Charla en la Universidad de Nuevo León, México

El pasado martes (1/4/25) tuve la suerte de impartir un taller online sobre mi libro Herramientas de coaching en la Universidad Autónoma de Nuevo León, México, concretamente en la Facultad de Contaduría Pública y Administración (FACPYA), gracias a Ediciones Paraninfo. Alrededor de 200 asistentes del profesorado de la Universidad tuvieron la ocasión de conocer más de cerca el contenido de este libro y, sobre todo, sus aplicaciones prácticas.

¿Cómo se presenta un libro?

Tengo que decir que ya había presentado libros antes, pero hacía mucho tiempo. También, lo había hecho de manera presencial, así que estaba en parte en un terreno nuevo y motivador.

El taller arrancó con la presentación de Ediciones Paraninfo, que transmitió con entusiasmo su firme apuesta por la excelencia educativa y el valor de sus publicaciones. Se puso en valor la colaboración entre docentes como motor de innovación en el aula y se ofrecieron canales de contacto para impulsar nuevos proyectos académicos en equipo.

Cuando llegó el turno de presentar el libro y realizar un pequeño taller sobre coaching, elegí hacer una presentación corta, de 10-12 minutos, que aportaba la estructura del libro y las ideas clave que se trabajan en sus dos módulos.

En el módulo 1, expliqué muy por encima los referentes del coaching, el rol del coach y las habilidades que ha de tener, el código ético al que debe adherirse, los beneficios del coaching y las 3 corrientes fundamentales: americana (Thomas Leonard), europea (John Whitmore) y ontológica (Rafael Echeverría).

En el módulo 2, se da una importancia fundamental al conocimiento y la gestión de las emociones, haciendo hincapié en las últimas teorías del funcionamiento del cerebro. Luego, se da paso a las siglas básicas: G.R.O.W. para las fases de una sesión y S.M.A.R.T. para la fijación de objetivos. Se explica la relación entre el coaching y la mejora continua (Lean, Kaizen) y se revisa el modelo triaxial de los valores.

¿Cómo puede ayudar el coaching al profesorado?

Lo más interesante fue escuchar las preguntas del profesorado asistente a esta charla:

  • ¿Cómo se puede aplicar el coaching en el aula? Ciertamente, no es un proceso de coaching estándar, pero se puede beneficiar del coaching de equipos. Puede utilizarse el modelo SMART para guiar al alumnado hacia sus objetivos.
  • ¿En qué consiste el coaching ontológico? Bien, era necesario que esta corriente de coaching se creara, pues el coaching europeo, o el norteamericano, adolecen (desde mi humilde punto de vista) de falta de profundidad. Así, el coaching ontológico invita a la reflexión personal, permite apoyar al alumnado al profundizar en su identidad (¿Quién soy?) y sus aspiraciones (¿Qué puedo ofrecer?).
  • ¿Cómo aplicamos Lean en el aula? La metodología Lean permite aumentar la competitividad en los mercados. Si se trabaja por proyectos, es muy interesante aplicar la metodología TPS (Toyota Production System), de la que se deriva Kaizen.
  • ¿Cómo aplicamos el coaching en nuestras tutorías? El coaching puede mejorar la eficiencia personal y la calidad de las tutorías al fomentar una escucha profunda y la formulación de preguntas poderosas para entender mejor las necesidades del alumnado.

Agradecimientos

Estoy muy agradecida a Ediciones Paraninfo por la oportunidad de abrir el mercado latinoamericano para este libro, en particular a Carmen Lara, Marcelo Villani y Nancy Ochoa por su apoyo en esta presentación.

También, por supuesto, a la Jefa de Capacitación y Desarrollo Francis Alejandra Moreno Godoy por organizar todo el evento y a María Mayela Terán Cazares, Maestra investigadora del área de Ciencias Administrativas, por acoger este taller.

El orgullo de que te roben un artículo

El 7 de mayo de 2024 descubrí con perplejidad que un artículo fundamental de este blog había sido plagiado.

El artículo se llama: ¿Qué es el coaching y para qué sirve? En él, te explico:

  • Qué es el coaching y por qué se usa esa palabra tan rara para un hispanohablante.
  • Qué características tiene y qué lo diferencia de otras disciplinas.
  • Para qué se utiliza.
  • A qué normativa se atiene.
  • Cuáles son las características de un o una coach profesional.
  • Qué es el coaching transaccional.

¿Y en qué consistió el plagio?

¿Acaso alguien en su blog particular copi-pegó partes de mi artículo?

No, en realidad, me lo copiaron de cabo a rabo, incluida la imagen que elegí para ilustrarlo. Y lo colgaron de un dominio más relacionado con el coaching que el mío.

Aparte del enfado inicial al ver que tu trabajo es fusilado sin pedir ningún tipo de permiso ni dar crédito a la autora original, luego surgió otro sentimiento: el orgullo, esa sensación de:

Satisfacción por los logros, capacidades o méritos propios o por algo en lo que una persona se siente concernida. (RAE).

Si se robó de forma tan descarada es porque es bueno.

Lo es: te aseguro que trabajo con profundidad los artículos que van dirigidos a mi clientela potencial. Puedes consultarlo en cualquier momento aquí.

Conversación de coaching. Imagen de Tirachard Kumtanom en Pexels.com.

Por cierto, la empresa que lo había copiado rectificó inmediatamente borrándolo, culpando «al becario» de la acción.

¿Para qué leer un post si tienes un libro?

De este tema del que iba el post he publicado un libro entero: Herramientas de coaching. Desarrolla una especialidad de carácter intersectorial de Habilidades personales y sociales. Esto significa que responde a un índice oficial de formación reglada.

Se compone de dos módulos, introducción al coaching y coaching en la práctica. Y tiene algunas temáticas muy valoradas por los lectores de este blog, como son:

  • Dominar la escucha activa y el arte de preguntar.
  • Gestionar el autoconocimiento y la autoconfianza.
  • Comprender las propias emociones, lo que incluye la aplicación de la inteligencia emocional.
  • Identificar cómo funciona el cerebro.
  • Y, de forma primordial, definir y conseguir objetivos.

A mí el libro me parece barato. Todo es discutible, pero por menos de 20 euros te llevas toda esa sabiduría que una vez una empresa trató de quedarse a través de uno de mis post. Yo me lo pensaría.

Si lo que te interesa más bien es la comunicación y, en especial, si eres docente, entonces tengo este otro, que es aún más barato e igualmente sustancioso: Habilidades de comunicación en el aula.

¿Qué es el coaching y para qué sirve?

Seguro que has oído hablar de coaching, sobre todo en las empresas, pero muchas personas no saben exactamente de qué se trata. El problema empieza en la propia palabra. Coaching es una palabra de difícil pronunciación en nuestro idioma. A diferencia de marketing, que ya es reconocida por los diccionarios, coaching no se pronuncia como se escribe, es relativamente reciente, y por ello crea cierta resistencia.

¿Qué es el coaching?

Coaching es un servicio profesional que consiste en ayudar a personas a definir metas claras y establecer un marco temporal específico para alcanzarlas.

Photo by Jopwell on Pexels.com.

Podemos concretar más su definición en base a sus características:

  • El coaching es un proceso de entrenamiento individual a través de la comunicación. Se trata de recorrer el camino que une la situación actual de un individuo con su meta deseada.
  • El método del coaching es socrático, es decir, por medio de preguntas y de una escucha basada en el absoluto respeto, el coach trata de que el cliente se conozca a sí mism@, comprenda sus motivaciones personales y supere sus limitaciones, tanto para alcanzar un objetivo como para aceptar la realidad tal cual es (que también es un objetivo).
  • No hay coaching si no hay acción por parte del individuo. El coach ofrece mucho más que una conversación interesante, puesto que el proceso se va completando con la realización de distintos hitos que ayudan a la persona a avanzar por su camino. El coaching consiste en ayudar a manejar los problemas por sí mismo/a. 
  • Se trata de un proceso de cambio, a lo largo de una serie de sesiones que se prolongan algunas semanas para permitir que el cambio se realice. Entre sesiones, ocurre que todo aquello que el cliente ha hecho consciente, lo convierte en importantes cambios en su vida.
  • Es muy importante que se establezca una relación agradable entre coach y cliente para que el proceso sea un catalizador del cambio.
  • El coach desempeña el rol de hincha, apoyo, socio en el proceso, que al tiempo es responsabilidad del cliente llevar a cabo.

¿Para qué sirve el coaching?

El proceso de coaching permite que una persona vaya del lugar en el que está al lugar en el que quiere estar, adquiriendo y potenciando sus recursos internos y logrando recursos externos. Es decir, el coach acompaña al cliente en el camino que recorre para lograr una meta. ¿Así de fácil? Bueno, es un acompañamiento muy especializado. El profesional del coaching debe tener en cuenta muchos factores, con el fin de impulsar a la persona y empoderarla, hasta el punto de que logre alcanzar mucho más de lo que en un principio le permitía sus sistema de creencias.

El coach se atiene a normas éticas y deontológicas de las asociaciones internacionales, como ICF o IAC. Desde estas, realiza preguntas poderosas a la persona, busca revelar a la persona a sí misma, haciendo una labor de espejo para que la persona se dé cuenta de qué creencias ha adoptado como verdades absolutas, qué aumenta su energía y qué le frena.

El coach impulsa a la persona a llegar más lejos: es una habilidad clave, que observamos en coaches como Tony Robbins. Pero con el impulso no es suficiente, el coach pide acciones al cliente que le hagan avanzar hacia sus objetivos. Al fin y al cabo, el coaching busca que la persona esté en su estado Adulto la mayoría del tiempo.

Además, a un coach profesional le gusta la gente: es una profesión caracterizada por la ayuda, en la que es fundamental una escucha profunda que permita al coach disfrutar inmensamente del cliente tal como es, y no tal como debería ser. Así, la persona se siente aceptada por completo y, en ese entorno, puede desplegar sus habilidades y recursos. Igual que el coach acepta a su cliente, acepta la perfección de cada situación. Es el «sí a todo como es, gracias a todo como es», la aceptación y el agradecimiento que son la base de aceptar activamente las verdades en la vida del cliente y dejando que la conversación fluya hacia nuevos territorios, nuevas soluciones, nuevas situaciones.

El coach es un profesional experto en la comunicación. Y parte de ella es comunicar con claridad. La misma claridad que se busca en el objetivo del cliente la tiene que mostrar el coach en su comunicación, contando abiertamente lo que percibe.

En resumen

En resumen, el coaching es un proceso breve y poderoso de acompañamiento en el que un cliente puede esperar que el profesional del coaching le impulse a alcanzar sus metas, llegando incluso más allá de lo que en un principio se había planteado: más lejos, o antes, o a una meta mayor.

¿Qué es el coaching transaccional?

Se trata de aplicar principios y fundamentos del análisis transaccional al coaching. El análisis transaccional, creado por Eric Berne, es el estudio de las transacciones (relaciones) entre las personas, que se realizan desde tres estados del yo: el Padre, el Adulto y el Niño. Es como si el yo estuviese dividido en partes que se manifiestan con determinadas formas verbales y no verbales.

Los estados del yo no son personajes que uno interpreta en un lugar concreto, como el rol de jefe cuando vas a la oficina. Son conductas que se reflejan en la actividad gestual, el tono de la voz y las palabras que se utilizan. Vienen heredadas de las posturas y gestos aprendidos durante la niñez.

Además, el análisis transaccional estudia el guion de vida: parte de establecer cómo se siente la persona consigo misma y con relación a los demás. Desde pequeña y a partir de esta posición existencial básica, la persona irá elaborando un guion con la trayectoria que tendrá su vida. Por cierto: el guion de vida se puede cambiar.

Considero que el coaching se enriquece con una profundización en cuál es la postura que la persona mantiene ante la vida, fundamentada en una serie de creencias. En todo guion, hay mandatos, permisos y prohibiciones, juegos con desenlace «incómodo», formas todas de mantener un guion automatizado.

Como habrás visto en las páginas del blog, recientemente he recuperado la práctica del coaching. Ha sido una coincidencia de factores: estoy colaborando con Centro Tai San en formación, coaching y análisis transaccional, me estoy formando en PNL Practitioner para reciclar mis competencias en coaching y estoy impulsando de nuevo mis cursos de desarrollo personal y mis manuales de coaching y de comunicación eficaz.

Sea conmigo o con otro profesional, busca una persona que tenga experiencia de varios años en la formación y el desarrollo personal, tenga titulación relacionada con el coaching, la PNL, el A.T. o las constelaciones familiares y, sobre todo, con quien conectes.

Un futuro irresistible

Tony Robbins ha dado un seminario de 3 días (en realidad con uno más de regalo), de 3 horas cada día, totalmente gratis: «Time to Rise Summit» (Es hora de ascender a la cumbre).

Vi el anuncio en alguna red social y me apunté: ¿cómo no iba a echar un vistazo a un taller impartido nada menos que por Tony Robbins? Al mismo tiempo, tenía ciertas reticencias. En los anuncios, hablaba de lograr «a compelling future», es decir, un futuro irresistible, convincente, que te impele. Y yo pensé:

Si situamos lo irresistible en el futuro, el presente seguirá pareciéndonos mediocre. El futuro es ahora.

Imagen de Jill Wellington en Pixabay.

¿Que quién es Tony Robbins?

Tony Robbins es el coach por excelencia, el primer coach de éxito multimillonario, el autor del libro «Unleash the power within», traducido tristemente para mi gusto como «Poder sin límites«, cuando esto se parece más a desatar o soltar todo el poder que llevas dentro. Y si lo llevas dentro, es que lo tienes ya: de nuevo, en el presente.

Tony Robbins también es el del cameo en la película Amor ciego, con Jack Black y Gwyneth Paltrow, en la que el personaje de Jack Black cree haber sido hipnotizado por este coach y por eso de pronto ve a las mujeres tan atractivas.

Escena de la película en la que Tony Robbins aconseja a Jack Black sobre las mujeres.

Pero no quiero trivializar la figura de Tony Robbins, al contrario, quiero dejar claro para los que no habéis oído hablar de él o solo de lejos, que es un personaje muy conocido y valorado en EE. UU., que tiene contacto cercano con los más famosos, los más ricos, a los que asesora en sus sesiones de coaching.

A lo largo de los 4 días que realmente ha durado el seminario, me he dado cuenta de hasta qué punto ha sido un regalo. Podemos pensar que ha habido una contrapartida, por ejemplo, ha tomado nuestros datos personales, nos ha vendido con insistencia el evento virtual Descubre el poder que hay en ti (esto sí es una buena traducción) que tendrá lugar del 21 al 24 de marzo, y nos ha mostrado su último libro, El Santo Grial de la inversión. Pero Tony Robbins ha hecho mucho más: ha superado las expectativas de cualquiera de los cientos de miles de personas que hemos seguido el taller, que ha incluido casos de éxito, un equipo de trabajo que rodea al coach estrella, intervenciones de otros gurús y coaching en directo a algunas personas asistentes.

Planificar y medir

Quizá no recordaba cuánto puede parecerse el camino que se define en el coaching con el camino que se sigue en la buena gestión de proyectos. Pero son equivalentes: digamos que el coaching establece la ruta de un proyecto personal. Así, veo similitudes entre lo que Tony Robbins ha compartido y lo que he leído en el excelente Cómo hacer grandes cosas, de Bent Flyvbjerg, que ya mencioné cuando agradecí las ayudas fundamentales que tuve al final del año 2023. Los pasos de un proyecto, en realidad son sólo dos:

  1. Planifica despacio — Define bien tu objetivo y detállalo. Por ejemplo, en la gestión de un proyecto, planifica iterando pruebas del producto y detalla al máximo cuál va a ser el resultado. Y en la vida, establece claramente qué quieres alcanzar, por ejemplo, adelgazar 10 kilos, publicar un libro en un año, aprender a jugar al tenis yendo a clase dos veces por semana durante 6 meses, etc. El objetivo se concreta con datos y, cuanto más fácil sea de medir, mejor sabremos si lo hemos alcanzado.
  2. Actúa rápido — Entra en acción masiva. Una vez se ha detallado lo que se quiere lograr, es hora de ponerse en marcha. Para un proyecto, cuanto menor sea el plazo de ejecución, mayores serán las probabilidades de éxito, porque surgirán menos imprevistos. Para un plan de vida, la acción masiva, es decir, hacer algo ahora, ya, hoy, y luego cada día, permite fijar nuevos hábitos y mantenerlos.

¿Por qué? La causa última

Otro punto de similitud entre la buena gestión de un proyecto y el establecimiento de una meta vital es que el porqué hay que encontrarlo al principio. Tal como relata Bent Flyvbjerg en su libro, el experimentado arquitecto Frank Ghery preguntó por qué se quería construir el Guggenheim en Bilbao. Al indagar una y otra vez con: «Pero, ¿por qué?», llegó a la razón última, a esa necesidad de la ciudad de tener más visibilidad. Y ese objetivo no se cubría reacondicionando un viejo edificio: se necesitaba algo totalmente nuevo, impactante.

Pues en la trayectoria vital es parecido: ¿por qué quieres lograr tu objetivo? ¿Qué hay detrás? ¿Para qué? Indaga en las verdaderas razones que están detrás de tus objetivos. Solo así se trazará el plan necesario para lograrlos. Y solo así descubrirás la diferencia entre ilusiones infantiles y tu verdadera misión de vida (algo en lo que el coaching no suele reparar, pero que menciona con frecuencia Brigitte Champetier y me parece clave).

La productividad

Desde luego, el programa de Tony Robbins fue verdaderamente norteamericano, algo que puede repatear a algunas personas, pero a mí me gusta en un aspecto al que doy importancia: la productividad. Ayer mismo, en el «día extra», Tony Robbins mencionó que Warren Buffet le explicó cómo se hace frente a la inflación:

Si suben los precios un 10 %, entonces tendrás que ser al menos un 10 % más productivo.

Warren Buffet.

Tony Robbins NO habló de que el universo te trae lo que deseas con sólo pensarlo fuertemente. Habló de sacrificio, de hacer cosas que no te apetecen nada, de abandonar el camino fácil, de probar cursos de acción y no rendirse al primer fracaso, sino experimentar y evaluar distintos caminos hasta dar con el correcto. Y habló de gestión inteligente del dinero, reservando una parte para invertir, por poco que se gane, invirtiendo especialmente en uno mismo: formación, adquisición de habilidades, ejercicio físico…

Pues bien, todo esto me hizo recordar el vídeo de Marc Vidal sobre la baja productividad en España. Hay de fondo una herencia que se remonta al menos al siglo XVI, cuando gobernaba Felipe II:

Hay que ganar dinero para ser noble y que otras personas trabajen para ti. El trabajo es para seres inferiores.

Pues bien, esta creencia tan arraigada en nuestro país hizo que en su día no se dedicase el dinero a mejorar los procesos productivos, sino que se derrochó y se permitió que saliera del país tan rápido como entraba. Eso, en el S. XVI. Y hasta hoy… Echa un vistazo al vídeo de Marc Vidal para entender cómo es ahora la situación desde su punto de vista:


El ser humano es irracional. Se mueve por impulsos. Se deja llevar por intuiciones y muchas veces acierta. Pero si alberga las creencias erróneas, las que le limitan, estas le impedirán ver más allá: será como tener anteojeras de caballo. Por tanto, merece la pena pararse a analizar bien qué se quiere alcanzar y por qué, detallarlo lo máximo posible, hacerlo medible y luego actuar de forma rápida, masiva, repetitiva, iterando lo que funciona y dejando atrás lo que no.

Me gustaría conocer tu opinión. ¿Sabías de Tony Robbins? ¿Qué piensas sobre esta forma de establecer metas? ¿Qué piensas de ti y de tu presente? Gracias por leer.

Una idea de negocio – cenas de solitarios ejecutivos

Últimamente viajo con cierta frecuencia por motivos de trabajo, y en muchas ocasiones tengo que pasar noche en el lugar de destino.

Suelo cenar en el hotel, porque es mucho más cómodo, y lo más parecido a cenar en pijama en tu casa, que es lo que haces de lunes a jueves si no has viajado.

Cuando ceno en el hotel, me doy cuenta de que hay al menos otras cuatro personas, mujeres y hombres por igual, que cenan en soledad. De hecho, cenamos todos mirando al frente, hacia la televisión y la puerta de la cocina, como niños grandes esperando a su mamá.

La primera vez que bajé, el camarero me facilitó un periódico. Insistió. Las veces consecutivas observé que cada uno de los/las ejecutivos solitarios se había traído consigo algo para mirar distraídamente, como ese periódico que me ofrecía el camarero, algo en lo que sumergirse para fingir no estar allí: tablets, teléfonos y a veces ambas cosas. Por ello, la siguiente vez decidí yo también bajar con mi teléfono, y hacer absurdas fotos de la comida, para matar el tiempo.

Así que ahora me imagino que el hotel ofrece un servicio adicional, llevado por una coach o una psicóloga: se invita a los que están alojados en el hotel y han venido solos a cenar en una mesa redonda, todos juntos.

Esto se anuncia en unos carteles a la entrada del hotel, lo ofrecen los recepcionistas, e incluso la coach se pasa por el hall y el restaurante con unos folletos.

En ellos se explican los beneficios de cenar acompañado, que van desde hacer una mejor digestión a tener sentimientos positivos de pertenecer, relacionarse con nuevas personas, etc.

Para los que tengan que se parezca a una cena de negocios, se explica que en esas cenas solo estará permitido hablar de ilusiones, aficiones, intereses, seres queridos…

Para incentivar esta cena, se ofrece también un descuento en el precio de la cena, descuento que es creciente según la persona se va apuntando a más y más cenas durante el tiempo que esté alojado en el hotel.

Otra firma quizá mejor de incentivarlo es que el menú de esa mesa redonda sea especial, y al mismo precio.

Bueno, es una idea, emprendedores del país, ¿os animáis a probarla?

Se publica el Manual de Comunicación Eficaz

Quisiera compartir contigo esta gran noticia: ya se ha publicado el Manual de Comunicación Eficaz que he escrito para la Editorial de formación CEP. Ha sido un esfuerzo sostenido a lo largo de cuatro meses, y pienso que el resultado va a ser satisfactorio para todos los formadores que decidan incorporarlo a sus programas de formación continua.

El programa del Manual es el siguiente:

TEMA 1.                El proceso de la comunicación

TEMA 2.                Barreras y obstáculos en la comunicación

TEMA 3.                El lenguaje no verbal y paraverbal

TEMA 4.                Los efectos de la  percepción en la comunicación

TEMA 5.                Percepción de los demás y comunicación

TEMA 6.                La influencia de los estados psicológicos en la comunicación

TEMA 7.                Modelo de análisis transaccional

TEMA 8.                Modelo de Programación Neuro-Lingüística (PNL)

TEMA 9.                Estilos sociales

TEMA 10.                Derechos y deberes en la conducta asertiva

TEMA 11.                Técnicas asertivas

TEMA 12.                La asertividad en la práctica: modelo de comunicación sana y no violenta

TEMA 13.                Tipos de comunicación y su impacto (la Ventana de Johari)

TEMA 14.                En qué consiste la empatía

TEMA 15.                Empatía: la base para influir en los demás

TEMA 16.                La escucha activa

TEMA 17.                El coaching: la profesión de la escucha activa

Para adquirir el manual o tener más información, haz clic aquí.

La regla fácil de la vida

Lo fácil y cómodo o lo difícil e incómodo, de Zelinski

La Regla Fácil de Zelinski

Ernie J. Zelinski enunció la Regla Fácil de la Vida en su libro El placer de no trabajar, uno de mis preferidos de este autor. Es una regla conocida por todos, pero escasamente aplicada, ya que el ser humano, como todos los seres, busca el placer y evita el dolor.

Si en la anterior entrada comenté que las sensaciones desagradables pueden conducir a un estado emocional negativo, ahora diré que, si se trata de buscar un objetivo más allá, quizá minimicemos la importancia de esas sensaciones. En otras palabras, sarna con gusto no pica.

Permanecer en tu área de confort

Es fácil observar cómo las personas tratan de permanecer siempre en su área de comodidad. El área de comodidad de algunas de ellas es tan pequeña que no pueden casi ni moverse sin sentir ciertas dificultades. Sin embargo, el hecho de irse recogiendo poco a poco en este área produce un efecto paradójico: cada vez se reduce más.

Así, la regla fácil de la vida consiste en que, cuanto más fácil y cómodo sea lo que buscamos para el corto plazo, mayores dificultades tendremos a largo plazo.

Ejemplos de aplicación de la Regla Fácil

Esta regla se aplica en multitud de campos, de los que voy a citar algunos:

  • Si estudias, es difícil, pero al final obtienes unos conocimientos que te facilitan tanto la entrada al mercado laboral, como el tipo de trabajo que realizas.
  • Si te entrenas para vencer tu miedo a hablar en público, consigues solventar muchos momentos de pánico que se te presentan en el trabajo, y acabas por sentir mayor autoestima.
  • Si empiezas a alimentarte de forma más sana, haciendo enormes sacrificios al ver pasar bandejas de tapas por tu lado, a largo plazo notarás que te encuentras mejor, que realmente no necesitas comer fritanga para sobrevivir, y que tu cuerpo funciona de forma más óptima.
  • Si haces ejercicio de forma regular, también ayudas a que el cuerpo funcione mejor, duermes mejor, y alcanzas mayores niveles de relajación.

¿Qué es lo que suele ocurrir?

Que normalmente nos dejamos llevar por la parte fácil de la regla de la vida, ya que lo que podemos conseguir en el momento presente está asegurado, mientras que lo que obtendré después de haber estudiado, haber hecho dieta o haber hecho ejercicio, son beneficios que se presentan lentamente, poco a poco, y de forma casi imperceptible. El camino de la repetición siempre parece árido.

El tipo de estímulos de placer que nos alejan de acabar teniendo una vida fácil puede dividirse en dos: evitar sacrificios, o evitar el miedo. En los dos casos esquivamos algo que nos parece negativo, desagradable, incómodo, innecesario… Pero el caso del miedo es en el que me voy a centrar, porque la mayoría de las veces, según he observado, es miedo infundado. Además, una cosa es no querer hacer un sacrificio, aun siendo consciente de lo que puede suponer, y otra es no poder realizar algo por miedo.

¿Miedo a qué?

Miedo a lo desconocido.

Hay multitud de creencias bajo la capa del miedo a lo desconocido, desde «el mundo es hostil» hasta «no soy capaz», de forma que realizar cualquier acción en el terreno desconocido (hablar en público, llamadas comerciales, vender, conducir por primera vez) tiene un componente de visión de túnel de cómo es el mundo y otro de fallo en el autoconcepto. Algo así como que el mundo es muy grande y yo soy muy pequeñito/a.

¿Qué hacer para enfrentar el miedo?

Para que tu vida no se vea reducida al máximo, para ampliar tu zona de seguridad, para salvar poco a poco obstáculos que harán que te sientas más grande, más capaz, y en un mundo más afectuoso, puedes:

  1. Entrar en acción cada vez que piensas algo. Por ejemplo: si quieres llamar a esa persona que conociste el otro día, llama ahora.
  2. Pregúntate: ¿por qué no? Es la pregunta preferida de Josepe García de Miguel, y la hago mía en este momento. ¿Qué te lo impide, cuál es el obstáculo, está en tu mente o está fuera?
  3. Recordar los grandes beneficios que vas a obtener si das el paso, y recordar cómo se va a empequeñecer tu mundo si no lo das.
  4. Ponerte en el peor de los casos: ¿qué es lo peor que puede pasar? Que se incendie mi casa y me quede sin trabajo y se vaya mi pareja y atropellen a mi perro y… Bueno, bueno, después busca qué es lo más probable que puede ocurrir.
  5. Juega. Al fin y al cabo, lanzarse a realizar lo difícil e incómodo puede tomarse como un juego. Es curioso cómo hay personas capaces de actuar socialmente en nombre de otras, pero cuando se trata de actuar como ellos mismos, se vienen abajo. Si es así, juega a que eres un personaje, o una persona famosa. Aquí te puede venir mejor que bien la Escuela Jamming.

 

Los 10 mitos del coaching más frecuentes

Cada vez se habla más de coaching, sobre todo en las empresas, pero muchas personas no saben exactamente de qué se trata. El problema empieza en la propia palabra. Coaching es una palabra inglesa de difícil pronunciación para los españoles. A diferencia de marketing, que ya es reconocida por los diccionarios, coaching no se pronuncia como se escribe, es muy reciente, y por ello crea cierta resistencia.
Lo malo es que los profesionales de esta materia no podemos llamarla de otra forma, porque lleva a error. Si decimos que somos entrenadores, todo el mundo piensa en el entrenador deportivo, en que ciertamente tiene origen la palabra. Si decimos que se parece a… (terapia, PNL, mentoring, counselling…) sólo aumentamos la confusión, pues no es nada de esto aunque pueda compartir técnicas, y orígenes con algunos de ellos.
Y lo bueno es que el coaching no es nada místico, no es difícil de realizar, y aporta resultados claros y destacables. Lo que hace falta es dejar atrás algunos mitos que rodean a esta gran técnica de comunicación.

Mito: Es muy difícil definir coaching

Muy al contrario, está claramente definido y delimitado, y se explica en pocas palabras: coaching significa ayudar a las personas a definir metas claras y a establecer un marco de tiempo específico en el que alcanzarlas. El tipo de objetivo que se persigue es lo que diferencia un proceso de coaching de otro. Si el objetivo es profesional, personal, o una combinación de ambos, delimitará un coaching profesional, personal, empresarial, de conciliación de la vida privada y laboral, etc.
Yo no puedo enseñaros nada, sólo puedo ayudaros a buscar el conocimiento dentro de vosotros mismos; eso es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría.
Sócrates Existen dos grandes corporaciones internacionales, la IAC (International Association of Coaches) y la ICF (International Coaching Federation), con sus propias definiciones de coaching. Según la IAC, coaching es una forma avanzada de comunicación, que sirve para ayudar a un individuo, organización o equipo a producir un resultado deseado, gracias a la co-creación de conciencia y a la resolución de los problemas. Según la ICF, coaching es ayudar a establecer mejores objetivos y a cumplirlos, es pedir al cliente que haga o sea más de lo que hubiera hecho/sido por sí mismo, y proporcionarle un enfoque, herramientas y apoyo para obtener resultados más rápidamente y conseguir más.

La clave: el coaching es un proceso bien definido, y las variaciones que pueda tener dependen de la persona que recibe el proceso (coachee) y del tipo de metas que persigue.

Mito: El coaching es sólo para las empresas

En España se está empezando a hablar de coaching, cuando en EE.UU. lleva en auge desde los noventa. La entrada de esta disciplina se ha producido desde el entorno empresarial, donde está apoyada por la consultoría, el estudio del clima laboral o la formación. El coaching sería entonces un elemento más de la labor de empresas consultoras de recursos humanos. Sin embargo, su práctica utiliza una serie de competencias que ayudan a la persona que lo recibe a darse cuenta de creencias que lo están limitando, a descubrirse a sí mismo/a, a sacar grandeza de sus capacidades, a contemplar más opciones o a aprender a aceptar su realidad tal como es, entre otras. Por tanto, toda persona con una meta a conseguir, sea en lo personal o en lo profesional, puede muy bien beneficiarse de un proceso de coaching.

La clave: la riqueza de esta disciplina es tal que no puede estar limitada a apoyar y ayudar en el entorno empresarial, sino que puede hacer mucho en el terreno personal.

Mito: El coaching enseña a los directivos a controlar mejor a sus colaboradores

Cuando surge el coaching en una conversación, muchas veces escucho que consiste en entrenar al directivo para ser capaz de despedir empleados, «echar la bronca,» exprimir más a las personas que trabajan con él/ella… Es posible que si un mando en una compañía siente que tiene poca asertividad y no es capaz de expresar una serie de disposiciones que su cargo le exige, recurra al coaching para mejorar en este punto. Sin embargo, el coaching está más bien enfocado a que la persona saque por sí misma su grandeza; sea con ella capaz de manejar conflictos, de tener conversaciones o de mostrar desacuerdo.
Por otro lado, cuando se entrena al directivo para ser el coach de sus colaboradores, se trata de que abra con ellos una comunicación de escucha activa, esto es, de verdadera y profunda escucha, respeto, e intercambio en un ganar/ganar.

La clave: el coaching no está hecho para que las personas sean peores, sino para que sean la mejor versión de sí mismas.

Mito: Se hace coaching a los que van mal en su trabajo

También he oído en más de una conversación que cuando se hace coaching a un trabajador, normalmente con un cierto cargo, es para «leerle la cartilla,» porque no ha tenido los resultados deseables. La sensación que transmite esta creencia es que el coaching es una especie de mobbing (otra palabra que ha entrado a formar parte de nuestro vocabulario), un acoso laboral por no ser capaz.
La realidad es que, si la compañía decide gastar una cierta cantidad de dinero en uno de sus profesionales para que siga un proceso de coaching, es porque pretende beneficiarle. En efecto, si estaba obteniendo malos resultados, el método de escucha y de búsqueda que propone el coaching es muy bueno para que él/ella mismo/a detecte por qué y pueda solucionarlo. En el coaching, el cliente es el único experto, es la única persona que sabe de su vida, de su trabajo, de sus conflictos.

La clave: el coaching ayuda a crecer, a encontrar puntos de mejora, partiendo siempre de que no hay nada que arreglar en el coachee, que es perfecto tal y como es.

Mito: El coaching es sólo para directivos, ejecutivos y altos cargos

Hasta este punto, es muy posible que se haya dado por hecho que el coaching está dirigido a personas que ostentan un cargo en una compañía. Como ya he apuntado, el coaching puede ser personal o profesional, y esto nos da una pista sobre este otro mito: el coaching puede ser para directivos o para el resto de humanos. La reciente introducción de esta disciplina en España hace que todavía esté muy limitada en su campo de acción. Por un lado, el que el coaching haya estado acompañado de otras técnicas le ha dado más cuerpo. Por otro, el hecho de que no haya un consenso sobre la titulación y experiencia necesarias, hace que remitirse a profesionales de la consultoría sea lo más seguro.
La persona que no responde al perfil de alto cargo no se plantea acudir al coaching para lograr alcanzar sus metas antes o alcanzar metas más ambiciosas. Simplemente no acude a nadie de fuera de su entorno, o busca un psicólogo para que le ayude en ciertas técnicas. Además, si el coaching no viene financiado por la empresa, la persona no se plantea invertir en su propio desarrollo personal.

La clave: empezar a ver el coaching como una extraordinaria herramienta de crecimiento para todo tipo de personas que persigan un objetivo.

Mito: El coaching sirve para buscar consejo, orientación, ayuda, y una respuesta

Muchas personas, cuando oyen decir a alguien que es coach, rápidamente le cuentan algún tipo de problema que tienen, esperando escuchar un buen consejo, que les den la respuesta al problema, y que toda la sabiduría provenga del coach. Asimismo, muchos coaches tienen la tendencia de dar soluciones a sus clientes, porque sienten que ven claro lo que el cliente no acierta a detectar. Esto es un tipo de error frecuente, pues dar la respuesta no es hacer coaching.
El coaching es un método socrático, es decir, basado en la forma de enseñanza de Sócrates: «yo no puedo enseñaros nada, sólo puedo ayudaros a buscar el conocimiento dentro de vosotros mismos; eso es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría.» En el coaching, el cliente es el experto/a, es quien tiene la información sobre su vida, las respuestas, las potencialidades ocultas, quien persigue la meta. El coach es su socio para alcanzar la meta, su apoyo, pero también quien le habla claramente, quien le pide más, quien le pone un espejo delante.

La clave: si quieres respuestas, busca un mentor, consejero, consultor o psicólogo. El coach sólo te hará preguntas y alguna sugerencia.

Mito: El coaching es un tipo de psicoterapia disfrazado de novedad

No cabe duda de que el coaching profesional se centra en objetivos laborales, si bien la vida personal del cliente puede aparecer durante el proceso, y desde luego siempre su personalidad, sus capacidades, sus creencias. El coaching personal parece moverse en un terreno más inestable, puesto que las metas están relacionadas con aspectos quizá íntimos del cliente, y parece rebasar cierta barrera de “asepsia”, por decirlo de alguna forma.
En realidad, como hemos dicho, el coaching está muy bien delimitado. Está dirigido a personas que quieren pasar de la normalidad a la excelencia. Cuando el coach detecta que el cliente puede requerir terapia, es decir, tiene algún tipo de patología, su deber es remitirle a un profesional diferente, como es un psicólogo o un psiquiatra. Si bien un psicólogo sí puede atender a personas dentro de la normalidad para ayudarles en técnicas, habilidades y competencias, un coach de ninguna forma puede entrar en el terreno de la patología.

La clave: el coaching va al grano, se centra en el presente y el futuro del cliente, y le ayuda a alcanzar objetivos que le hacen pasar de la normalidad a la excelencia.

Mito: Hay personas a las que no se puede hacer coaching

Lo que sí es verdad es que algunas personas pueden no necesitar coaching, porque en este momento no persiguen una meta clara, o porque no pueden comprometerse a ella por determinadas circunstancias.
Cuando la relación de coaching no está dando su fruto, es el coach quien debe preguntarse qué está pasando, y no el coachee. El coach quizá deba cambiar de estilo, o debe en última instancia dirigir al cliente a otro coach. Cuando el coachee sistemáticamente deja de cumplir los compromisos consigo mismo/a, es importante detectar por qué. Pensar que hay que arreglar algo que está roto es olvidar que en el coaching se saborea de la realidad tal cual es. Quizá el cliente no realice las tareas porque el objetivo no está bien establecido, hay algo oculto que no hemos averiguado, o simplemente, ya no está interesado en su meta o en hacer el esfuerzo de alcanzarla.

La clave: es esencial buscar un coach con quien se esté cómodo/a, y es esencial preguntarse si de verdad se quiere alcanzar la meta y si se está dispuesto a trabajar por ella.

Mito: Es muy caro para lo que se obtiene a cambio

Muchas personas, tanto en el ámbito profesional como en el personal, ven el coaching como una herramienta que no tiene resultados directos sobre los ingresos, sino más bien sobre los gastos. Parece que el coach ha sido contratado simplemente para escuchar, eso sí, real y profundamente; y no se ve el retorno de la inversión.
Lo cierto es que el coaching puede dar resultados más consistentes que muchas otras técnicas: si el cliente pretende escribir una novela, el coach le pide que escriba un best-seller. Si el cliente busca mejorar en su carrera profesional en algún aspecto, el coach le desafía a encontrar un puesto que le da mayores ingresos o que le deja más tiempo libre para sus proyectos personales. Si el cliente no encuentra trabajo, el coach le ayuda a abrir las puertas de la efectividad. Del coaching se pueden obtener muchos beneficios personales, pero también económicos.

La clave: el plazo es crucial. No se puede realizar un cambio milagroso en unas pocas semanas aunque a veces ocurra, sino que es necesario que una serie de nuevas habilidades y creencias arraiguen en la persona poco a poco.

Mito: El coaching es una conversación sobre la mar y sus peces con alguien muy experto en algo un poco misterioso

Muchos han visto el coaching como una forma de confesión del siglo XXI. En efecto, alguien ajeno a la vida del cliente le escucha, le orienta por medio de preguntas a descubrir sus propias verdades, y al final todo parece una conversación interesante con un buen amigo.
Sin embargo, no hay coaching si no hay acción por parte del cliente. Si el coachee no realiza cambios, no se compromete a quitar las piedras del camino hacia su meta, o al menos a ignorarlas, todo queda en una conversación sobre la mar y sus peces. Algunas personas disfrutan al hablar con expertos en la materia que sea, por el criterio de autoridad: les parece una persona muy respetable e interesante, y piensan que su sabiduría se extiende a cualquier tema del que hablen.

La clave: el coach es un experto en la técnica de comunicación que realiza, con una serie de competencias y formación específica. Pero se habla de las metas del cliente, de su paso a la acción, del futuro del coachee