¿Cuándo llega el éxito?

¿Sientes que hay éxito en tu vida? ¿Sí? ¿No? ¿Quizá estás esperando a que llegue el momento?

Solemos situar el éxito en el futuro. Y por eso, nunca llega.

De pequeños y de jóvenes colaba: quiero ser astronauta. Esa era la ilusión infantil, que pudo mantenerse, por ejemplo, hasta comprobar la dureza de la carrera de Aeronáutica, si no fue antes.

O quiero ser deportista de alto nivel. Pero no nos seleccionaron para el equipo.

Algunas ilusiones no las para la vida con tanta claridad, así que las podemos seguir manteniendo, por ejemplo, la ilusión de llegar a ser una escritora consagrada.

Renunciar a esta ilusión infantil y juvenil es muy difícil, pero es lo único que permite situar el éxito en el presente, abandonando tanto la mirada hacia el pasado como la esperanza de un futuro que no llega.

En el presente está la acción

No se puede actuar en un momento diferente al presente. Si se siguen alimentando las ilusiones del pasado, lo único que se logra es frustración: al comparar las expectativas con la realidad, encontramos el gran escalón entre ambas.

Por otro lado, no se puede actuar en el futuro. Hoy en día, con la situación actual de la pandemia, es muy importante recordarlo. La mayoría de nosotros acabamos utilizando la coletilla:

Esperemos que esto pase pronto y…

Se pase pronto o tarde, el momento presente es el que es, esto está ocurriendo: hay que vivir con ello. El momento presente se caracteriza por ser radicalmente distinto al pasado que hay que despedir y a un futuro que escribimos justo ahora.

No sabemos qué vendrá, ni cuándo. Situar la mirada en esa esperanza de que todo pase y se solucione y que haya sido “como si nada” solo puede generar sufrimiento.

Es más, al hacerlo, perdemos de vista los puntos positivos que ha traído esta situación insospechada. Y sobre todo, perdemos la posibilidad de actuar en esta realidad, tal como es, frente a estarla comparando con lo ideal desde la pasividad.

Situar el éxito en el presente

Situar el éxito en el presente supone cambiar la concepción de éxito que tenemos. Porque solemos identificar el éxito con aquello que le pasa a unos pocos, que suelen ser principalmente ricos y famosos.

Merece la pena preguntarse:

¿Necesito yo ser rica y famosa? ¿Forma eso parte de mi camino?

Porque igual tienes éxito en tu vida y no te has dado cuenta. Si lo piensas, ahora mismo estás con vida: eso es un éxito. Ahora mismo tienes las necesidades básicas cubiertas: eso es un éxito. Si tienes un trabajo, es un éxito. Si tienes hijos, es un éxito. Si tienes pareja, es un éxito. Si tienes seres queridos cerca, es un éxito.

Lo cual no significa que si no tienes trabajo, hijos o pareja, etc. sea un fracaso. Sigue siendo un éxito lo que vas logrando a cada paso que das, por pequeño que sea.

La meta es el camino

Hay un libro de Chögyam Trungpa que se titula El camino es la meta. Verdaderamente, el paso que estoy dando ahora en el presente es la meta. Es importante tener objetivos, claro está: permiten trazar una trayectoria. Sin embargo, con frecuencia los objetivos se convierten en fuente de fracaso porque nos ocultan el paso que doy hoy, es más, nos ocultan la necesidad de rectificar un camino equivocado.

Por ejemplo, si mi objetivo es llegar a ser una gran actriz de Hollywood, es posible que invierta muchos recursos en estudiar en las mejores escuelas de arte dramático, de inglés, de claqué… A saber. Y es posible que, durante las clases, olvide estar totalmente involucrada en lo que está ocurriendo si no veo una relación directa con mi objetivo. Sin embargo, es interesante prestar atención a lo que está ocurriendo en la clase, y quizá darme cuenta de que no es mi camino, no disfruto de esas clases, las sufro.

El éxito es ahora

Si en lugar de preguntarte cuándo llega el éxito decides ver el éxito ahora, quizá ese cambio de perspectiva provoque un gran cambio en tu vida. Y es posible que la única forma de verlo sea experimentarlo.

Eso es lo que vamos a hacer en el curso online El éxito, la fuerza del asentimiento este fin de semana: experimentar dónde están mis expectativas, qué es lo esencial para mí, cómo me relaciono con el pasado, dónde sitúo mi éxito y qué es lo que rechazo o me da miedo.

Elegir vivir en el presente y asentir a lo que toca son decisiones que solo se pueden tomar desde el adulto. Te invito a tomarlas y a dejar de vivir desde la queja y el victimismo.

Curso online abierto a todos

Sí, y además…

El concepto clave del próximo curso que imparto es el asentimiento. En palabras sencillas: decir sí.

Decir sí “a huevo” (como dice Lolo Diego de Jamming) es algo aparentemente sencillo. Es una de las pocas reglas del teatro de improvisación.

En el escenario, el compañero plantea una situación y, la forma de que el juego continúe, es construir a partir de esta situación. Por ello, se dice:

Sí, y además…

Parece sencillo, sin embargo, muchos nos resistimos al planteamiento del compañero: ¿cómo que somos saltamontes fucsias que saben hablar? La resistencia a lo que nos proponen suele deberse a tener un esquema ya planteado en nuestra mente de por dónde debe ir la historia, normalmente por caminos lógicos para nuestro razonamiento. Así que, respondemos:

Sí, éramos saltamontes, pero en realidad éramos azules, porque…

Al negar la historia del otro, tratamos de reconducirla por nuestro camino. Esto no funciona, desde fuera, el espectador ya había visualizado saltamontes fucsias y ahora son azules, y además, tiene que “comprar” la nueva explicación.

Decir sí a lo que nos propone la vida

Si ya es difícil decir sí a un compañero/a de improvisación, más aún decir sí a lo que nos propone la vida. Si te das cuenta, nos pasamos la mayoría del tiempo diciendo:

Sí, pero…

Sin embargo, la vida no es un compañero de impro. La vida continúa su avance y volverá a proponer el camino que te toca, quieras tú o no.

Sabiendo esto, ¿no sería interesante comprender por qué nos estamos negando a esta propuesta?

Decir sí es lo que nos lleva al siguiente paso, la aceptación de las cosas tal como son, no tal como nos gustaría que fueran, es lo único que nos permite transformarlas.

Yo lo visualizo como un semáforo en rojo.

Si quiero hacerme la ilusión de que está en verde, no me va a ir muy bien si a continuación acelero y continúo por la carretera. No está en verde, está en rojo. Claro que prefiero el semáforo en verde, es lo ideal, así no tengo que reducir, frenar, parar. Pero el hecho incontestable es que está en rojo.

Pues las propuestas de la vida van por ahí. Es el compañer@ de impro que propone un color y ese es el color con el que vamos a jugar.

Lo más curioso de todo es que, una vez aceptamos la propuesta, todo se aligera, se hace más fácil (algo que por otro lado tiene bastante lógica: si yo me empeño en que el semáforo en rojo está en verde y comienzo a circular, no me va a ir demasiado bien, precisamente). Si acepto que está en rojo, puedo respirar hondo y observar a los transeúntes cruzar, por ejemplo.

Aceptar la propuesta de la vida es lo que trae el éxito, un éxito paso a paso, instalado en el presente, en lo que hay, no en el futuro, en lo que nos gustaría que pasara.

Es posible que cada persona haya tomado decisiones que le alejan de poder decir sí a las propuestas de la vida, a la vida misma y, por tanto, al éxito. Y es posible que estas decisiones sean inconscientes.

Curso El éxito: la fuerza del asentimiento

Eso es lo que vamos a ver en el curso sobre el éxito: la fuerza del asentimiento tutelado por Insconsfa. Y lo veremos de forma práctica. Por mucho que yo afirme aquí que decir sí incluso a un semáforo en rojo es el camino, hasta que la persona no lo experimenta, no tiene por qué creerlo. Es más, es bastante sano que dude. Obsérvalo por ti mism@ y verás cómo cambia el curso de la historia y del juego cuando dices sí frente a cuando cuando dices no, pero en realidad está en verde para mí.

Curso online abierto a todos

Este curso está abierto a tod@s. Puedes saber más y reservar tu plaza aquí.

El éxito: la fuerza del asentimiento

Los próximos días 24 y 25 de octubre imparto el curso: El éxito. La fuerza del asentimiento.

El éxito, la fuerza del asentimiento, curso tutelado por Insconsfa

Imparto este curso como aspirante a formadora homologada del Instituto de Constelaciones Familiares, Insconsfa, de Brigitte Champetier de Ribes, por lo que está tutelado directamente por este Instituto.

Los aspirantes a formadores homologados vamos a impartir una serie de cursos que conforman a su vez la formación como Especialista en las nuevas constelaciones familiares. Esto significa que los certificados y documentación son proporcionados por Insconsfa y que, al finalizar esta formación, nuestros alumnos/as podrán tener el título de Especialista.

Qué

Este curso trata de expandir la filosofía y el amor a la vida de las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger, y en particular de las Nuevas Constelaciones.

Bert Hellinger estudió filosofía, teología y pedagogía y trabajó como misionero durante 16 años, en los que tuvo la oportunidad de estudiar al ser humano en entornos tribales. Posteriormente, Hellinger se hizo psicoanalista y desarrolló su propia terapia sistémica y familiar a través de la dinámica de grupos.

En España y Latinoamérica, las Nuevas Constelaciones han experimentado una gran expansión gracias a Brigitte Champetier de Ribes, a través del Instituto de Constelaciones Familiares (Insconsfa). Brigitte se formó con Bert Hellinger y continuó su metodología de trabajo.

Las Constelaciones Familiares permiten transformar la vida a través de una práctica fenomenológica y vivencial, llevando a cada participante hacia su máxima fuerza y su realización personal y profesional, dejando atrás el pasado.

Dónde

El curso se imparte online y voy de la mano con un sitio muy especial para mí: la escuela Arteluna Teatro, un espacio donde experimentar, crear y crecer juntos. Esta escuela ofrece clases de teatro, impro, clown, teatro musical… con el objetivo de buscar el desarrollo personal, la escucha, el respeto a la individualidad…

Cuándo

Sábado 24 y domingo 25 de octubre de 2020.

El curso dura 8 horas, cuesta 65 € y tiene este horario:

  • Sábado 24 de 16:00 a 20:00.
  • Domingo 25 de 16:00 a 20:00.

Cómo

Este curso es en directo, teórico y vivencial.

Se practican varios ejercicios sistémicos que muestran a la persona cómo se está impidiendo vivir con éxito la vida que le toca. Estos ejercicios permiten tomar nuevas decisiones como soltar el pasado, agradecer lo que no se había agradecido hasta ahora, empezar a comprender cómo resonar con el éxito. Después, cada persona hará su constelación para iniciar una nueva etapa en su vida.

Por qué

Su meta es iniciar a los participantes en las nuevas constelaciones familiares, que sanan nuestra relación con el pasado familiar.

El taller va a dirigido a personas que deseen iniciarse en la filosofía de las constelaciones familiares, la filosofía del amor en acción, de la vida al servicio. Porque es lo que hoy en día tiene más eficacia para vivir una vida plena. No se necesitan conocimientos previos pero sí ganas de autoconocerse, trabajar en grupo y curiosidad.

Y qué hago yo aquí

Yo sigo trabajando como diseñadora instruccional (guionista y maquetadora) en el sector de la formación online. Sigo “arengando a las masas” de seguidores de este blog sobre temas de aprendizaje, comunicación, literatura, realidad digital…

Quería compartir con vosotros/as este nuevo camino que se abre, ya que está en línea con mi interés en el desarrollo personal y en temas que hemos tratado ampliamente en este blog, como el análisis transaccional, el guion de vida, el estar en el presente… Realmente es lo mismo y yo soy la misma, tan solo es otra faceta mía que se muestra ahora.

Si quieres más información, echa un vistazo al dossier que mis compis de Arteluna han preparado o pregúntame.

Sin más, estoy a tu disposición.