todas las implicaciones de esta «etapa de la vida» que resulta ser entre 1/3 y 1/2 de la vida de una mujer. Podríamos decir que hay personas en edades infantiles, personas en edades reproductivas y mujeres en edades no reproductivas, como una categoría especial y única.
Un momento… ¿puede pasarse una mujer la mitad de los años fuera del ciclo reproductivo (sin contar su infancia)? Pues sí. Entonces, esto tiene que tener un sentido biológico, desde una perspectiva darwiniana, para explicar la vida durante tantos años sin uno de los dos motores evolutivos. Nos hemos puesto a investigar y hemos encontrado varias explicaciones. A esta razón de ser de la menopausia lo hemos llamado «guardianas de la tradición».
La abuela
Una teoría que nos gusta mucho es que la mujer vive una etapa de «la abuela», observada en grupos de cazadores-recolectores, en la que apoya el desarrollo de sus nietos y sus sobrinos-nietos. Mientras la madre tiene hijos, los amamanta y busca recursos, la abuela apoya el cuidado de sus nietos con búsqueda más intensiva de recursos, transmisión de conocimientos, o colaboración con tareas que contribuyen a una mejora en las condiciones de toda la familia (como cocinar).
Según esta teoría, la abuela logra que:
- Haya mayor supervivencia de sus nietos.
- Se reduzcan los intervalos entre nacimientos para las hijas.
- Haya más «comida en la mesa» recolectada por la abuela.
- Se transmita una serie de enseñanzas que solo la abuela conoce.
La chamana
Esta misma figura, «la abuela», ha sido históricamente un arquetipo de la bruja, la hechicera, el hada madrina o la chamana: aquella persona con conocimientos en los ámbitos de la salud y los cuidados, pero también en lo espiritual, en contacto con su fuerte intuición. Podemos leer sobre esta figura en Mujeres que corren con los lobos y en Luna roja, entre otros libros. Si tomamos Luna roja como ejemplo, las mujeres pasan por 4 fases en el ciclo menstrual, es decir, cada mes:
- La Virgen o doncella: joven y en crecimiento, es la fase que se corresponde con el comienzo de un nuevo ciclo menstrual, desde el día 6 al 13 (estandarizado).
- La Madre: la mujer madura fértil y capaz de dar hijos, es la fase que se corresponde con la ovulación, días 13 a 20.
- La Hechicera: la mujer que ese mes va dejando de ser fértil y va entrando en una etapa de introspección, con fuerzas creativas y destructivas muy fuertes, se corresponde con los días 20 a 27.
- La Bruja: la mujer con la regla, que se aparta del bullicio, fase entre los días 1 y 5 del ciclo y, posteriormente, la mujer con menopausia.

La mujer «menopáusica», es decir, la mujer desde aproximadamente los 50 años hasta que se muere, es percibida de forma negativa en muchos momentos de la historia. En el cuadro de Munch podemos ver cómo las mujeres jóvenes bailan en la playa en la zona abierta, se exponen y juegan, visten de colores claros, mientras que las otras mujeres «mayores» y fuera de la edad reproductiva, visten de negro y se esconden entre los árboles, jugando un papel secundario y apartado que «desequilibra» el cuadro.
Pero hay una versión peor, esta:

La muerte de la joven y el luto
Desde luego, Munch fue muy específico en cómo veía a la mujer que ya estaba fuera de sus años fértiles. De alguna manera, esta transición es muy difícil porque en ella muere la mujer joven que hemos sido durante más de 35 años. Mueren muchas motivaciones que tienen un trasfondo biológico reproductivo, mueren los óvulos, mueren o envejecen los folículos, etc. Esto provoca un cambio hormonal que supone una revolución tan intensa como la de la adolescencia, solo que mucho menos aceptada.
Está menopáusica.
Este puede ser el típico comentario despreciativo sobre una mujer que:
- Está perdiendo una parte importante de sí misma.
- Está teniendo síntomas desagradables y a veces muy duraderos.
- Está con problemas de memoria y de comprensión de cosas nuevas.
- Tiene cambios de humor radicales.
- Tiene otro cuerpo que necesita aprender a aceptar.
- Puede estar iniciando situaciones de enfermedad asociadas al cambio hormonal.
Igual que la etapa de la Hechicera en el ciclo menstrual es totalmente destructiva, la etapa que rodea a la menopausia es un desorden y una recomposición que afectan en todos los niveles de la persona que los está sufriendo.
Esta mujer en la etapa permanente de la bruja ha vestido de negro en distintas épocas. Su cabello canoso, su ropa oscura y ancha, su cambio en la disposición corporal y unas facciones más marcadas la han hecho objeto de crítica. Es la alcahueta, la vieja bruja quemada en la hoguera, es una mujer con poder y eso da miedo.
Afortunadamente, en este país y ahora, ya no hay que enlutarse ni esconder las formas tras un árbol y lejos del placer del mar. Las guardianas de la tradición son libres de salir, de bailar, de hacer ejercicio, de disfrutar y de exponerse en la zona abierta de la playa, pueden teñirse el pelo y dejárselo largo, o hacer lo que les dé la gana con él. Son libres de seguir trabajando, pueden incluso trabajar como sanadoras o maestras y seguir cultivando su belleza, como Louis Hay, Brigitte Champetier o Anita Moorjani, por mencionar algunas.
La motivación del curso
Las tres profesoras queremos impartir un curso regular (de octubre a junio) porque pensamos que uno o varios intensivos no son suficientes y no crean el lazo necesario. Pensamos que el curso puede tener momentos de «terapia de grupo», aunque el objetivo es que cada asistente se lleve lo que necesite.
Hemos indagado en distintas formaciones y la mayoría son online. Además de esto, la mayoría de la información está medicalizada, como casi todo lo que le pasa a la mujer. Todo son análisis de sangre, pruebas, posibles enfermedades, revisiones… ¿Cómo va a tener alguien una actitud de aceptación con esta perspectiva?
Nuestra formación es presencial. Nos parece que la base de todo es tan sencilla como dejar de sentir estrés. Y tan difícil. Por eso, estamos identificando aproximaciones desde distintos puntos de vista para que las mujeres que participen tengan una experiencia mucho mejor, especialmente durante los años que puede durar esta transición (entre dos y ocho años, de media). Muchos años para estar amargada, sintiéndote incomprendida y no sabiendo qué hacer.
Actualizaré la información según nos aproximemos al curso.
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